Ratatouille, ya es un avance
Lunes, Julio 09 2007 Por: FrikiCon el estreno de Ratatouille, parece que los estudios de animación se están ya dando cuenta de que ya pasó el tiempo en que sólo basta una tecnología espectacular y el extremo detalle en los efectos para lograr atraer a un público. Cuando surgió el cine CGI, realmente los espectadores iban a ver el despliegue tecnológico, y y la trama era realmente un pretexto. Irónicamente, fue en esos primeros años cuando pudimos ver las mejores historias, como la inolvidable Toy Story. Sin embargo, a partir de ahí las cosas comenzaron a bajar de calidad en forma notable, y salvo honrosas excepciones, las productoras buscaban tramas en donde pudieran demostrar que tan avanzados eran sus sistemas de animación, por lo que los temas se elegían dependiendo de cuantas superficies brillantes, líquidos distorsionados y criaturas con texturas interesantes se podían crear. El problema era que el público ya había visto demasiado de ello, y buscaba algo más.
A partir de Los Increíbles, los estudios comenzaron a intentar algo nuevo, pero al parecer, no lograban encontrar la fórmula. Si bien le ponían mucha más atención a las historias, éstas seguían siendo demasiado simples, sin encontrar algo que realmente apasionara. Incluso las grandes como Shrek, que habían resultado bastante originales, acabaron tornándose repetitivas y dependientes de los viejos clichés.
Ratatouille, si bien no llega a ser una historia extraordinaria, resulta mucho más atractiva de lo que se había venido haciendo. Remy, el protagonista principal, es un personaje muy bien construido, con una identidad bien definida y objetivos perfectamente marcados. Linguini, si bien bastante carismático, resulta algo débil, pero dado que es la rata quien lleva el verdadero peso de la cinta, es un hecho que su problema pasa más bien desapercibido. Los demás personajes llegan a ser muy interesantes, por lo que en conjunto, se obtiene un “reparto” bastante completo.
La historia es una vuelta de tuerca de uno de los viejos recursos de Disney: la criatura pequeña e inteligente que ayuda a un joven soñador pero incompetente a alcanzar el triunfo. Lo que llama la atención es como, gracias a una serie de elementos diferentes, logran algo totalmente original. El que Remy ayude a Linguini para poder cumplir su sueño también, y el situar la historia en un restaurante de lujo, le da a toda la cinta un nivel muy novedoso, que captura muy fácilmente la atención del espectador. Por otro lado, el ambiente de sofisticación logra envolver a toda la situación, y es un hecho que toda esa elegancia logra darnos una lectura totalmente distinta, que en cierta forma viene a moldear toda nuestra perspectiva.
En resumen, si bien Ratatouille no llega aún a ser una historia extraordinaria, es notorio un esfuerzo por dar una trama más profunda, lo que se logra de manera más que aceptable. Por otra parte, es necesario decir que los viejos hábitos no mueren fácilmente, por lo que los animadores se regodean en las ollas, los platillos e incluso el pelaje de los protagonistas para darnos texturas muy interesantes. En resumen, es una cinta obligada, pues si las cosas siguen como van, es posible que la animación por computadora se salve del bache en el que ha caído.




