En la anterior ocasión, habíamos hablado de la cantidad de estereotipos que existían alrededor del friki promedio. Sin embargo, hubo uno que no mencioné a propósito, pues por sí mismo constituye un tema aparte: el que se trata de una afición exclusivamente masculina. Siendo realistas, ésto resultaba cierto en los primeros años, cuando realmente era imposible encontrar una fémina dentro de este ambiente, y era incluso normal que se sintieran intimidadas por ello. Curiosamente, fue la entrada del manga, que mucha gente identificaba – también erróneamente – como un pasatiempo más femenino, que ellas comenzaron a abrirse un espacio dentro del medio. Y a partir de ahí, ya no hay nada que las detenga.
A diferencia de la imagen masculina, el estereotipo femenino suele tener tres vertientes. Una es la chica kawaii: guapa, aniñada y completamente estúpida, que se ríe de todo y que materialmente todo le resulta tierno. Es al mismo tiempo el sueño húmedo y la mayor frustración de todos los frikis, pues es la que siempre te va a querer “como un hermano”.
El siguiente cliché es la muchacha delgada, solitaria y de lentes, que tiene facilidad para el dibujo, pero que es completamente torpe en su vida social. Es la chica que sueña con algún día publicar su trabajo, y que realmente no le interesa el manga o el anime por las historias o el contenido, sino porque es una forma de expresión “artística”.
La tercera es la gordita desinhibida, que es amiga de todo el mundo, y con un conocimiento enciclopédico de todo el manga habido y por haber. Es enamoradiza y se le resbala a todo mundo, con la esperanza de encontrar a alguien que le haga caso en algún momento. Para ello, se vale del cosplay, que de acuerdo al estereotipo, lo utiliza sólo para llamar la atención.
Como pudimos darnos cuenta del lado masculino, estas imágenes existen porque, como todos nosotros sabemos, estas mujeres existen en realidad, pero de eso, a asegurar que todas las mujeres dentro de esta afición tienen que caer en alguno de los grupos, está totalmente fuera de lugar. Sin embargo, hay otra serie de situaciones en las que quizá encontremos más asomo de verdad, pero que dependerá de las circunstancias a las que nos refiramos.
La oveja entre lobos De acuerdo a lo que se dice, toda mujer que conviva con frikis es prácticamente un blanco para acoso sexual y sentimental, muchas veces del tipo más burdo. Esto en un momento dado tiene todo el transfondo de verdad que puede tener cualquier otro grupo, y en especial uno en donde parte de la afición de ellas es vestir trajes muy reveladores, o que son símbolos de fantasías sexuales recurrentes, como los de colegialas. Y si a eso le agregamos que, aunque la edad del friki promedio fluctúa entre los 25 a los 35 años, existe una buena cantidad de adolescentes en el medio, creo que nos queda muy claro que el riesgo inherente es bastante alto. Pero por otro lado, si pregunta uno entre las cosplayers, saldrá a relucir que, incluso vistiendo ropa tan breve, y andando entre pasillos realmente atestados, el número de toques “accidentales”, propuestas indecorosas y faltas de respeto, aunque se presentan – no se puede esperar que todos sean unos caballeros – es mucho menor a lo que uno se podría esperar en una situación así. Lo que si es cierto, y que para muchas mujeres es algo muy difícil, es que se convierten casi de inmediato en centros de atención, a veces demasiado para lo que ellas mismas desearían.
Faltas a la feminidad Por una de esas extrañas relaciones de ideas, se suele pensar que, si bien las lectoras de manga suelen ser mujeres muy femeninas, a veces hasta el grado del ridículo, la mujer comiquera tenderá siempre a ser hombruna, poco femenina e, incluso, se les llega a tachar de lesbiana. Por una especie de regla de oposición, a la otaku se le suele considerar como promiscua, mientras que la comiquera será, de mínimo, misándrica. Esto suele ser un error típico de concepción: si el cómic es material para varones, luego entonces las mujeres que gustan de ello es porque tienen también algún otro interés masculino.
Rostros bellos y cabezas vacías Dado que aún persiste la idea de que la mujer tiene que ser trivial y tonta, y se piensa que la otaku es la imagen de la feminidad llevada al extremo, se piensa de inmediato que son mujeres superficiales e incultas, que substituyen su conocimiento enciclopédico con una total ignorancia de cualquier otro aspecto del mundo. Se les suele representar también como aniñadas e inmaduras, incapaces de hacer absolutamente nada por si mismas. Dentro de ese orden de ideas, cualquier noviazgo entre otakus será necesariamente del tipo parasitario, pues ella busca al hombre única y exclusivamente para que haga todo lo que ella misma no puede hacer, entiéndase todo.
Las esclavas del marketing Mientras que al varón comiquero u otaku se le reconoce por su manera de comportarse, su forma de vestir o una cierta “aura” nerd que lo rodea, la mujer de estos grupos es más fácilmente identificable por la tendencia a colgarse cuanta pieza de marketing en peluche se sea posible encontrar: llaveros, colgantes para mochilas, figura para el carro, la cama o cualquier lugar en donde una figura de felpa pueda ser colocada. En este caso es necesario decir que, si bien no puede generalizarse, esta categoría en particular es lo suficientemente común como para darle un cierto grado de verosimilitud que las demás categorías no tienen.
Groupies de tinta y papel Toda quinceañera que se respete tendrá una suerte de amor imposible con algún actor, cantante o personaje de la farándula, pero de acuerdo a lo que la gente cree, las otakus y comiqueras nunca logran superar esa etapa, con el agravante de que las figuras que seleccionan son el personaje de alguno de los mangas de moda, sin lograr superar esta falsa necesidad afectiva incluso pasada una edad bastante madura. En muchos de estos casos, simplemente se trata de una mala interpretación que el lego en este ambiente da a la afición femenina hacia el doujinshi, slash o yaoi en general.
Mujeres sin ambición Esta generalización es muy socorrida por los padres de la misma muchacha, que están totalmente convencidos de que, como su afición le absorbe la cabeza completamente, no tienen absolutamente ninguna idea de lo que van a hacer en el futuro. Lo más curioso de todo es que esta creencia puede superar incluso los estereotipos básicos machistas: La figuración llega a un punto tal, que muchos de los progenitores se imaginan que ni para ser mantenidas van a ser útiles, pues juran que no saben lavar, planchar, y otras labores propias de esta preconcepción, además de que, para colmo, no les interesa para nada casarse.
Son incapaces de establecer relaciones serias Este es un corolario bastante interesante: Dado que del único tipo de personas de quienes pueden enamorarse son de otros frikis, y éstos son completamente incapaces de relacionarse en forma sana con una mujer, la conclusión “lógica” es que ninguno de sus noviazgos son serios. Aunque por otro lado, muchos padres de familia tienen la ocurrencia de que todas las relaciones que existen entre ellos son asexuales. En cierta forma, esta última creencia ha llegado a ser una enorme ventaja, al grado de que más de una pareja cultiva entre sus padres esa leyenda para darse un buen grado de movilidad.
Pero así como lo dijimos en su oportunidad, éstas son sólo ideas preconcebidas, aunque todos nosotros sabemos que, en todas partes, existe cuando menos una que llega el perfil, aunque obviamente no al grado de decir que “todas sean iguales”.
Sería imposible agradecer en este espacio a todas las mujeres que me ayudaron compartiendo sus experiencias, pero para todas ellas, mi más sincero agradecimiento.
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Es cierto que la mayoria de las mujeres “frikis” que describiste son asi, la verdad yo he conocido mujeres que no tienen nada que ver con lo descrito aunque son pocas, en verdad muy pocas. Buen tema.
yo soy bastante friki. recuerdo una de las primeras veces que fui a la tienda de comics a recoger mi suscripcion, llegue a la mesa y dije mi nombre y el chico que me atendia puso cara de sorpresa y dijo “¿es en serio?” “si mi nombre es #######” fue por la suscripcion y regresando me dijo “ay quiero llorar, pense que a las mujeres que les gustaban los comics eran un mito, encantado de conocerte”
todavia me da risa el incidente
Huy esto de los estereotipos! pero si hay algunas asi como dices he incluso peores… perores y escalofriantes yo la verdad no la he pasado tan mal, y si es cierto que tienes un nivel de atencion arriba del normal peor en mi caso es normal, tengo una hermana gemela y toda mi vida he sido centro de atencion asi que ahí no hubo mucho conflicto, nunca se me va a olvidar el dia en que en una tienda de comics despues de haber gastado una obsena cantidad en goodies un padre de familia con su hijo me pregunto a que me dedicaba… con ese tono de “de donde habra sacado tanta lana esta vaga” soy diseñadora grafica adulto productivo que paga impuestos… gracias
hahaha muy buena respuesta
jesus, en Hayao Miyazaki critica a Taro Aso por ser otakuMe entere que por la buena recepcion de esta pelicula se le dio luz verde a una serie de proyectos semejantes que e …
César, en Poster definitivo de The SpiritBueno a mi no me parece contradictorio Miyazaki se queja de la abundancia de material solo afocado al entretenimien …
Ver todos los comentariosJA JA JA JA JA !!!
no espera…
JA JA JA JA JA JA JA JA !!!
Buenisima interpretación del cartel, casi se me sa …
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