Reseña: Dark Avengers/Uncanny X-Men: Utopia No.1 (Marvel)
Lunes, Julio 13 2009 Por: Legion
Escritor: Matt Fraction; Arte: Marc Silvestri, Michael Broussard, Eric Basaldua, Tyler Kirkham y Sheldon Mitchell; Portadas: Mark Silvestri y Jae Lee.
Este es uno de los crossovers que han llegado para hacer más caliente este verano, y se trata nada más y nada menos que de un enfrentamiento campal entre los X-Men y los Dark Avengers de Norman Osborn, que concluirá dándonos a unos nuevos, más oscuros X-Men y supuestamente, otras sorpresas.
Bolivar Trask fue el creador de los robots asesinos llamados Sentinels y ahora, es líder de un grupo de personas violentas que desean a como dé lugar, que se legisle en cuanto a los derechos reproductivos de los mutantes. Naturalmente, ningún mutante está feliz con eso y por tal razón los Dark Avengers deben llegar a San Francisco con el pretexto de imponer la paz entre ambos bandos, pero la razón que tiene Osborn para interferir es una mucho más siniestra. ¿Qué planes tiene el famoso villano para los X-Men? ¿Están listos los X para combatir al equipo de “superhéroes” más poderoso del planeta? ¿Venom vs Wolverine? ¿Hawkeye vs Cyclops? ¿X-23 vs Dark Wolverine? ¿Sentry vs todos y cada uno de los X? Esto huele a violencia pura…
Me encontraba tan emocionado con la llegada de este evento…
La razón era que supuestamente, el escritor Matt Fraction había estado preparando terreno para este suceso desde que había tomado las riendas de Uncanny X-Men y en vista de que su serie está muy necesitada de acción y un buen desarrollo, era natural esperar que este primer número fuera fantástico.

Wrong! Este número no es malo y de hecho sí contiene su buena dosis de sorpresas y adrenalina; tristemente, mucho del magnífico desarrollo que pudo tener esta edición especial, se lo tragó la estúpida forma en que comenzó la historia.
Así está la cosa: hay dos facciones, una compuesta por gente que quiere que los mutantes sean supervisados hasta para copular y los mismos mutantes, que no están dispuestos a tolerar esto. ¿Dónde está lo malo? Comencemos por Bolivar Trask.
Este sujeto es lo equivalente al cáncer para mutantes. No sólo creó a las más efectivas máquinas homicidas, los Sentinels, que en ciertos futuros alternos se encargaron de eliminar a más o menos, ¡todos los héroes del planeta! El señor Trask en nuestro presente ya ha matado suficientes mutantes como para considerarse por sí sólo una de las principales causa de defunción en la especie y es parte de una organización siniestra, compuesta de los peores enemigos humanos que han tenido los X-Men y que ahora, gracias a Bastion, se encuentran reunidos tras superar la mismísima muerte. O sea (y perdonen mi “francés”): Bolivar Trask is the BIGGEST UGLIEST MOTHER F$%&# ON EARTH! O al menos, uno de ellos.
Fraction parece no tener ni idea de ello (ni del secretito de Trask, que consiste en ser un mutante precognitivo) y lo maneja como una especie de Gandhiracista, que resulta poco convincente como villano.
Esa clase de errores, donde el escritor interpreta al personaje de una manera anti natural a éste, se repiten durante toda la publicación con el fin de que la historia progrese. Tomen por ejemplo a Beast, es un genio en todo el sentido de la palabra y aquí, lo tenemos dirigiendo a un grupo de mutantes jóvenes y rabiosos a “frenar cívicamente” el avance de los individuos que quieren trasgredir sus derechos. Cuando tienes grandes a conglomerados de gente, es difícil frenar las emociones y si dos grupos son adversos, van a terminar pegándose hasta la cazuela. ¿Beast no sabía esto? Peor aún; ¿Qué esperaban que pasara este grupo de jóvenes mutantes que decidieron comenzar a golpear a sus contendientes? ¿Frenar el avance de un grupo de supremacistas decididos? ¿No les ha enseñado la experiencia que los mutantes llevan las de perder ante la ley y su gobierno?
Otro ejemplo nos lo da Cyclops. El líder de los X-Men ha pasado por un proceso de cambios que lo han terminado convirtiendo en un personaje mucho más carismático de lo que solía ser, pero este número no trasluce ninguna de esas modificaciones en su rol y termina viéndose más estúpido de lo que solía parecer. O sea; ¿Que Cyclops no podía forzar a su gente? ¿Estamos hablando del mismo Cyclops que creó un escuadrón de la muerte llamado X-Force? ¿El sujeto que mandó fríamente a su hijo y la mejor esperanza que tiene la raza mutante de sobrevivir, a un futuro incierto? ¿El tipo que ha movido cielo, mar y tierra por asegurar la supervivencia de su raza? Yo creo que no.
Dentro de todo lo que está pasando, hay una desagradable noticia y es que la “pareja real” de los X-Men está llegando a su fin. Emma Frost (White-Queen) es un personaje que se unió de lleno a los X-Men en los días en que Morrison tomó las riendas de New X-Men y con Joss Whedon se convirtió en la más carismática aportación al equipo desde que Gambit pasó a formar parte de los X-Men. Ahora Fraction está acabando con la relación que sostiene Emma con Scott (Cyclops), que es una de las subtramas más divertidas que presentan los X-Men por estos días y eso me lleva al punto más criticable de la publicación y en general, que ha dificultado más la lectura de Uncanny X-Men.
La historia está excesivamente fragmentada. Son demasiados puntos de vista y muchas secuencias variadas que no tienen introspecciones a las mentes de los personajes o dan oportunidad de desarrollar secuencias emocionantes, debido a que todo tiene que ser resumido y reducido en orden de permitir mostrar en acción a la mayor cantidad de personajes posible.
Con todo y los defectos mencionados, Utopia logra ser una lectura divertida gracias al buen manejo que tienen los diálogos de los antagonistas de la historia y la conclusión del cómic, que es lo suficientemente intrigante como para dar cabida a una trama que repercuta en interesantes conclusiones.
La labor artística me dejó con un sabor agridulce. Marc Silvestri y sus diez mil lacayos lograron brindar unas páginas auténticamente sublimes, lamentablemente también sobraron las escenas mal realizadas y que me recordaron de sobra los peores días de la década de los noventas, con dibujantes que se esforzaban por hacer ver musculosos a los héroes hasta en sus pulgares y desnudar lo más posible a sus heroínas, descuidando detalles como la expresión facial, o forzando poses antinaturales en los protagonistas sólo para tener material con el cual mandar imprimir playeras.
Bolivar Trask dirige a su grupo de humanos ordinarios al centro de San Francisco, cuando Beast y algunos de los más jóvenes X-Men detienen su avance. El fin de Beast es frenar la marcha de Trask de una manera pacífica, pero Beast debe haber estado fumando de la sustancia graciosa, porque si tienes a un grupo de seguidores del KKK y les pones enfrente unos manifestantes afromericanos… no creo que se abracen.
La violencia toma las calles y los medios empiezan a culpar a los X-Men por lo acontecido. Cyclops por su parte, se entrevista con la alcaldesa de San Francisco y niega tener control sobre sus estudiantes (¡Tres hurras por Cyclops!), a lo que la alcaldesa le responde que igualmente ya es muy tarde para actuar, ya que el gobierno federal (y por tanto, Norman Osborn y sus Dark Avengers) va a intervenir en la zona.
Tenemos una escena muy corta, donde podemos ver las reacciones que genera en distintos puntos del universo Marvel el enfrentamiento. En estas imágenes aparecen los New Avengers, los Fantastic Four, Doom y su nuevo aliado, Loki.
Llegada la noche, la ciudad se ve reducida al caos mientras varias unidades de X-Men enfrentan a la población de San Francisco, tratando de evitar la destrucción y el vandalismo sin sentido. Norman Osborn por su parte, ve la oportunidad perfecta para hacerse con el control de la situación y manda a sus matones a sueldo (algunos dicen que “héroes”) a la carga.
White Queen es sorprendida por Osborn, con quien ha estado conspirando grandes cambios en el mundo Marvel dentro de su cábala secreta. Ante las protestas de White Queen, Osborn le entrega un folder y le explica a “su majestad” que es necesario imponer a la población mutante un líder que le pueda forzar la marcha. La reina blanca se muestra muy complacida y rápidamente, cambia sus túnicas por unas oscuras.
Mientras las batallas entre los Avengers y los X-Men dan inicio, Xavier aparece junto a Osborn pidiéndole a Cyclops que se entregue a las autoridades para ser cuestionado al respecto de la actual crisis. En otra parte, tras las rejas el doctor Henry McCoy (alias: The Beast) recibe un mensaje telepático del ex líder de los X-Men, el profesor Charles Xavier, avisándole que también se encuentra aprisionado y que algo le han hecho a su mente, en tanto a él y a otros les roban sus poderes mutantes.
Ha sido un mal comienzo, pero no uno tan malo como para desilusionarme con esta historia. Creo que Fraction va a tratar de desarrollar una trama cargada de intrigas en esta saga, pero bien puede reducirla a puros puñetazos e igual los lectores en general saldrán contentos. Yo no me conformaría con eso (ni con lo que vi en este número), pero acepto que algo de acción o de historia bien desarrollada podría hacer maravillas por el curso de esta lectura. De momento le doy un 7 a este cómic y me mantengo en espera de que la cosa mejore.


