De nuevo me honran con su presencia, y así que no perderé tiempo y comenzaremos con nuestro tema de hoy. Esta vez, a diferencia de los temas anteriores de Mientras tanto…, quiero hablar de las caricaturas, los dibujos animados, para dejar descansar un poco a las historietas. Específicamente, quiero mencionar un poco cómo ha cambiado el modo en que la censura afecta a esos programas.
Las caricaturas son bastante antigüas, más viejas que la televisión. Recordemos un poco cómo eran los primeros personajes animados. Podríamos remontarnos a los primeros experimentos en animación, como los del argentino Quirino Cristiani, pero esas obras animadas primigenias, por su antigüedad, no sobrevivieron lo suficiente para ser preservadas. Quizá sea mejor referirnos a los primeros personajes animados que aún sobreviven en video, como Gertie el Dinosaurio, de Winsor McCay, o a los primeros que se convirtieron en franquicias, como Betty Boop. Estos primeros personajes eran (aparentemente) simples, tanto en diseño como en las historias que protagonizaban. Casi todos eran íconos que apelaran al gusto de un niño, como payasos o animales.
Gertie era un dinosaurio que hacía trucos – como una foca amaestrada – para complacer a un “domador” que se comunicaba con Gertie desde fuera de cámara. No tenía mucha personalidad, no como Betty Boop. La eterna Betty, una muchacha inocente viviendo en un mundo no-tan-inocente, que contaba con el ingenio y la buena suerte para salir airosa (y virtuosa) de cualquier situación. Así descrita, podría parecer bastante más compleja que Gertie, y podría parecer como una contradicción de lo que comencé diciendo, sin embargo, hay que recordar que ella originalmente era un perro con forma de mujer (que lentamente perdería sus rasgos caninos y adquiriría la apariencia que hoy conocemos), compañera en aquel entonces de un perro todavía menos antropomórfico llamado Bimbo. Se podría pensar que la elección de un elenco animal para protagonizar las primeras caricaturas era una medida para reflejar inocencia, pero algunos episodios animados de aquel entonces no podrían hacerse hoy en día.
Por ejemplo, en The Big Boss Betty Boop coquetea con su jefe para obtener un trabajo de secretaria, sólo para lamentarlo después cuando el patrón de la oficina se quiere familiarizar demasiado con ella. La situación de acoso en aquel entonces era vista como cómica, y Betty logra sacarle partido a la situación, pero ¿Podría hacerse un episodio así hoy (especialmente con ese final)? Otro ejemplo de esto es la serie de Tom y Jerry, donde pueden ser vistos varios intentos de asesinato por minuto. Si, es una serie clásica, y algunas temporadas de la serie eran verdaderamente buenas, pero esa es una serie que no podría volver a hacerse hoy en día (sólo retransmitirse). La violencia que hoy en día se puede ver en las caricaturas es, o bien estilizada y suavizada cuidadosamente, o bien mezclada con humor, para no ser víctimas de la censura.
Muchas series actuales han querido romper con este esquema. De hecho, provocar a la censura parece ser un lugar común para muchas series nuevas. Este fenómeno, curiosamente, no refleja un cambio en la censura actual per se, sino más bien un cambio en el público. Shows como los antes mencionados Tom y Jerry o Betty Boop eran caricaturas hechas por hombres con un sentido del humor muy adulto, pero finalmente los destinatarios eran niños. Shows como La Casa de los Dibujos, Robot Chicken o Mission Hill son shows para adolescentes, no para niños. Las caricaturas modernas que sí son para niños se han desembarazado de algunos clichés y vicios de las caricaturas de antaño (afortunadamente), pero siguen evitando los mismos temas y prefiriendo las mismas tramas (sólo intentan hacer un poco de humor auto-referencial para no verse tan obvios). La censura sigue estando más o menos en el mismo lugar, pero el público, de manera muy interesante es quien se ha desplazado. La nueva generación de televidentes que aún a sus treintaitantos disfrutan de la animación, lo que ha creado una nueva categoría de series animadas que está más o menos fuera del alcance de la censura (no del todo, pero un programa animado como La Casa de los Dibujos o Where my dogs at? tiene que ir muy lejos para ser censurado). Todo gracias a la magia de la televisión por cable, por siempre más libre que la televisión abierta.
Es muy interesante ponerse a ver cómo, a pesar de todas las décadas de cambios sociales en el mundo, muchas cosas siguen siendo vistas con el mismo modo de pensar que la gente tenía hace seis o más décadas. ¿Recuerdan la controversia cuando un grupo de ciudadanos estadounidenses de ultraderecha declaró que Bob Esponja era gay ? Eso no era diferente del mito de que Popeye realmente prefería otra planta verde que no se usa exactamente en ensaladas. Pareciera que, a final de cuentas, la censura no se obsolece sólo porque ella misma se empeña en no ser dejada atrás. La censura de los dibujos animados, sin importar lo inocuo de un personaje, parece estar buscando presas constantemente, si acaso para justificar su existencia, cada día más cuestionable. Pero, lo más interesante sin duda alguna es saber… ¿Que opina usted, colega comiquero?
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Si bien la censura siempre ha existido, es natural que pase, y no solo en el ambito de las caricaturas, diaria mente nosotros mismos censuramos cosas que estan a nuestro alrededor, algunos la pirateria, otros novelas, libros, revistas, comportamientos, expresiones, formas de ser, etc. ¿cuantos realmente ponen atención a todo el períodico o a la página web de noticias que despliegan en sus pantallas?, muy pocas, ¿porque? falta de interes o una inocente censura al contenido por no ser afines en esos momentos de lo que estan leyendo, sin lugar a dudas cada vez menos personas se muestran tolerantes a lo nuevo, como lo que pasa con Linux en el ambito de las computadoras, si gana adeptos es entre otras cosas porque es gratis, pero, mucha de la gente que no lo busca muchas veces lo censura sin ni siquiera conocerlo; ante este panorama vemos que las caricaturas no se escapan, mucho de lo que hoy nos parece grotesco, muy probablemente en el futuro sea aceptado y venerado, solo el tiempo juzga a los que vencieron en influir a su público.
Me parece muy cierto lo que dices. Por otra parte, sería muy bueno si los censores nos permitieran ver la obra completa, sin cortar ni adulterar, para que ya cada quien ejerciera su criterio propio…
jesus, en Hayao Miyazaki critica a Taro Aso por ser otakuMe entere que por la buena recepcion de esta pelicula se le dio luz verde a una serie de proyectos semejantes que e …
César, en Poster definitivo de The SpiritBueno a mi no me parece contradictorio Miyazaki se queja de la abundancia de material solo afocado al entretenimien …
Ver todos los comentariosJA JA JA JA JA !!!
no espera…
JA JA JA JA JA JA JA JA !!!
Buenisima interpretación del cartel, casi se me sa …
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