Reseña: Fables No. 76 (DC comics/ Vertigo)
Thursday, October 02 2008 Por: Legion
Escritor: Bill Willingham; Arte: Michael Allred; Portada: James Jean.
Fables se había quedado estancada de un tiempo a la fecha en el eterno conflicto entre las fábulas exiliadas y el imperio, si bien esta era la premisa con la que la serie inició, a últimas fechas toda la trama giraba alrededor de dicha adversidad. ¿Fable Town sobreviviría a la envestida del perverso Imperio?
Con este número regresamos a los orígenes de la serie donde el destino de las fábulas y los retos que les esperan no son tan evidentes. Ahora ya no existe un maligno imperio que impida a Caperucita Roja, Bagheera, Cenicienta y los demás personajes volver a casa, lo que es más, con la caída del imperio hay miles de mundos libres de la tiranía del Adversario.
Sin el elemento antagónico que representaba el vencido Imperio y sus servidores, evidentemente algún mal debe surgir para suplirlo ya que sin una fuerza adversaria, sería difícil hilar la totalidad de los elementos en esta serie rumbo a un fin. En el próximo número se explorarán más los detalles de qué significa realmente la caída del Imperio, pero en el presente tenemos un acontecimiento igualmente importante. ¿Qué es del Adversario?
Bill Willingham (Jack of Fables, Fables: 1001 Nights of Snowfall, The Sandman presents: Thessaly Witch for Hire) realiza un impresionante trabajo derribando todo lo que meticulosamente había establecido y dándole a su trama una frescura que el 90% de los cómics en el mercado deberían envidiar. Es sumamente agradable ver cómo se desarrolla un paseo por las calles de lo que podría ser un hábitat citadino común (¡Claro! Esto es, si ignoramos el hecho de que está habitado por los personajes de cuentos de hadas), en manos de un escritor tan dotado y su habilidad para entregarnos argumentos tan atractivos.
Mike Allred (Madman, X-Statix, X-Force) es un dibujante que admiro a sobremanera gracias a su labor con X-Force que posteriormente se convertiría en X-Statix, en definitiva derribó los conceptos que tenía en aquél entonces de lo que debía ser un cómic dentro del mundo de los X-Men. Su labor trabajando la expresión facial de los personajes en escena es totalmente única, no hay mejor forma de acompañar los guiones de Willingham que con la habilidad como artista de Allred, que aclara por encima de cualquier duda el sentir tras las palabras.
Lamentablemente hasta ahí podría alabar la habilidad como dibujante de Mike Allred en este número, ya que su dibujo de ciertos personajes como Pinocchio, Bigby y Bella es tan distinto al trabajo de Mark Buckingham (el dibujante habitual) que sinceramente sin los guiones que lo aclaran, no sabría cómo reconocerlos.
Advertencia: Antes de leer el siguiente spoiler toma en cuenta que si no te has aproximado a esta serie y desconoces por completo su contenido estás a punto de arruinar tu vida, tendrás una seria pérdida capilar a causa de la frustración y nada en la vida volverá a ser lo mismo a causa de tu negligencia. No se deje al alcance de los niños. Acompáñelos con leche.
Tras limpiar mi consciencia de cualquier daño permanente que pueda ocasionar la siguiente revelación para aquellos que no lo saben (suenan las trompetas), el Adversario firmó un trato de amnistía con Fabletown y está obligado a vivir dentro de su comunidad como un ciudadano más.
Siendo así, Pinocchio decide escoltar al anciano Gepetto en un paseo por Fable Town con el fin de mostrarle su nuevo hogar. Tal acto es recibido con abucheos por parte de los habitantes de esta comunidad, los cuales no tienen las mismas reticencias que su gobierno.
Bestia, Hobbes (el mayordomo al servicio del difunto Príncipe Azul) y Grimble (un troll que hace la función de guardia de seguridad y personaje del clásico cuento de hadas noruego llamado Three Billy Goats Gruff) acompañan al par durante su recorrido, evitando que la muchedumbre pase al desmembramiento del odiado villano.
Durante el recorrido se nos plasma en pleno que tan perverso es Gepetto al criticar al mundo moderno (y de la manera en que lo hace), insultar a Blanca Nieves por decidir tomar como pareja a Bigby (el mítico Lobo Feroz) y dejarle en claro a una pobre mujer que perdió a toda su familia a manos de una escaramuza con el imperio, el qué tanto le importa su problema. Lo mejor viene cuando Kay (un personaje del cuento The Snow Queen de Hans Christian Andersen, que se caracteriza por tener incrustado en el ojo un fragmento de espejo mágico que le permite ver los pecados de quien tiene enfrente) se topa por la calle con Gepetto. Basta decir que terminando el encuentro se dirige a su baño, toma una muy filosa navaja y… ¡Decide arrancarse los ojos!
Durante el periodo en que el Adversario se mantuvo como el firme enemigo de la comunidad de fábulas exiliadas, nunca lo acepté del todo como el villano de la serie. Simplemente parecía un individuo frágil y retorcidamente amoroso con el cual me era difícil no simpatizar a cierto grado, inclusive se podían disculpar los terribles actos de su gobierno a causa de la magnitud de su reinado.
Se acabó mi entredicho, al terminar de leer estas páginas simplemente me encuentro demasiado tentado a estrangular al sujeto con mis propias manos si eso me fuera posible. ¡Qué gran escritor es Willingham! 76 números divertidos de manera consecutiva y sin un sólo desperdicio. ¡Realmente admirable!
Nuevamente me encuentro emocionado por el futuro de esta serie, el número anterior cambió por completo el panorama, éste lo perfila a historias que ya extrañaba donde la interacción entre los personajes es más importante que los acontecimientos alrededor de estos. Sin duda alguna este cómic es toda una auténtica joyita y se presta para seguirlo de manera constante. Recomendable para todos aquellos que superaron el periodo de lactancia y están listos para ver la otra cara de la moneda de las clásicas historias que nos guiaron a lo largo de nuestra infancia.



