Hola, qué gusto tenerlos por acá de de nuevo. Es viernes, y estamos listos para otra charla comiquera. La semana pasada hablamos un poco de la Comics Code Authority, el organismo que durante tantos años censuró el contenido de las historietas norteamericanas. Hoy, quisiera enfocarme un poco al mundo de la animación, pero sin quitar el dedo del renglón en cuanto a moral se refiere. Curiosamente, en esta ocasión hablaremos un poco del fenómeno inverso al de la semana pasada; veremos qué pasa cuando no hay reglas ni lineamientos a seguir, y cada quien lucha por ser más “irreverente” que los demás.
Por supuesto, esto no es una denuncia de que tal o cual programa sea “inmoral”. En lo personal, hallo muy divertido el humor irreverente y escatológico por sí mismo. Además, eso de crear películas y series animadas con contenido adulto no es nuevo. Solamente invocar el nombre de la legendaria película de Fritz el Gato es suficiente para recordar que el humor mordaz y completamente sin censura (Fritz The Cat es clasificación X, como si fuera porno) no solamente es admisible en el reino de la animación, sino que puede llegar a ser brillante. La diferencia entre un proyecto animado superior y uno que no gana más que críticas es el propósito de su irreverencia.
Nuevamente nos situamos en el contexto de la cultura estadounidense (igual que la semana pasada) porque hablar de este fenómeno de la majadería gratuita en la animación es hablar de lo “políticamente correcto”, un término muy norteamericano. En un país tan racial y culturalmente fragmentado como los Estados Unidos, es de esperarse que la gente que vive ahí trate de conciliar sus diferencias haciendo un esfuerzo por convivir con todos esos otros grupos étnicos, culturales, sociales y sexuales, evitando cualquier tipo de confrontación (y vigilando que esos otros grupos no busquen una confrontación con uno). De ahí que la sociedad estadounidense busque regular su lenguaje y regular ciertas expresiones culturales que puedan ofender a alguien. A quien sea. El ideal de lo políticamente correcto es ser siempre irreprochable ante todos. Y como sabrán, es extremadamente difícil estar en gracia de todo el mundo todo el tiempo.
Dicho lo anterior, es comprensible que mucha gente en los EU haya considerado el ambiente políticamente correcto de los medios de comunicación y de las instituciones como algo asfixiante y represivo. Por mucho que se intente, no se puede vivir bajo el escrutinio de docenas de ojos y oídos sensibles a cada palabra o gesto ambiguo que uno diga o haga. Hay veces en que una palabra puede no ser ofensiva en sí misma (los ejemplos son muchos) y hay tradiciones e instituciones culturales (como el famoso Día de Acción de Gracias) que son testimonio de una historia que se puede (ni se debe) borrar. Además ¿Quién dice que las minorías raciales, sexuales y religiosas no tienen sentido del humor?
Cuando salieron en EU las primeras series animadas con contenido abierta e intencionalmente controversial, no solo ofrecieron una refrescante sátira de esta situación de autocensura, sino que de verdad eran algo novedoso en por su energía maniática y su sentido del humor inteligente. Duckman, Ren & Stimpy y Beavis & Butt-Head son algunos buenos ejemplos de series cómicas memorables que fueron específicamente diseñadas para causar revuelo entre los grupos conservadores y entre los perros guardianes de los medios de comunicación. Series como las ya mencionadas trajeron una segunda generación de personajes que bailaban alegremente al borde de lo permisible, ya sin el brillo de lo novedoso, pero que al menos contaban con un ingenio afilado que justificaba su existencia. Además, esas series abrieron las puertas para que llegara una ola de personajes para niños que, entre guiños, también ofrecían diversión para los adultos que saben leer entre líneas (los Animaniacs son un ejemplo temprano de esto que digo, y, yéndonos más adelante, podemos señalar a Bob Esponja como el ejemplo más claro de este tipo de caricaturas).
Sin embargo, la famosa frase del Tío Ben Parker se aplica también para los creadores de shows animados: Con una gran libertad creativa, viene la responsabilidad del ingenio.
Quizá sea por esto que el famoso Seth MacFarlane, creador de Padre de Familia y American Dad! sea el blanco favorito de sus congéneres estadounidenses. Matt Groening, Kevin Smith, John Kricfalusi (creador de Ren y Stimpy), Matt Stone y Trey Parker (South Park) y Richard Stevens III (creador del webcomic Diesel Sweeties) son feroces críticos de Padre de Familia y American Dad!. Nótese que los nombres que he mencionado son de gente famosa por sus trabajos irreverentes que también han generado su propia polémica (excepto quizá Stevens, dada la libertad del formato de webcomic). No es la escatología grotesca lo que estos autores critican (ni yo) ya que ellos abiertamente la usan y hacen dinero con ella. Lo criticable es que Ren y Stimpy son únicos por varias razones (técnicas de animación, concepto, público al que esta dirigido); Beavis y Butt-Head, a diferencia de lo que generalmente se piensa, son críticas a la juventud de EU, no una glorificación de ése estilo de vida; South Park es totalmente acerca del mensaje de cada episodio ( Kyle y Stan siempre dicen “aprendimos algo hoy”); Padre de Familia, en cambio, existe para sus sketches y nada más. Algunos son muy graciosos, admito yo y han admitido muchos de sus críticos también, pero parece que MacFarlane se esfuerza en hacer sus programas del modo más políticamente incorrecto posible, y en eso se le va toda su energía creativa. ¿Qué pasaría si usara la grosería como una herramienta y no como una meta?
Y lo peor es que ya empiezan a surgir imitadores del estilo de MacFarlane. Y digo “lo peor” porque, en un mundo donde toda la comedia animada sea deliberadamente ofensiva y provocadora, ¿Quién quedará para ser el papel de marginado? ¿Quién será el que no sigue las reglas?
¿Los conservadores?
Nota: todos los comentarios están sujetos a las Reglas de uso.
La casa de los dibujos no es mi serie favorita pero en este momento recuerdo un episodio donde el personaje de morocha fue sucuestrada por una organizacion que buscaba eliminar todos los estereotipos raciales esta por demas decir que estereotipos raciales representa el personaje en cuestion.
Bueno pues eso si me parecio interesante en realidad es un mensaje subersivo mire aparentemente se trata de luchar por la dignidad de minorias por acabar con todo aquello que lo denigre pero en el fondo no es mas que darle poder a un grupo que con el fin de proteger a los mas indefensos puede ser mas bien ponerse en su contra en el fondo la historia era una critica de formas sutiles para silenciar a minorias.
Sin duda hay quines les gusta levantar la voz y llamar la atencion con su griterio pero se llega un momento en que el que nada tiene que decir nadie le escuchara
No es por nada, pero el dibujo animado de “American Dad”, es mucho mejor en cuanto a contenido que el absurdo “padre de Familia”. Es decir siempre algun tipo de enseñanza trae.
No se si lo notaron, pero los Spimsons están siguiendo la misma linea de “padre de familia” en lo irreal y estúpido.
Aun recuerdo una parte de American Dad… donde intentanba el hijo explicar que las armas matan personas… Acto seguido el arma es depositada sobre la cama y el Padre americano enfaticamente dice:
Arma, Mata!
Arma mata!
Arma Dispara…
Ves las armas no matan personas…Y la regresa a su funda…
Ustedes digan señores…
Jesús - No en balde el villano de ese episodio era Mickey Mouse…
Alex - En cuanto a lo primero, es curioso. Las opiniones se dividen entre cuál es mejor, a pesar de que ambas series son de Seth McFarlane. Bastante curioso en verdad. En cuanto a lo segundo, sí, lo he notado, aunque Matt Groening lo niega enfáticamente.Lameth - American Dad! tiene sus momentos. Momentos buenos, malos, regulares… la cantidad de cada uno depende de qué opine cada individuo respecto a Seth McFarlane y su trabajo.
Una de las mejores series que tenian “humor escondido”, creo anterior a animaniacs, era “la vida moderna de rocko”. una serie genial, sin dudas
JOSELYN, en Los Padrinos Mágicos, en un cómicBueno, supongo k pa gustos colores, de todas maneras visita RECenter y asi descubriras buena info. Aparte, Resident …
Karen, en Regresan los Señordonesloksdl´ñbok<a´lñvlñlA
Ver todos los comentariosTengo 30 años y de niña tenia el libro de Don Calladito, el cual amaba con locura. Que nostalgia. Ojala y los ree …
Comiquero en la Comic-Con 2008
Comiquero en la Comic-Con 2007
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