Reseña: Astonishing X-Men No. 26 (Marvel)
Thursday, August 21 2008 Por: Legion
Escritor: Warren Ellis; Arte y portada: Simone Bianchi.
Astonishing X-Men en verdad había logrado el mérito de ser la mejor serie mutante a manos de la pareja que conformaron Joss Whedon y John Cassaday a bordo de este título, pero ahora con Warren Ellis y Simone Bianchi trabajándolo, se esta iniciando una interesante competencia.
Para los que ya conocen la labor de Ellis (Black Summer, Newuniversal, Thunderbolts), esperen más de lo mismo y con esto quiero decir que estamos hablando de quien sin duda es uno de los mejores talentos de la industria llevando su peculiar estilo entre ácido y satírico, plagado de acción escalofriante, conspiraciones de alto rango y tecnología de punta que suele existir en sus escritos. Nada mejor, confíen en mi.
Simone Bianchi (Wolverine: Origins, Detective Comics, Shining Knight) es un artista muy renombrado por su peculiar estilo, una mezcla de acuarelas y tintas aplicadas con brocha. Sin duda el resultado es sumamente llamativo y en este número se nos presenta una expresión soberbia de su labor.
En conjunto, ambos creativos entregan un bonito paquete, cargado con tantos elementos visuales como narrativos que resultan en una adquisición por demás soberbia. Aun así debo marcar que todavía no los considero cercanos a los estándares manejados por el equipo creativo anterior, que nos dieron una serie de aventuras sin par. También cabe mencionar que apenas estamos empezando y este segundo número es sin duda de lo más impactante.
Tras descubrir el homicidio de un mutante “artificial” en el número anterior, los X-Men viajan a Chaparanga en Indonesia, a un conocido cementerio de naves espaciales (ese Ellis si debe estar fumando de la buena).
Tras arribar y dejar claros los protocolos de la misión, los X-Men comienzan a dar caza a su asesino. Durante el transcurso de la pesquisa, Cyclops deja saber a Storm que ciertos lineamientos han cambiado y él tanto como el resto de los X-Men están listos para mancharse las manos con sangre si es requerido (lo que significa un giro radical para el famoso equipo mutante).
Wolverine se topa con el criminal, mientras este opera un misterioso aparato llamado “ghost box”. El encuentro es breve y durante éste, los X-Men se ven obligados a abandonar la nave. Minutos después dan con el asesino, pero éste les comunica que sus problemas acaban de empezar para luego volarse a sí mismo la cabeza.
Pues bien, sin duda Ellis ya dejo sembradas las semillas de lo que será otra muy divertida odisea. Me parece muy peculiar la forma en la que el escritor cambia por completo los lineamientos que suelen tener los Hombres-X al respecto de sus límites morales, de hecho, aplaudo dicha acción pues es un cambio sin duda valeroso. Además debo añadir, la caracterización e interacción entre personajes es tan fluida que realmente parecen personas reales otorgándole un plus valor a la labor del escritor.
Creo tras leer este número, que sinceramente se nos viene una serie de historias muy espectaculares a manos de esta nueva mancuerna Ellis/Bianchi, ambos aportan elementos avasalladores. Prepárense, la cosa se va a poner muy buena.



