
De vez en cuando, uno se encuentra con ciertos materiales que, a pesar de ser de un mal gusto evidente, tiene un humor tan mordaz, y una visión tan clara de la vida diaria, que no queda más que reconocer su talento. En este caso, nos topamos con un libro que reúne todas estas características, siendo por ello uno de los más recomendables para esta temporada.
HAW! (scroll) es una publicación de Ivan Brunetti, y está editado por Fantagraphics Books. En las mismas palabras del creador de SCHIZO, cada cartón es menos excusable moralmente que el anterior. En sus 96 páginas, el lector encontrará referencias totalmente impúdicas al sexo, la muerte, el suicidio, la indiferencia humana y otros vicios que todos nosotros practicamos, y que por ello nos resultan tan ofensivos cuando los vemos plasmados en toda su crudeza, pues nos vemos a nosotros mismos.
Brunetti se ha caracterizado por ser un autor sumamente polémico, por lo que muy pocas publicaciones se atreven a publicar sus cartones. Afortunadamente, Fantagraphics se ha caracterizado por su apertura creativa, lo cual le ha permitido explayarse con ello. El libro se realizó con el formato de las revistas para adultos de los años cincuenta, incluyendo algunas tiras, varios cartones y un buen número de viñetas, que hacen de la publicación algo realmente disfrutable, a pesar de toda la crudeza. De hecho, muchas de esas viejas publicaciones eran conocidas no tanto por las fotos de modelos – la gran mayoría de ellas con más ropa de la que se ve ahora en las calles – sino por su profusión de cartones eróticos, chistes subidos de tono e historietas procaces, aunque claro, desde la perspectiva de esa época. Brunetti pretende ver su trabajo como una puesta al día de esas revistas, aunque prescindiendo de las modelos y aumentando mucho más la procacidad. En más de un sentido, este autor logra exactamente lo que se propone, tanto en conceptualización como en contenido.
El dibujo de Brunetti es sencillo y directo, con trazos rectos y rápidos y una capacidad de síntesis que no muchos autores logran. Pero en Haw!, lo lleva hasta su mínima expresión, con una intención bastante clara: en algunos momentos, tiene ciertas reminiscencias de un estilo infantil, aunque las más de las veces es algo premeditado: cuando uno ve las imágenes con tan poca complejidad, confrontándose con temáticas tan crudas, no cabe duda de que nos mueve mucho más. En cierta forma, pareciera que el autor no quisiera dejar ninguna posibilidad de sacudir la conciencia del lector.
Por su contenido, esta publicación no es muy recomendable para menores de edad, e incluso para gente que puede sentirse fácilmente ofendida. Sin embargo, cuando se le toma con humor, resulta una lectura especialmente recomendable para todos.
HAW! puede ser algo difícil de encontrarse en nuestro país, vale la pena la búsqueda. Fantagraphics puede encontrarse en muchas de las tiendas grandes de cómics, así como en algunas librerías. Una cosa es segura, y es que es una compra de la que no se arrepentirán.