¡ALTO, MUTANTE!
Martes, Mayo 01 2007 Por: Alejandro
Centinelas. No sólo son antagonistas comúnmente encontrados en las revistas de los Hombres X, sino una metáfora muy palpable de los efectos del racismo. Los primeros Centinelas fueron creados por el doctor Bolívar Trask, un hombre dedicado a proteger al mundo de la “amenaza mutante”. Durante un debate televisado con el profesor Charles Xavier, Trask reveló al mundo la existencia de sus soldados robot, sus instrumentos en su campaña de exterminio contra los mutantes, y los activó frente a todos. Para su horror (y el de todos quienes vieron dicho evento), los Centinelas interpretaron las órdenes de su creador según su fría lógica computarizada: Trask les dijo que protegieran a los humanos de los mutantes, pero los mutantes son humanos, entonces, los Centinelas debían proteger a los humanos de sí mismos, y la mejor forma de lograrlo era sometiéndolos bajo su control. Los Centinelas tomaron prisioneros entonces a Xavier y a Trask, y los llevaron ante Molde Maestro, un Centinela gigante (valga la redundancia) capacitado para fabricar en serie lotes enteros de Centinelas, totalmente leales a él. Sólo entonces, Bolívar Trask comprendió el error de su odio contra los mutantes, y sacrificó su vida ayudando a los Hombres X a destruír a Molde Maestro y a los Centinelas ahí presentes. Por desgracia, el hijo de Trask retomaría el trabajo de su padre, así como otros más, trayendo de vuelta a estas máquinas de exterminio una y otra vez. Los Centinelas existirán siempre que alguien quiera una “solución final” al “problema mutante”, cada vez más avanzados, cada vez más cerca del modelo que pueda traer consigo el horrible futuro que los estudiantes del Profesor X han luchado tan duro por evitar.



