Comiquero

Blog de cómics, manga y animación

El síndrome del cómic enano

Friday, December 01 2006 Por: Alejandro

Una vez más es viernes, y nos encontramos aquí, en Mientras tanto… una columna acerca de temas comiqueros que, espero, sean de su interés. Esta vez, quiero hablarles de algo que, desde hace años, me ha preocupado un poco: Se supone que el cómic ha alcanzado ya su madurez. Las obras clave, las novelas gráficas legendarias que le confirieron ese estatus de seriedad del que actualmente goza (las ya consabidas obras de Art Spiegelman, Alan Moore y Frank Miller) ya van a cumplir más de veinte años. Incluso, podríamos hablar de una segunda ola de trabajos capaces de marcar un antes y un después en la historia del Arte Secuencial (refiriéndome, por supuesto, a las obras de Neil Gaiman, Kurt Bruisek, Mark Waid y Warren Ellis). Entonces, tomando en cuenta estos dos grandes momentos del cómic contemporáneo, uno pensaría que este alto nivel de depuración del Noveno Arte se ha dejado sentir en todos lados donde sea posible conseguir estos trabajos que menciono, que han cambiado la forma de hacer y de leer historietas.

Pero, tristemente, no es así.

Los cómics no han cambiado gran cosa en nuestra querida América Latina. Las dos olas de comics revolucionarios que menciono apenas y nos salpicaron. Al parecer, muchos comiqueros en internet mencionan con frecuencia estas obras, pero parece que quienes las conocen son lectores exclusivamente, porque rara vez he visto un realizador de comics latinoamericano que utilice los trabajos de Spiegelman o de Moore como inspiración. Sí, podemos ver influencias de fuera en los (pocos) cómics que se producen en español, pero por desgracia, estas influencias son puramente estéticas. Con algunas gloriosas excepciones, lo que vemos no es más que las mismas historias de diario, eso sí, ilustradas con estilos de dibujo más modernos y técnicas de coloreado por computadora. Porque ¿Dónde esta el Maus latinoamericano? Aquí en Latinoamérica hay episodios históricos tan impactantes y dignos de ser dados a conocer como el Holocausto ¿Cuándo veremos una novela gráfica como Watchmen, que nos haga meditar no sólo en el género que deconstruye, sino también en los temas políticos y sociales a los que alude? (por ejemplo, hablar de Watchmen es ahondar en el tema de la Guerra Fría). ¿Se imaginan ustedes algo como El Regreso del Caballero Oscuro protagonizado por un personaje como Fantomas o el Caballero Rojo? En el mundo del cómic en español hecho fuera de España, bien podría ser el año de 1980.

Obviamente, no estoy ignorando el trabajo de quienes sí se han molestado en crear algo de calidad en estos años. Los intentos por revivir el éxito de El Eternauta, aunque no lograron igualar el nivel de calidad de la obra original, son muy dignos de mención. Operación Bolívar es otro trabajo muy recomendable, gráfica y argumentalmente. Esos son sólo dos de muchos ejemplos. En cada país, desde el Río Bravo hasta la Patagonia, hay muestras de talento, escasas, valiosas y brillantes, como gemas preciosas. Pero, a pesar de su innegable calidad, estas obras han tenido poco o ningún efecto en el ámbito de los cómics de sus respectivos países. ¿Por qué?

Lo primero que hay que considerar es que estamos hablando, primeramente, de calidad. Es cierto que Watchmen, Maus y los demás títulos tan mencionados tenían una industria fuerte (al menos, más fuerte que la industria de acá) en la cual apoyarse, y es más, cualquier otro factor que ustedes gusten citar como ayuda a la enorme popularidad de esas novelas gráficas clave probablemente sea cierto también. Pero como ya se ha dicho anteriormente en esta columna, lo que no gusta no se vende, y por complicadas que sean algunas teorías económicas, a veces es tan sencillo como eso. No podemos simplemente achacar la crisis del cómic latinoamericano a simples factores de distribución o de infraestructura (que reitero, sí tienen importancia, pero no son la médula del problema). La crisis del cómic de habla hispana es una crisis creativa. Lo segundo que cabe señalar, es que una infraestructura se forma alrededor de un mercado que se puede explotar. Si no hay demanda por la oferta ¿A qué creen que se deba?

Menciono esto, porque en los mismos foros de internet donde veo que frecuentemente citan a Miller y a Spiegelman, algunos realizadores amateur defienden su derecho de “no caer en extranjerismos” y de “no querer reinventar la rueda”, ¿Para qué dicen ellos. En lugar de ello, proponen un “regreso a los simple”, a cuando los cómics “eran divertidos y no eran pretenciosos”. No utilizo nombres para no provocar una flamewar, pero estas personas (si es que leen mi columna) seguramente reconocerán sus argumentos. Y me parecería muy bien que hicieran eso que proponen, si fuera cierto que en realidad buscaran hacer un cómic “latinoamericano, divertido y no-pretencioso”. Hay cómic autóctono muy bien planteado dentro de una realidad 100% latinoamericana, que es sencillo de leer y es bastante divertido, y que, dentro de su propio ámbito, es tan legendario como las novelas gráficas de Moore y Spiegelman de las que tanto hablo: Mafalda, La Familia Burrón, El Cuarto Reich, etc. Todas esas obras son, entonces, muy válidas como inspiración para estos creadores de cómic amateur. Sin embargo, cuando uno lee lo que terminan haciendo estos amateurs que les menciono, rara vez se ven reflejadas las influencias de estos grandes títulos latinoamericanos. Jamás llegan a aproximarse al ingenio o a la calidad de estas famosas tiras no-anglosajonas y no-complicadas. Viendo estos hechos, está claro que lo que quieren estas personas no es un regreso a lo simple. Quieren un regreso a lo simplón. No es un asunto de nacionalismo, ni es un asunto de querer romper los moldes establecidos. Es una simple falta de capacidad para producir otra cosa que no sea lo mismo de diario. Y como prueba, la fiscalía presenta las obras de estas artistas amateur.

Dicen que el primer paso para salir de un problema, es admitir la existencia de ese problema en primer lugar. Viendo cómo (y cuánto) nos ha rebasado el cómic en otros países, nos damos cuenta de que algo marcha mal con nosotros (lectores, autores, empresarios y críticos, nadie se salva). Viendo que aquí también existen obras de gran calidad, que pasa desapercibidas sin causar el revuelo que esas mismas obras causarían en otra parte, nos damos cuenta de que nuestro mal es crónico. Viendo cómo, aún confrontándolos con estos hechos, hay muchos aficionados al cómic que piensan que pugnar por un nuevo estándar de calidad en el cómic es algo tonto y pretencioso, vemos que quizá no remediemos nuestro mal a tiempo.

Como siempre, espero sus opiniones al respecto, y no olviden que tenemos una cita el próximo viernes, misma hora, misma dirección. Hasta entonces.

En: Mientras tanto... Recomienda este artículo

Comenta:

Nota: todos los comentarios están sujetos a las Reglas de uso.

No se publica

Opcional


Comentarios:

Aún no hay ningún comentario, ¡envía el primero!

Visita la sección de Reseñas

Últimos comentarios:

freakzion, en Poster definitivo de The Spirit

tenian razon los que decian que FM iba a hacer “sin city 1.5” y no “the spirit”.

Jesus, en Twilight arrasa en taquillas

Me entere que por la buena recepcion de esta pelicula se le dio luz verde a una serie de proyectos semejantes que e …

jesus, en Hayao Miyazaki critica a Taro Aso por ser otaku

Bueno a mi no me parece contradictorio Miyazaki se queja de la abundancia de material solo afocado al entretenimien …

Ver todos los comentarios

Categorías:

RSS:

Add to Google

Lista de correos

Suscríbete a nuestra lista de correos

¿Deseas darte de baja de la lista?


Los nombres, logotipos, marcas y características son copyright y propiedad de sus respectivas empresas, y son usados con fines puramente informativos.
Los artículos publicados reflejan el punto de vista del redactor, y no necesariamente reflejan la opinión de la empresa.

Un proyecto de Menta Network

Algunos derechos reservados Algunos derechos reservados Licencias: Contenido - Columnas - Diseño Hecho en México con ExpressionEngine.