Esta semana en tu tienda favorita
Tuesday, July 01 2008 Por: HéctorPara esta semana tenemos CY-Believers # 1, Fujoshi Rumi # 1-2 y Monster # 14-15
CY-Believers # 1: De vez en cuando tenemos casos de premisas realmente débiles, pero que logran levantarse con un buen manejo de la trama, y este manga es exactamente el caso. Curiosamente, toma el concepto básico de las comedias colegiales de los setentas y ochentas en Hollywood, pero aquí no nos encontramos con la estereotípica banda de bromistas y acosadores de chicas, sino un grupo de adolescentes pensantes y, en muchos aspectos, muy por encima de las autoridades escolares, cuando menos lo suficiente para competir con ellos en sus mismos términos. El diseño de personajes, y su interacción, es lo que hace de este manga algo que realmente vale la pena, al grado de que la debilidad de la premisa acaba perdiéndose.
Fujoshi Rumi # 1-2: Una de las curiosas vueltas de tuerca dentro de la época moderna, es que las fujoshis, o fans del yaoi, no sólo son cada vez más comunes, sino que han pasado a convertirse también en personajes de sus propias historias. Fujoshi Rumi es una curiosa historia que trata sobre el yaoi sin ser yaoi, sino que más bien se aboca a aquellas personas que lo disfrutan. Narrativamente, es sólo otra comedia romántica de enredos, pero el que esté en juego la homosexualidad, incluso sólo como creación de uno de los personajes - efectivamente una narración dentro de la narración - le da otras características distintas, que la hacen mucho más atractiva. Es una comedia bastante divertida, y al mismo tiempo una excursión en este particular mundo.
Monster # 14-15: Cuando en una historia hay un asesino en serie involucrado, generalmente podemos esperar un thriller o una historia de terror. Sin embargo, Naoki Urasawa logra en esta obra una historia tremendamente intimista, en donde podemos ver las consecuencias de una decisión que seguirá al doctor Tenma toda su vida. Para este momento de la historia, gran parte del misterio original se ha ya descubierto, pero quedan suficientes cabos sueltos como para mantener el interés, además de que la simple tensión que genera el juego del gato y el ratón es más que suficiente como para capturar al lector sin problema. Claro está, no toques este ejemplar sin haber leido los anteriores, pues de otro modo matarás mucha de la tensión.




