Reseña: 100 Bullets No. 89 (DC Vertigo)
Tuesday, April 08 2008 Por: Legion
En 1999, un nuevo escritor de nombre Azzarello nos sorprendió con una historia cruda, sobre un maletín que portaba información sobre la identidad de la persona que había arruinado tu vida, una pistola y 100 balas para cargarla. Una vez que la policía se topase con una de estas balas, cualquier investigación se detenía sin más preguntas al respecto, lo que indica que podrías matar a tu enemigo, vecino, abuela o canario sin problemas por hacerlo, aunque lo hagas corriendo sobre periférico desnudo. Este maletín llego a manos de muchos personajes disparejos e inconexos, hasta que empezamos a notar una conspiración. Ahora a solo unos meses de acabar y después de tener casi todas las dudas resueltas solo quedar saber: ¿quién salió beneficiado?
El agente Graves destapa la botella una vez habiendo aplastado casi por completo con las 13 familias del Trust, pero puede que este celebrando antes de tiempo, al parecer no todos los “Minutemen” están dispuestos a seguirle el juego. Mientras “The Wolf”, empieza a actuar amenazando a Graves con su usual estilo tan sutil, la historia nos lleva hasta un narcotraficante local con un pequeño niño de unos 11 años y su introducción al mundo de las bandas. El número concluye cuando Wolf se reúne con dos más de los minutemen sobrevivientes.
Cuando Brian Azzarello surgió con esta serie, fue sumamente aclamada, recibió dos Harvey (otro premio de la industria, otorgado por méritos en cómic) en el 2002, el siguiente en el 2003 y finalmente en el 2004 un Eisner. Fue comentada incluso fuera del medio por ser una serie de interesantes historias sobre situaciones morales muy complejas. Ahora ya ha perdido ese interés que alguna vez generó en el público, por el simple hecho de haber extendido demasiado la trama con demasiados misterios. Eduardo Risso ha sido el artista de esta serie, número a número, ha recibido varios premios por sus fantásticas portadas y en definitiva, sabe que es lo que quiere Azzarello y lo plasma en un arte grotesco, lleno de gente amenazante. Una cosa que me encanta de su trabajo en 100 Bullets, es que siempre tienes escenas de trasfondo que luego no tienen conexión con la trama, pero si sigues hojeando puedes llegar a ver como se desenvuelven en el trasfondo. En fin, 100 Bullets está por acabar, fue una buena serie pero pudo ser mejor que no llegara a 100 cómics...o que el equipo creativo no se tomara vacaciones cómo se llegaron a tomar. Cuando salga ese número final, tengan por seguro que tendrán una reseña.



