Reseña: Batman No.681 (DC comics)
Jueves, Diciembre 11 2008 Por: Legion
Escritor: Grant Morrison; Arte: Tony Daniel; Portada: Alex Ross.
Batman R.I.P. es una historia dedicada al fin de la carrera del famoso héroe murciélago, y aunque en definitiva no es la primera vez que leemos una historia centrada en dicho tema, sí es la primera ocasión en que alcanza una verdadera escala cataclísmica.
En cosa de unos números Bruce Wayne se ha enterado de que es hijo de otro hombre, que algo con la cara de su padre sabe todos sus movimientos, mató a la mujer que amaba, tomó sus propiedades y lo mandó amnésico a vagar por las calles. ¡Pero eso no es todo! Han ocurrido tantas cosas en unos cuantos números que en el presente, el final de esta danse macabre, culmina de una forma que sin duda, será motivo de mucha discordia entre los aficionados.
¿Por qué digo esto? Grant Morrison (All Star Superman, Doom Patrol, Final Crisis) decidió no brindarnos todas las respuestas en este número final de Batman R.I.P. y además, contrario a las expectativas de la mayoría, no narró una historia de heroísmo y muerte donde el personaje central perece envuelto en gloria.
¿Es esto algo malo? En opinión de su humilde servidor todo lo contrario, lejos de darnos otra muerte con resurrección incluida en el paquete, Morrison cierra de manera magistral la narrativa que lleva dos años desarrollando. Todas las historias que ha escrito en esta serie encuentran su conexión en este número final, desde 52, pasando por la llegada de su hijo, la resurrección de Ra’s Al Ghul y Batman R.I.P. donde el encapuchado en su búsqueda por enfrentar al máximo mal, se topa con el demonio que no esperaba encontrar.
La labor del escritor encuentra su par en el arte del magnífico dibujante Tony Daniel (Spawn, Witchblade, Tomb Raider), que bien podría ser considerado un seguidor del estilo artístico de Jim Lee, aunque sin ser tan exagerado, dotando a los personajes en escena de proporciones no tan desproporcionadas como su teórico tutor.
Al final del número anterior, Batman fue traicionado por la mujer a la que reveló todos sus secretos y juró amar. A principios del presente, el Dr Hurt y el grupo de depravados apostadores que le siguen, entierran vivo al héroe en una apuesta final por su supervivencia tras haber perdido éste la cordura.
La siguiente escena es un flashback de cuando Batman se encontraba en el templo místico llamado Nanda Parbat, donde enfrentó un ritual llamado Thoga, con el fin de liberar su mente de la locura que lo dominaba. Hasta donde supimos los fans en la serie 52, Batman se aisló del mundo logrando vencer su locura. Sin embargo en aquellos días no sólo enfrentó al Black Globe, sino que también desarrollaría un arma que trasponía su locura, una personalidad alterna en caso de que de alguna forma su psique se viera bajo asalto y necesitara ceder las riendas a su sadismo, paranoia y megalomanía desatada. Esta arma es Batman Zur-En-Arrh.
A la distancia, sus aliados se reúnen. Robin es salvado por el Club de Héroes que decide contener la crisis en tanto el joven maravilla va al rescate de su mentor. Damian (el hijo de Batman) se dirige a socorrerlo en compañía de Alfred, quien se encuentra libre de peligro. Nightwing escapa a sus captores y se reúne con su mentor en breve y finalmente su enemigo, el Joker , a sabiendas de que Batman escapará al peligro en que se encuentra (como siempre), y tras realizar un pequeñísimo homicidio más, escapa.
El caballero de la noche se abre paso entre las filas restantes del Black Globe, primero confrontando a Jezebel, a quien revela conocía sus planes de traición de antemano, para luego ir detrás del Dr. Hurt quien hace una revelación asombrosa… y escalofriante.
La saga concluye con la desaparición de Batman. Entre las llamas Nightwing recoge su manto, Talia (hija de Ra’s Al Ghul y madre de la progenie de Batman) y su hijo Damian juran matar a los miembros restantes del Black Globe. Seis meses después uno de los miembros del Black Globe que sufrió las “caricias” del Joker, es detenido por Batman y Robin… quienes quiera que sean detrás de las máscaras. Finalmente y para cerrar la serie, tenemos un flashback donde se nos revela el porqué del nombre Zur-En-Arrh para la identidad salvaje de Batman. El día en que sus padres fueron asesinados mientras salían del ver el filme “El Zorro”, se comentó que un héroe como aquél de la película en la vida real sería encerrado en el asilo mental Arkham. “Zorro In Arkham” = “Zur-En-Arrh”.
Ya puedo imaginar a mucha gente protestar por este singular final. ¿Yo? Reconozco que no fue una obra maestra para todos los tiempos, pero me encuentro sumamente satisfecho. La puerta quedó abierta para continuar la trama más a fondo, pero de momento he de decir que así como cierra el presente cómic, puedo despedir a Batman tranquilamente… al menos por un tiempo.


