Es viernes, y estoy muy contento de tenerlos una vez más aquí, donde podemos conversar acerca de temas comiqueros de nuestro interés. Esta vez, quisiera abordar un tema que tarde o temprano se tenía que tocar: Hemos hablado mucho del amor, las bodas y la familia dentro de los comics, pero algo falta. Ya en otras entregas de éste, su espacio, hemos dicho que las historietas son elementos que reflejan nuestro mundo, y que pueden ser usados para contar cualquier tipo de historia. Y sin embargo, algo falta. Algo importante. Algo así como un tercio de la humanidad, que no es representada con regularidad en las historietas. Así es, creo que es hora de hablar del papel de las minorías sexuales en los cómics.
Obviamente, éste es un tema de reciente ingreso al mundo del cómic. Hace apenas viente años, tocar siquiera este tema (en especial, dentro de nuestra cultura hispanoparlante) era impensable en este medio. Las historietas eran consideradas como entretenimiento exclusivo para niños – aún hoy en día es muy difícil quitarles ese estigma – así que cualquier mención de cualquier conducta sexual diferente a la norma establecida tenía que ser removida de preferencia, o, si tenía que ser aludida, entonces era usada como elemento de comedia nada más (por ejemplo, tomemos como ejemplo la clásica rutina de Bugs Bunnny, donde el Conejo de la Suerte se disfrazaba de mujer para despistar a su adversario, y luego coqueteaba con él, le daba un gran beso, y entonces le revelaba su verdadera identidad, humillándolo). Los cambios dentro de nuestra sociedad aún no están dados del todo para que, algún día, se pueda mostrar sin problemas a un protagonista de una historieta mainstream que viva y prospere fuera del paradigma de la pareja heterosexual. Más allá del sensacionalismo, más allá del morbo o del deseo de hacer bati-chistes al respecto, la necesidad de mostrar personajes gay o bisexuales en historias de consumo popular – como los comics – se hace evidente ante la (rara vez sutil) reacción que suele acompañar a estas apariciones del tercer sexo dentro de las páginas de una historieta.
Pero, un momento ¿No hay ya suficientes personajes pertenecientes a una minoría sexual en los comics contemporáneos? Todavía se comenta el revuelo que causó la revelación de que Northstar, miembro de Vuelo Alfa, era gay (el primer superhéroe abiertamente gay). Aún tenemos presente que Mystique y Destiny, de las páginas de los Hombres X, eran mucho más que amigas. Todavía recordamos el caso de Sarah Rainmaker, de Gen13, y aún no nos reponemos de la sorpresiva revelación (sorpresiva para mí, al menos) de que la oficial Renee Montoya, de las historietas de Batman, era lesbiana (al igual que Batwoman, su pareja). Eso sin contar a Maggie Sawyer, el Chico Elemento (de la Legión de Superhéroes ), la vampiresa Purgatori, etc, etc. Definitivamente hay varios personajes qué mencionar. Pareciera que la tolerancia del mainstream está creciendo, por lo que ¿A qué me refiero con eso de la necesidad de más personajes gay en las historietas? Y a todo esto, ¿Por qué es “necesaria” esta presencia dentro de los comics?
La anterior pregunta puede pecar de ingenua a los ojos de una persona del tercer sexo, pero, por desgracia, es una pregunta pertinente para muchos comiqueros que no han tomado el tiempo para reflexionar acerca del tema. Y es pertinente porque, para el comiquero “normal”, la omisión de todo personaje gay en un cómic es algo inocente. Archie no tiene amigos gay ¿Y qué? No hay héroes gay en la Liga de la Justicia (al menos, no los héroes más comúnmente asociados con la Liga) ¿Y qué? De hecho, fuera de los numerosos webcomics e historietas independientes que abundan por ahí, no hay personajes de tiras cómicas que sean homo o bisexuales, pero eso no es el fin del mundo ¿O si? Eso no implica necesariamente que no haya tolerancia… ¿O si?
Aunque a muchos de nosotros no nos parezca importante representar a dicho segmento de la población dentro de los comics que leemos, para estas personas la omisión de su existencia es un acto agresivo, violento, que los aleja del universo comiquero que ustedes y yo damos por sentado. Muchos se preguntarán “Pero si hoy en día ya son mal vistos los estereotipos ofensivos contra esas personas, y hasta existen muchos personajes gay ¿Qué eso no demuestra tolerancia?” A eso precisamente hay que referirnos: A la tolerancia hacia quienes son diferentes, una marca de nuestros tiempos. Si uno quiere ser moderno, hay que aprender a ser tolerante. Y es exactamente por eso que hacen falta más personajes diferentes dentro de los comics.
Porque toleramos a estas personas, pero no las aceptamos. No del todo.
La figura del homosexual, aún hoy en día, está rodeada de ese estigma de controversia. Basta ver las historias donde aparecen los ya mencionados personajes gay. A menudo se les ve justificando su existencia ante otros, o educando a sus amigos menos sensibles acerca de qué es lo que es o no correcto a la hora de dirigirse a ellos. Es como si tuvieran un letrero en la frente que anunciara que no son heterosexuales, y que invitara a todos a debatir al respecto. Mientras que a Rainmaker puede hacerle gracia el dejar a sus amigos y a extraños por igual con la boca abierta cada vez que ella hace un comentario sugestivo, la mayoría de los personajes de su condición seguramente desearían ser menos conspicuos. Aunque todos los amigos y allegados de estos personajes comenzaran a darles su apoyo públicamente y a poner en la mesa de debate argumentos a su favor, es posible que los personajes gay del mundo del cómic prefieran ser participantes en la plática, en lugar de ser el tema del debate. Es por eso que la entrega de hoy es un “Cuento del lado obscuro”, porque el nuestro es el lado obscuro en esta ocasión, y es obscuro porque aún no se ha sacado este tema de la diversidad a la luz lo suficiente como para que deje de ser una cuestión de controversia. Hasta la próxima.
Nota: todos los comentarios están sujetos a las Reglas de uso.
El comic como todo producto se hace para un publico que va a pagar por el, una empresa trata de sacar mas ganancias y para hacerlo necesita un mercado de tamaño considerable (Obvio mientras mas clientes mas ganancias), el problema es que siendo asi tienes que darle a esa mayoria lo que esta buscando y evidentemente al final significa que algunos grupos sociales no se ven reflejados.
No se trata de discriminacion es simplemente que yo trato de hacer un personaje para captar minorias y al final es un publico tan pequeño que no cubre los costos de la empresa (O peor ni siquiera les interesa el comic) asi que se convierte en un desproposito un fracaso asegurado.
Ahora otro detalle uno diria que las series de tv sobre medicos tendrian un publico muy pequeño (Los profesionales de la salud que verian reflejado su mundo) pero en realidad son muy populares sucede que aunque no comprendamos el mundo de la medicina las intrigas, conflictos y enigmas que suelen aparecer en los argumentos de las series atrapan nuestra atencion.
Una minoria puede atraer la atencion de una mayoria cuando se muestra especial (Caray esa es la idea de por que existen los comics atraen nuestra atencion hacia lo espectacular lo no ordinario) cuando se explica que sus diferencias no solo los hacen unicos si no inclusive utiles para la sociedad.
Definitivamente, una historieta, con muy pocas excepciones, se hizo para venderse. Aún así, debemos recordar que el cómic (o cualquier tipo de relato) es un reflejo de la sociedad que lo crea. Es totalmente acertado decir que un mundo cien por ciento heterosexual era lo que la gente – presumiblemente – quería ver en los comics de los 60’s o 70’s, pero éstos son otros tiempos. Son tiempos de legalización de matrimonios entre personas del mismo sexo. Tiempos de celebridades admitiendo (o jactándose) de experiencias con el mismo sexo. Tiempos de metrosexualidad. El mundo cambia. Siento que los comics cambian también, si es que han de seguir siendo reflejos de nuestro mundo. ¿Que opinas?
Es verdad los tiempos cambian pero mas yo me referia a que si en los comics no aparecen tantos casos asi de personajes que se revelan homosexuales no es tanto por que siga siendo mal visto si no por que dado el caso uno se pregunta esto en que le ayuda a la historia o al personaje.
A veces la duda del personaje en terminos de orientacion sexual es una muy buena herramienta narrativa para expresar el descontento y temor de no ser comprendido por los demas pero si no se hace con suficiente tacto se pierde el argumento y todo se cae.
Si me salieran conque batman o superman son gays (Bueno eso explicaria algunas cosas) me desubicaria rotundamente no es asunto de prejuicios mas bien de movidas de marketing que a la hora te pueden tirar a la basura un icono del siglo XX.
Ah, definitivamente. Estoy de acuerdo. Como comenté previamente, hay casos (como el de Reneé Montoya) donde el cambio de orientación sexual parece súbito y bastante arbitrario. No comprendí lo que querías decirme previamente, pero creo que al final resultó mejor, porque me diste la oportunidad de añadir que, en lugar de mostrar personajes gay en los comics nada más porque está de moda, habría que pensar primero en mostrarlos con dignidad. Muy buena aportación de tu parte.
jesus, en Hayao Miyazaki critica a Taro Aso por ser otakuMe entere que por la buena recepcion de esta pelicula se le dio luz verde a una serie de proyectos semejantes que e …
César, en Poster definitivo de The SpiritBueno a mi no me parece contradictorio Miyazaki se queja de la abundancia de material solo afocado al entretenimien …
Ver todos los comentariosJA JA JA JA JA !!!
no espera…
JA JA JA JA JA JA JA JA !!!
Buenisima interpretación del cartel, casi se me sa …
Los nombres, logotipos, marcas y características son copyright y propiedad de sus respectivas empresas,
y son usados con fines puramente informativos.
Los artículos publicados reflejan el punto de vista del redactor, y no necesariamente reflejan la opinión de la empresa.
Algunos derechos reservados
Licencias: Contenido - Columnas - Diseño
Hecho en México con ExpressionEngine.