Comiquero

Blog de cómics, manga y animación

El consabido desprestigio comiquero

Friday, April 25 2008 Por: Alejandro

Hola, bienvenidos de nuevo. Me da gusto verlos por aquí otra vez, dispuestos a acompañarme en una plática comiquera más (yo participo escribiendo, ustedes comentando). La semana pasada hablamos del recuadro narrativo, un elemento de la historieta que vino a suplir al globo de pensamiento y que, en cierto modo, caracteriza al cómic moderno. Esta semana, quisiera hablar un poco de una verdad tan dolorosa como obvia: Nadie respeta a los comics, ni a nadie relacionado con ellos.

Este es un tema con muchos ángulos posibles, algunos de los cuales ya hemos abordado brevemente aquí en éste espacio. Hace tiempo, por ejemplo, les pedí que reflexionáramos un poco acerca de cómo se imaginan ustedes que nos ven los realizadores de comics. En ésa ocasión, concluí que un buen indicativo de ello era fijarnos en cómo son los protagonistas del cómic que nos interesa analizar (y, a juzgar por personajes como Peter Parker ó Guy Gardner, dicho indicativo no es muy halagador en ocasiones). También le dediqué tiempo a cómo surge esa idea del cómic “chatarra” (un término bastante controversial y rara vez usado con propiedad), tan presente en nuestros países de América Latina. Otro de los varios ángulos de este tema fue cubierto en más de una ocasión por Héctor en Mundo Friki, cuando se dedicó a hablar de los consabidos estereotipos que aquejan (o, a veces, describen de manera fidedigna) a los fanáticos de los cómics y a las aficionadas al manga. Hoy, quisiera aterrizar esos temas en un simple enunciado burdo, obvio y por todos bien sabido: En algún momento de su existencia, todo lector, creador o vendedor especializado de comics ha repetido las sabias palabras de Mandibulín: “Nadie me respeta”.

Las razones detrás de este desprestigio son muchas. Ya en otras entregas de nuestras respectivas columnas, tanto Héctor como yo hemos propuesto nuestras ideas de porqué sucede esto. Hoy, prefiero hablar acerca de qué significa realmente esta total falta de aprobación de parte de quienes son ajenos al cómic.

Para poder entender qué papel desempeña nuestro querido y nunca bien ponderado Noveno Arte en el gran esquema de las cosas, quizá nos sirva recordar qué pasó en situaciones similares a lo largo de la historia. Hubo un tiempo, por ejemplo, en el que el cine no era considerado un verdadero arte, y en aquel entonces (principios del siglo XX) la gente purista y educada se hubiera mofado de términos como “cineasta” ó “Séptimo Arte”. La gente común y corriente de aquellos años consideraba al cine como una curiosidad mecánica; como una atracción más, entre muchas otras que uno podía ver en ferias y exposiciones. Algo digno de admirarse durante algunos minutos, pero que se olvidaba para cuando los miembros de la audiencia estaban de regreso en casa. Y hubo un tiempo, hace apenas unas ocho décadas, en el cual el jazz era considerado una de las peores formas de música popular. No solamente se le consideraba música poco sofisticada, sino también inmoral y sucia (Me pregunto si todavía queda alguien que piense eso). Si estos ejemplos resultan ser indicios de lo que le depara el futuro a nuestro querido Arte Secuencial, entonces hay mucho a qué aspirar para las próximas décadas.

Pero, más allá de si llegaremos a ser aceptados o no por la sociedad en general, hay que hacernos otra pregunta, una más importante aún: ¿Es realmente tan malo ser percibidos como los proverbiales “patitos feos” de nuestras respectivas generaciones?

Pese a lo que algunos filósofos puedan decir, la percepción no es la realidad. Una percepción negativa de tu persona, no importa cuán popular sea entre quienes te rodean, sólo se vuelve realidad si tú la haces realidad. En otras palabras, leer cómics sólo te volverá un nerd si así lo permites. Tu apariencia tiene un sinfín de componentes: tus rasgos genéticos, tu nivel de ingresos, tu edad, el lugar dónde vives, tu educación, obviamente el tiempo que le dedicas al cuidado de tu imagen, etc. Tu modo de comportarte, de igual modo, es producto de una larga lista de factores, que tienen poco o nada que ver con una afición al manga, a los videojuegos o a la animación. Esta idea básica de “no eres lo que otros dicen” también puede aplicarse al Noveno Arte.

Sin contar la ocasional obra maestra comiquera que de repente gana un premio Pulitzer o un World Fantasy Award, el cómic en general es visto como algo que abandonarás cuando madures. Se espera que uno deje de leerlos al llegar a la etapa adulta, y, si uno es dibujante o escritor de comics, se espera que uno deje ese “trabajo informal y mal remunerado” para poder establecerse bien en un empleo “serio”. La gente adulta, según se nos informa, lee otras cosas más sofisticadas, y si se tiene algo de respeto por uno mismo, también prefiere escribir o dibujar cosas de más categoría. Quizá hace falta que alguna figura carismática y famosa se alce de entre las filas de los comiqueros para darle empuje y aceptación social al medio historietístico, del mismo modo que Jackson Pollock hizo famoso el expresionismo abstracto, o del mismo modo en que Bruce Lee popularizó las artes marciales en occidente. Tal vez el cambio en el modo en el que la gente ve a los comics requiera, además de íconos o precursores, de aún más Pulitzers y premios similares (el WFA ya no, porque en cuanto Sandman ganó dicho premio, inmediatamente se hicieron cambios en las reglas para que el premio jamás fuera otorgado a una historieta nuevamente). Pero, como pregunté anteriormente ¿Realmente necesitamos la aceptación del Noveno Arte por parte de los no-comiqueros?

Porque quizá no estamos tan mal así como estamos.

Consideren la industria cinematográfica de Hollywood, uno de los negocios más grandes del mundo. Casi todos en el mundo civilizado consumen cine hollywoodense al menos 2 veces al mes (en realidad esto varía, pero por el momento digamos que así es). En una industria con una demanda así de gigantesca, el proceso de creación cinematográfica es, por decirlo así, accidentado. En los sets de filmación es muy común ver a los productores y representantes de los patrocinadores, nerviosos y sudorosos, revisando una y otra vez el guión, el reparto, las locaciones, los efectos especiales, el guión una vez más, en busca de algún error de mercadeo, algún detalle que pudiera hacer la película potencialmente menos exitosa en taquilla. Obviamente, la opinión de los hombres que proveen el dinero para el proyecto tiene mucho peso, y si ven algo que los ponga más nerviosos de lo que ya estaban, normalmente demandan que se elimine de la película. Son pocos los cineastas que no ceden ante el argumento del presupuesto.

Y en contraste, el cómic, como medio, muestra una libertad mucho mayor. Claro, son contados los realizadores que pueden hacer literalmente lo que gusten, pero incluso en la Marvel o en la DC Comics, son pocos los caprichos que no pueden cumplírsele a un autor, especialmente si dicho autor es famoso (aquí entraría el tema de las franquicias, pero aún dentro de un sistema de franquicias, ha sido posible abordar temas “difíciles”). Hay muy pocos temas tabú hoy en día (recordemos que ya casi nadie usa el antiguo código de la Comics Code Authority) y, contando con el guionista y el artista adecuados, no hay tema tan complejo que no pueda ser usado en una historieta. El lenguaje gráfico-escrito de un cómic es capaz de transmitir la historia que sea.

Los comics son el terreno perfecto para dejar suelta la creatividad. ¿Qué importa si no todos se dan cuenta? Si la historia nos enseña algo, es que la aceptación popular jamás ha sido un requisito para que un nuevo arte se desarrolle y florezca.

¿Ó ustedes qué opinan?

En: Mientras tanto... Recomienda este artículo

Comenta:

Nota: todos los comentarios están sujetos a las Reglas de uso.

No se publica

Opcional


Comentarios:

Alex 2008 04 25

Muy acertado.....

Es lo que pasa, lo que siento con el anime, se ha vuelto tan comercial, que mensualmente no se cuantas series salen, con argumentos de poca profundidad, simplemente para ser consumidas rápidamente “y que venga el otro”....

Legion 2008 04 25

¡No puedo más que coincidir con todo lo dicho!

Visita la sección de Reseñas

Últimos comentarios:

Tania, en El Japan Cool se vuelve una prioridad económica

y hablando de maravillas japo-frikis, ya vieron que Nissan sacó un auto deportivo que se llama Godzilla?
aqui las …

Lameth, en El cuerpo femenino en el mundo friki

Pues digo, a que mujer no le gustaria llegar a la edad de sus madres y aun asi tener un busto de señorita de 23 a …

Lameth, en Cinco placeres culpables del cinéfilo

Pues en Francia consideran las peliculas del Santo y creo que en general las Mexicanas de bajo presupuesto (eso si …

Ver todos los comentarios

Categorías:

RSS:

Add to Google

Lista de correos

Suscríbete a nuestra lista de correos

¿Deseas darte de baja de la lista?


Los nombres, logotipos, marcas y características son copyright y propiedad de sus respectivas empresas, y son usados con fines puramente informativos.
Los artículos publicados reflejan el punto de vista del redactor, y no necesariamente reflejan la opinión de la empresa.

Un proyecto de Menta Network

Algunos derechos reservados Algunos derechos reservados Licencias: Contenido - Columnas - Diseño Hecho en México con ExpressionEngine.