Reseña: Detective Comics No.854 (DC comics)
Miercoles, Agosto 05 2009 Por: Legion
Escritor: Greg Rucka; Arte: (Batwoman) J.H. Williams III (Question) Cully Hamner; Portada (s): J.H. Williams III y J.G. Jones.
Batwoman es un personaje que surgió en las páginas de 52, causando mucho interés debido en gran parte a su identidad sexual (Batwoman es gay). Lo triste del asunto es que DC Comics había desperdiciado la fama del esta heroína hasta el día de hoy, en que es retomada con gran énfasis por un brillante equipo creativo.
Kate Kane (Batwoman) se encuentra dando caza a los bizarros miembros de la Religión del Crimen y su nueva líder, Alice, quien es una representación muy aterradora de una desbordante esquizofrénica. En el interior de este número tenemos además una mini historia dedicada a Question, donde esta peculiar heroína persigue a un cártel de traficantes mexicanos.
Tenía mucha fe en este cómic desde que supe que Greg Rucka se encargaría de laborarlo, felizmente, lo que presencie en este ejemplar excedió mis expectativas.
¿Qué hay de bueno en este ejemplar? Comencemos con el arte que es simplemente: ¡Increíble! Es TAN colosalmente bueno que bien podría ser el cómic mejor ilustrado del año. Williams no sólo es un maestro de la composición, sino que las secuencias tienen un manejo único en tanto el artista alterna de estilos conforme la lectura varía entre Batwoman y su alter ego Kate Kane, de tal forma que la historia se vuelve más cautivadora. Aquí no falla nada, ni un solo panel es algo menos que espectacular y te puedes pasar horas admirando los detalles como la arquitectura, la ropa y demás cuestiones sutilmente realzadas con un peculiar aire a Art Deco.
Aunque sin duda la estrella del show es J.H. Williams III, Greg Rucka arma un drama meritorio. Si no conoces nada de Batwoman, no es necesario que busques referencias del personaje ya que en este número lo tienes todo condensado de una manera entretenida.

Rucka nos deja claros quién es Batwoman, qué quiere, qué es de su vida, quiénes son la Religión del Crimen y qué pueden estar pretendiendo. Todo esto es condensado en una lectura versátil que aparte de ser muy digerible, no se siente apresurada.
La personalidad que le da Rucka a la protagonista es además, una muy cautivadora. Batwoman es un ser temible dentro de su disfraz, una criatura de la noche que me trae fuertes reminiscencias del sensacional Batman de Miller en Year One, con una vida familiar intrigante en tanto su padre hace las veces de pareja en la lucha contra el crimen y a la vez, da una versión muy bizarra de amor fraternal. Me quedé intrigado con el oscuro pasado de la heroína y me encantó el manejo que da Rucka a la vida amorosa de Batwoman, en tanto no disimula su homosexualidad, más no la sensacionaliza evitando hacer del cómic una experiencia morbosa.
Lo único que criticaría de la labor de Rucka es que la Religión del Crimen no parece ser un grupo de adversarios muy temibles en esta edición. Sin duda esto se debe a que el escritor estaba más interesado en introducirnos en la vida de la actriz principal de esta serie y por lo mismo, prefirió descuidar a los antagonistas pero de cualquier forma, hace falta más trabajo en esa área.
En el interior de este cómic hay una mini historia donde regresa la nueva Question, la famosa ex policía, Renee Montoya. Es una narración muy corta que no me da muchos elementos a criticar a causa de lo mismo. No es muy intrigante pero es agradable ver de vuelta a este personaje y aunque el trasfondo no es muy convincente, Greg Rucka no es famoso por las desilusiones que provoca en su público. La labor artística es buena, pero Williams le roba cámara al artista Cully Hammer y hace que su trabajo parezca menos agradable de lo que es en realidad.
Tras la caída de Batman, sólo una defensora de ciudad gótica se mantiene inmutable al cambio y esa figura es Batwoman. Ajena a la revolución que se presenta en la ciudad y desconocedora de la identidad del nuevo Batman, Batwoman se encuentra tras la organización llamada The Religion of Crime, sociedad que en el pasado pretendía darle muerte y que dio cabida al retorno de Caín.
Ante tal peligro, Kate Kane se ve forzada a ignorar su vida personal, deambulando por la ciudad sin dormir y estando plenamente dedicada a sus pesquisas. Así es como presenciamos como un romance más, se va de su vida al inicio de esta historia.
La escena anterior da cabida a otro momento para conocer más sobre la existencia de Kate. Ésta vive con su padre entrenando cuerpo y mente para continuar su guerra contra el crimen, donde su padre hace el lugar de consejero y guía, con ambos manteniendo una relación que es más parecida a la que podrían llevar un cadete (Batwoman) y su sargento (su padre), que una relación padre/hija común.
Kate expresa a su padre la consternación que le provoca saber que los seres que la secuestraron, drogaron y torturaron en el pasado (los miembros de la Religion of Crime) con el fin de arrancarle (literalmente) el corazón, están de vuelta. Ante tal situación, su padre la ayuda a prepararse aun más facilitándole mejores armas de fuego y de paso, invitándola a tratar con su nueva pareja, la madrastra de Kate que por alguna razón ésta prefiere no tener que tratar.
Tras golpear suficientes cabezas, Kate da con el punto de reunión de varios miembros de la enfermiza fe que persigue, justo a tiempo para conocer a su nueva líder espiritual, un ser que responde al nombre de Alice y que cuya apariencia al lado de sus bizarros diálogos, la hacen un villano muy prometedor.
¡Graaaaaaaaaaan publicación! No es tan intrigante como lo que está haciendo Morrison en Batman and Robin, pero el arte está justo al nivel requerido para competir con Quitely en cuanto a su capacidad para cautivar a los lectores. Mi nota es un 9 para este cómic que requiere con urgencia que se mantengan al pendiente de su desarrollo; ¡Detective comics está que ARDE en llamas!


