Reseña: Daredevil No.501 (Marvel)
Lunes, Octubre 26 2009 Por: Legion
Escritor: Andy Diggle; Arte: Roberto de la Torre; Portada: Esad Ribic.
Mucha gente temía (yo entre ellos) que una vez saliendo Ed Brubaker de las páginas de Daredevil, la colección se caería en picada. Afortunadamente Marvel Comics comisionó a Andy Diggle (Thunderbolts, The Losers, Green Arrow: Year One) con la tarea de trabajar este cómic y las cosas van bien, si no es que mejorando.
Tras los catastróficos e impactantes eventos suscitados en Daredevil No.500, Matt Murdock es el amo y señor del clan de asesinos-ninja llamados The Hand; o al menos está a punto de serlo, sólo necesita traicionar a su más importante aliado para poder tomar el manto. Mientras tanto el más acérrimo enemigo de Daredevil está moviendo los hilos para derrumbar al hombre que no teme a nada y hasta el momento, sus planes van rindiendo frutos.
¡Esto ha sido toda una sorpresa! Generalmente un escritor se toma su tiempo para hacer que la trama se ponga movida, pero ésta es apenas la segunda historia de Andy Diggle en Daredevil y ya estamos metidos de lleno en intrigas, conspiraciones, acción explosiva y drama superheróico.
¿Cómo ha logrado esto el escritor? Bueno, Ed Brubaker se dedicó a hacer lo más miserable posible la vida del héroe y como resultado, Diggle decidió que Daredevil tuvo ya suficiente y está dispuesto a desquitarse de todo aquel que trate de meterse en su camino. Ahora Matt Murdock ya no es solamente un héroe desesperado; ¡Es líder de un culto de fanáticos asesinos que están dispuestos a todo con tal de servir a su señor! Y sobra decir que en este caso, Daredevil es un señor que está listo para hacer todo tipo de cosas desagradables con tal de proteger su territorio.
La trama tiene sus ambigüedades donde te quedas preguntándote si de verdad el héroe hizo eso que acabas de ver, y ese punto, lejos de ser cansado y aburrido, hace todo más interesante. ¿Está pasando algo tras bambalinas que los lectores no tenemos claro? ¿O el héroe está ASÍ de desesperado?
El nuevo trasfondo de la trama es muy divertido, pero no estaría completo sin una buena dotación de adversarios que lo acompañaran. Diggle tampoco descuida ese campo y en sólo dos números, ya hizo bailar en el interior de estas páginas a Norman Osborn, Bullseye, Kingpin y Lady Bullseye, cada uno con su agenda propia que claro está, es adversa a la del héroe.
Mis únicas críticas para esta serie hasta el momento radican en los personajes de reparto y la actitud melancólica de Daredevil. ¡Estoy harto y cansado de leer a los amigos de Matt discutir si es bueno o malo! Sinceramente; ¿Cuántas veces van que leemos lo mismo? “¿Tú crees que Matt de verdad lo mató?” “¿No te has fijado que ha perdido la cordura?” “¡Es imposible que él haga eso!”. Una y otra vez se han repetido las mismas líneas en los últimos 8 años de historias de este personaje, ya es hora de que alguien deje atrás esas tonterías.
Y en cuanto a Daredevil y su constante lloriqueo, sé que es parte esencial del personaje y que tener un héroe ciego de buen humor y con una vida oliendo a rosas va en contra de la naturaleza de la serie, pero por favor señor Diggle, entienda que alguien así de ridículo es un personaje de telenovela mexicana, no un superhéroe. Al menos en esta ocasión Daredevil se queja, pero en tanto lo hace manda matar a sus enemigos y tiene una actitud tan paranoica y enloquecida que me recuerda más al Joker que la ridícula actitud de Candy Candy. Eso es toda una novedad en esta saga y gracias al buen manejo que ha tenido, es creíble.
Todo lo anterior me gustó aunque sea cansado, pero lo que me fascinó fueron los trazos de Roberto de la Torre. Alex Maleev y Michael Lark hicieron una labor genial en este cómic, pero de la Torre apenas lleva un número y ya se puso a la par de estos dos reconocidos artistas; ¿Qué hará con más tiempo en esta colección? Sencillamente hay escenas anonadantes, como la última, donde los sirvientes de Daredevil se inclinan frente a su señor. Les diré qué; ¡Cuando sea grande quiero ser Roberto de la Torre!; su trabajo en esta edición fue ASÍ de bueno.
Daredevil asiste a una misa masiva en honor a las 107 víctimas que Bullseye sacrificó en Dark Reign The List: Daredevil con el fin de mandar un mensaje a Matt Murdock: ¡Norman Osborn es el amo y señor de New York y todas las vidas dentro de esta urbe!
Daredevil se siente culpable por este hecho y para reconfortarlo, su aliado y maestro Izo aparece con un par de sabias palabras para el héroe. Sin embargo, Matt no está dispuesto a recibir consejos; pronto recibirá el manto de líder supremo de The Hand y sólo le resta un pequeño sacrificio para asumir el poder de la más letal organización de asesinos del mundo, y el precio a pagar, es la vida de Izo.
El maestro Izo es apresado por los miembros de The Hand y mientras esto ocurre, Dakota, Foggy y Becky (los ex compañeros de trabajo de Matt) discuten sobre la salud mental del justiciero ciego, quien aparece inculpado en los periódicos por el homicidio de un juez y dos policías.
En un siniestro rascacielos el hombre encargado de orquestar la muerte del juez pone en movimiento una nueva parte de su plan. El Kingpin era el segundo candidato que The Hand había considerado para asumir el control de la secta, pero debido a la pronta intervención de Daredevil (proeza que el héroe logró gracias a la traición de uno de los subalternos del rey del crimen), el Kingpin perdió tan preciada oportunidad.
Ahora Wilson Fisk se reúne con Lady Bullseye y planean hacer que Norman Osborn y Matt Murdock se enfrenten en tanto el Kingpin consolida su poder en Nueva York.
Para terminar, Murdock confronta a un maestro Izo encadenado y a la merced de The Hand. La última prueba que debe pasar Daredevil para tomar control de la organización de sicarios consiste en matar a Izo, tarea que realiza esperando poder utilizar a The Hand para cumplir quehaceres más nobles, y si en el proceso debe sacrificar su conciencia e ideales; ¡Que así sea!
Esta ha sido una de las mejores transiciones de equipo creativo que he presenciado en mis años de leer cómics. Cuando Brian Michael Bendis abandonó las páginas de Daredevil y dejó la serie en manos de Ed Brubaker, el último supo darle continuidad a la obra de Bendis y ahora, Diggle hace lo mismo dándole una bocanada de aire fresco a las aventuras del justiciero ciego. Me he quedado enganchado a esta colección que tiene muy buena pinta y por eso le concedo un 9.0. ¿Quién está leyendo este cómic?
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