Reseña: Final Crisis: Resist No.1 (DC comics)
Lunes, Noviembre 24 2008 Por: Legion
Escritor: Greg Rucka y Erick Trautman; Arte: Ryan Sook.
Final Crisis ha resultado una saga divertida, pero las palmas se las están llevando los cómics derivados de ella. Rogues Revenge, Legion of Three Worlds, Rage of the Red Lanterns y los demás títulos que han emergido a la luz gracias a este gran evento son tan buenos, que opacan a la mayoría de las publicaciones mensuales en DC Comics.
Uniéndose a esta lista llega Final Crisis: Resist, que nos presenta la lucha desesperada de los últimos seres humanos libres de la ecuación de la anti-vida; es una secuela de la serie Checkmate que había seguido un fantástico curso hasta qué cambió de equipo creativo, el cual supo como arruinar tan buen título. Esta historia se presenta en un formato muy similar a Final Crisis: Submit, por lo que bien se le puede considerar indispensable para quienes estén interesados en el evento. ¡Ahhh! Y olvidaba, un personaje del universo DC estira la pata en esta publicación. ¿No podía faltar verdad?
Los escritores crean un interesante ambiente, en donde los personajes parecieran estar luchando por una causa perdida. Es un ambiente oscuro, donde sólo un grupo reducido de personas sostienen la resistencia contra el dominio del mal a pesar de que a todas luces ésta es una causa perdida. La única esperanza de este reducido grupo consiste en limitar el éxito de Darkseid evitando que aumente el número de armas a su disposición, vigilando sus actividades o simplemente frustrando la exasperante adoración de los fieles al destruir monumentos dedicados a su perverso dios.
Lo más curioso de esta historia es el personaje central en base al cual gira la trama. Snapper Carr ocupó durante muchos años el título de “mascota oficial” de la Liga de la Justicia, asumiendo un papel cómico dentro de dicha publicación. Ahora lo vemos en un papel muchísimo más serio, donde Snapper es el instrumento principal para la realización de las actividades de la resistencia y por curioso que parezca ¡asume un gran papel!
El cómic concluye las historias dedicadas a las actividades de Checkmate y como tal, resulta un excelente final, cerrando el círculo que comenzó en la mini serie de Project OMAC de vuelta en los días de Infinite Crisis.
Para darle imagen a este cómic el artista Ryan Sook realiza una agradable labor, con detalles a pulir pero lo suficientemente buena como para disfrutar la lectura y que no resulte un cómic espantoso a ojos del coleccionista.
Por el lado malo se presenta una cuestión que me empieza a desubicar mucho, me refiero a esos saltos temporales que se están presentando en las series directamente relacionadas a Final Crisis. En el caso de este cómic sirvió para darle una excelente ambientación, pero en general puede desubicar a cualquiera el cambio de escenografías sin previo aviso. Lo que es más, resulta difícil relacionar los acontecimientos entre los diversos títulos dedicados a la crisis, entre cambios de ambientación y una falta de coerción entre las series donde algunas ni siquiera tienen una relación con los hechos. Resulta muy tarde para corregir tales errores y sinceramente no demerita en gran medida las historias, lo comento como una advertencia para quienes puedan encontrar chocante tal situación.
El número empieza con la caída de los elementos de Checkmate y el cómo su fortaleza se ve invadida. Durante estos eventos Mr. Terific (el “rey blanco”), Thalib Beni Khalid (el “rey negro”), Snapper (el “peón 922”), Thinker (el “alfil del rey blanco”) y Sasha Bordeaux (la “reina negra”), escapan de las manos de las fuerzas invasoras, pero no sin que Sasha sufra un percance que le obliga a quedar en estado de animación suspendida.
Los cuatro miembros restantes son todo lo que queda de la humanidad y la única oposición a las fuerzas de Darkseid; o al menos eso piensan hasta que se topan con la diabólica criminal llamada Cheetah. A causa del origen divino de sus habilidades, la ecuación de la anti-vida no surte efecto en ella (¿Lo cual no explica por qué sí surten efecto en personajes como Wonder-Woman?… “chale”) y rápidamente entabla una “amistad” con Snapper.
Tras rescatarla y añadirla a las fuerzas de la resistencia, se hace obvio que la única forma de repeler a las fuerzas del dios del mal es sacrificando a Sasha, esto con el fin de permitir alistar al bando de la resistencia las unidades OMAC que se encuentran esparcidas por el mundo. Una decisión radical es tomada y la resistencia crece, exponencialmente.
¡Gran historia! Es una pena que Checkmate haya llegado a su fin a causa de la incompetencia de un mal escritor, más al menos tuvo un buen final. No dejo de pensar que sí la compañía estuviera más dispuesta a entregarnos historias como ésta, donde acontecen tantos hechos “cuestionables” dentro de cualquier otra de sus publicaciones regulares, difícilmente bajarían del primer lugar en ventas. En fin, espero que esta reseña les sea de utilidad a quienes la lean.


