Reseña: Green Lantern No.40 (DC Comics)
Lunes, Mayo 11 2009 Por: Legion
Escritor: Geoff Johns; Arte: Philip Tan y Rafael Albuqueque; Portada(s): Philip Tan y Rodolfo Migliari.
La Magna Ópera del escritor Geoff Johns, da otro paso seguro rumbo a la conformación de un evento memorable. En el presente número de Green Lantern, tenemos la llegada de una agradable adición a la serie. Conozcan a Larfleeze, el poseedor del anillo naranja que representa la avaricia, una nueva amenaza para el orden cósmico y otro protagonista de la futura maxi serie: Blackest Night.
Avaricia, según el DRAE: Afán desordenado por poseer y adquirir riquezas para atesorarlas. ¿Quién podría ser la criatura que mejor personifique tal defecto del carácter humano? Sin lugar a dudas: Larfleeze.
En cosa de un número, Johns me dejó claro que este sujeto no sólo es un peligro mayor para el universo DC; de ahora en adelante no podré imaginar el concepto de avaricia, sin hacerme una imagen mental de este personaje.
Técnicamente, Larfleeze es el único de los Orange Lanterns. Digo “técnicamente” pues el poder del anillo naranja permite devorar las almas de sus víctimas; matando su forma física y adueñándose de la esencia espiritual del sujeto para luego forzarlo a servir al poseedor del anillo naranja. Larfleeze no sólo es el único poseedor de una de estas corras (aros), detenta todos y cada uno de ellos.
La habilidad de la sortija naranja no es nada más un poder ingenioso, resulta un vehículo de lo más agradable para transitar entre las páginas del número 40 de Green Lantern. ¿Qué capacidades tiene esta arma? ¿Qué significan las extrañas criaturas anaranjadas que circundan a Larfleeze? ¿Por qué los Guardians of the Universe temen tanto a esta criatura y su singular poder?

La bestia es malévola, viciosa, cínica y repleta de otras tantas características, que terminan por formar un rival tan único, que resulta imposible no disfrutar su presencia en esta serie. Hasta me está pareciendo mejor villano que todos los demás que he leído en Green Lantern.
Conforme va progresando el desarrollo de esta publicación, Johns ha conseguido capturar un perfecto efecto avalancha, donde cada nueva historia aumenta la tensión, la intriga y la acción desmesurada entre las varias facciones que ha creado el autor. Ninguna de las nuevas adiciones a la serie me ha resultado desagradable, muy a pesar de que en un principio, consideraba la idea de tener varios anillos con distintos poderes y colores en el universo DC, un concepto deplorable. Así como van las cosas, es casi seguro que Blackest Night resultará el mejor crossover del verano.
Sólo encuentro una cosa verdaderamente lamentable en este cómic y ésa es: la falta del dibujante brasileño Ivan Reis. Afortunadamente, Ivan Reis es sustituido por Philip Tan, que, aunque no alcanza los mismos estándares de calidad impuestos por Reis, sí es muy bueno en su ocupación como artista.
Las criaturas que sirven al anillo naranja tienen una presencia verdaderamente aterradora, gracias al fenomenal diseño conceptual de Tan. Rafael Albuquerque aporta una breve participación al final de esta edición, con una técnica no tan agradable como la de Tan, pero que al menos sirvió para ilustrar una historia divertida.
Comenzamos nuestra lectura con un par de páginas dedicadas a la mortal Fatality. Ésta, ha dedicado su vida a vengar la destrucción de su planeta natal a manos del Green Lantern John Stewart (el personaje que porta el anillo verde en la caricatura de la Justice League). Durante un tiempo, Fatality usó las habilidades que le concedía el anillo amarillo de los Sinestro Corps; pero tras haber caído en manos de la tribu Zamaron, ahora usa el poder de la sortija violeta, que ha conseguido cambiar su mentalidad y ahora se dirige a hacer la pases con John. A esto debo mencionar: ¿Es realmente necesario dedicarle espacio dentro de la publicación a John Stewart? ¿No es como el menos interesante de todos los Green Lantern?
De vuelta en Oa (el planeta donde se concentran las fuerzas de los Green Lantern), los Guardians of the Universe lanzan un nuevo edicto: la cuarta ley, que permite a los portadores del anillo verde entrar en el sector Vega, antiguamente prohibido para éstos debido a la presencia del halo naranja. Ahora, los Green Lantern Corps en compañía de los Guardians, se lanzan en masa con el objetivo de poner esta parte de la galaxia en orden.
Evidentemente, Larfleeze los está esperando. Debido a que el poder del anillo naranja es personificado por un sólo ser, éste debía ser uno meritorio y como leyeron en las descripciones anteriores, no decepciona. Larfleeze comienza a devorar las almas de los Linterna Verde y a usarlas en contra de los sobrevivientes, reviviendo los mejores momentos de The Texas Chainsaw Massacre.
A todo esto, Hal Jordan se encuentra en dificultades debido a la posesión de su nuevo anillo azul. Siendo que Jordan no es un hombre que guarde muchas esperanzas en nada, las habilidades del aro azul entorpecen el uso de la sortija verde, dejándolo más vulnerable que el resto de sus compañeros. Al final de la edición, Larfleeze detecta la presencia del halo azul y secuestra a Jordan en lo que promete, será un enfrentamiento memorable.
Este número de Green Lantern cuenta con una mini historia, muy similar a las que vimos en las ediciones precias de la afamada Sinestro Corps War. Se titula: Tales of the Orange Lanterns y narra el origen de una de las víctimas del anillo naranja. A pesar de que es algo contradictoria, ya que al parecer, no es esencial ser un ser avaricioso para pasar a ser devorado por la luz naranja, resulta una adición entretenida.
Johns sigue desatando toda su imaginación en el interior de esta publicación. Siento que ha tomado un ritmo muy apresurado con este cómic, seguramente debido a la proximidad de Blackest Night. Esto no resulta del todo bueno, ya que hay poco espacio en cada número para introducir a las nuevas amenazas de las que está sustentándose la serie. Poco espacio equivale a una descripción muy somera del entorno y personajes que están llegando a colisionar en Green Lantern y con la capacidad para hacer referencias reducida, muchos de los nuevos villanos están resultando monótonos o inclusive, inconsecuentes.
Al menos Larfleeze contó con suficiente espacio como para hacerse ya, un ser digno de respeto. Cabe mencionar, que con todo y sus deficiencias, Johns de verdad ha establecido todos los elementos necesarios para hacer de Blackest Night un suceso entretenido… sólo hay que esperar que no se quede en promesas. El presente número merece un 8, pues equivale a diversión. Fans de Green Lantern, no olviden que el 2 de mayo deben ir a su tienda de cómics más próxima a exigir la edición gratuita de Blackest Night No.0.
Por cierto, la portada del número siguiente me fuerza a lanzar una profecía: se han anunciado ocho anillos, pero los augurios de lo que se deja traslucir me dice que al final habrán nueve. ¿Alguien quiere diferir? La verdad, desconozco el contenido de mis cigarros por estos días y muy posiblemente, estoy hablando de más.


