El Incal, clásico entre clásicos
Tuesday, December 12 2006 Por: Alejandro
El Incal, la obra cumbre de la mancuerna formada por el maestro Moebius y Alejandro Jodorowsky, es una lectura seminal para todo amante serio del cómic. Esta gran saga tiene el toque Jodorowsky: Metafísica, drama épico, ironía y un uso ingenioso y bizarro de los elementos clásicos de la ciencia ficción y la fantasía. Por parte de Moebius, la saga de El Incal tiene ese look post-ciberpunk, épico y magistral, como los eventos mismos de la historia.
La historia, situada en un lejano futuro muy, muy distópico ( “[...] y ahora volvemos con su programa de evasión favorito: Caca, Pipí, Dodo” ), es acerca del protagonista, John Difool, un anti-heróico detective de poca monta, quien obtiene (sin proponérselo) el Incal Negro, un cristal de enorme poder, de la manos de un extraterrestre moribundo. Lo malo es que el poder del Incal es muy codiciado (o temido) por muchas personas y facciones, que harían lo que fuera por quitárselo a John: La Iglesia de los Santos Industriales, el depravado gobierno de la no-menos depravada Ciudad-Pozo, los alienígenas Bergs, el grupo revolucionario Amok, el último Metabarón y muchos otros. Difool, y Deepo, la gaviota de concreto (?), tratan de sobrevivir esta épica lucha entre lo místico y lo tecnológico, entre la opresión y la libertad del individualismo, que sólo puede terminar cuando el Incal Negro sea reunido con su parte faltante, el Incal de Luz. La saga (aún cuando a mitad de la serie Moebius dejó de participar en ella) es buena, buenísima. Es tan buena, que cuando hizo la película del Quinto Elemento, el director Luc Beson no pudo resistir y tomó algunos elementos de El Incal para su filme ( Jodorowsky y Moebius lo demandaron, pero sin éxito; y quizá ellos no fueron los únicos plagiados). Hay que leer esta saga, sin excusas.


Segundo encuentro ANG 2008
