Damas y caballeros, bienvenidos a nuestra acostumbrada plática de los viernes. En vista de los acontecimientos recientes, me parece interesante hablar un poco acerca de los “eventos especiales” en un cómic, y de lo que significan para la empresa que los publica y para los lectores – como ustedes o como un servidor – que los consumen. Después de todo, las historietas son hechas para nosotros, ¿O no?
Para el comiquero que lleva leyendo historietas más de un lustro, es evidente que la vida del típico personaje de historieta está llena de sobresaltos y enredos inverosímiles, y que cada cierto tiempo, éstos mismos se vuelven un poco más increíbles de usual, al grado de alterar la vida “normal” de dicho personaje, para luego retomar el ritmo normal de sobresaltos no-tan-espectaculares. Y cada vez que se sucita que un cambio así, la revista donde está impreso nos llega con un atractivo empaque, quizá con una reluciente portada de papel metálico, ó una portada hecha por un artista de renombre, o tal vez en una revista de un formato más grande y mejor. Como dije, no se necesita mucho tiempo dentro del mundo del cómic para aprender a divisar un evento así desde lejos, porque todo el aparato mercadotécnico que lo acompaña es muy típico.
¿Recuerdan cuando Wolverine perdió el adamantio de sus huesos? ¿Qué tal la boda de Clark Kent y Lois Lane? ¿O cuando Spawn comió del Árbol de la Vida y ganó poderes que rivalizaban con los de Dios y Satanás? ¿O cuando Archie Comics cambió su característico estilo de dibujo? Estos eventos pueden gustar o no gustar, dependiendo del gusto de cada quién; lo único unánime en estos casos es la polémica. Y eso es bien visto por las editoriales, porque de hecho, ése es el punto: Provocar una reacción fuerte en el lector, y poner el nombre del artículo que están vendiendo en boca de todos. Y eso es bueno… ¿Verdad?
Una cosa cierta es que la estrategia del sensacionalismo, al menos a corto plazo, funciona. La Muerte de Superman incrementó considerablemente las ventas de los títulos del Hombre de Acero, cosa que, años antes, había hecho también la serie de las Guerras Secretas, beneficiando a muchos títulos de Marvel Comics. Los crossovers entre compañías competidoras también son sucesos que atraen a muchos curiosos, incluso a algunos que normalmente no leen historietas ( ¿Superman va a enfrentarse contra Hulk? ¿Quién ganará? ). Lo malo ocurre cuando el shock de la noticia se diluye con cada mención, cada análisis que se le hace, y, por supuesto, con cada intento de exprimir la ocasión todo lo posible. Superman no tardó mucho en regresar de la muerte, y Doomsday, después de haber tenido su miniserie y haber aparecido muchas veces más desde aquella memorable primera vez, ya no impresiona tanto. Las Guerras Secretas II no tuvieron ni por asomo el impacto de la primer entrega (ni las ventas) y, ¿Quién de ustedes quedó con ganas de otro gran crossover entre Marvel y DC Comics?
Una triste consecuencia de esto es el estereotípico “fanboy”, el aguerrido y autoproclamado experto en comics que declara por default que nada de lo que lea le gusta, porque ya está hastiado, cínico y alienado después de haber sido deslumbrado demasiadas veces con empaques brillantes que contienen productos insatisfactorios. Una consecuencia todavía más triste es el ex-comiquero, el que ya ha tenido suficiente, y ya no tiene – ni quiere tener – nada que ver con las historietas. Al menos el fanboy, entre quejas, reniegos y diatribas, todavía sigue comprando comics, y en el negocio de los comics, eso es lo que cuenta al final…
Y ahí es donde nos aproximamos al meollo del tema de hoy: Los comics necesitan aumentar sus ventas para poder subsistir, por lo que necesitan hacerse publicidad constante. Los lectores, por otra parte, lo queremos todo: Lo mejor, lo nuevo, de calidad y en cantidades grandes. Y sería excelente si el intercambio se diera sin problemas; la industria del comic estaría en mucho mejor estado. Pero, con cada evento rimbombante que quiere ser espectacular sin serlo, este intercambio entre oferta y demanda se ve cada vez más mermado. Los lectores le niegan la tan necesitada fidelidad de consumo a la industria, y la industria, en respuesta a eso, se esfuerza cada vez menos por estar a la altura de las expectativas de los lectores.
El Capitán América ha muerto, larga vida al nuevo Capitán (quien quiera que sea). Es inevitable que, en varios foros y grupos de discusión de internet, se propaguen bromas acerca de que no falta mucho para que veamos “El Reino de los Capitanes América”, para luego ver la – predecible – resurrección de Steve Rogers, quien regresará a las andadas (posiblemente con el cabello largo), listo para protagonizar más aventuras “normales”, hasta que haya que inmolarlo en el altar de los eventos especiales de nuevo, con tal de incrementar las ventas una vez más. Por otra parte ¿Es justo perderle toda la fe a las editoriales, Marvel o quien sea, negándoles el beneficio de la duda? ¿Hasta dónde es posible mantenerse fresco un personaje sin cambiarlo? ¿Se seguiría vendiendo la revista de X personaje si fuese 100% seguro que no se le puede matar o alterar de ningún modo? Se los dejo de tarea. Hasta la próxima.
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Pues es triste que ocurra eso, que los fanboys se desepcionen de sus propias profecías, pues ni seguros están de que ocurrirá lo que ellos mismos pronostican.
Pero gran parte de la culpa la tienen los escritores/editoriales, que cada que quieren revolucionar un personaje, se agarran de los mismos estereotipos de siempre (muerto, volverse villano, cambio de ámbito, nuevo traje, clon). Sin darse cuenta que los verdaderos cambios radicales que ha habido en la historia no han requerido que se recurra a esos clichés, como ejemplo pongo a la edad dorada de Claremont en X-Men, era un constante cambio en el gión, pero nunca fueron “cambios forzados” simplemente, Chris dejaba “ser” a los mutantes y logró las mejores historias de todos los tiempos de los x.
freakzion, en Confirmado: Gearhead al cineJA JA JA JA JA !!!
no espera…
JA JA JA JA JA JA JA JA !!!
Buenisima interpretación del cartel, casi se me sa …
Nelly, en Confirmado: Gearhead al cinegracias nelly!!!!
Ver todos los comentariosBuenas noticias: puedes leer Gearhead #1 gratis. ¡Espero que te guste!
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