Reseña: Northlanders No.10 (DC comics/Vertigo)
Friday, October 03 2008 Por: Legion
Escritor: Brian Wood; Arte: Dean Ormston; Portada: Massimo Carnevale
Quizás Brian Wood no logró llevarse el premio Eisner a casa, pero ante mis ojos se ha ganado mi respeto. ¡Su Northlanders es glorioso! Pocas series con el propósito de recrear eras pasadas tienen éxito, en buena medida gracias a la carencia de los conocimientos requeridos por parte de los escritores para ahondar en tales temas, pero mayormente es falta de habilidad para compensar lo escrito con el gusto del lector. Wood no sufre desperfectos en ninguna de estas usuales faltas; no sólo está bien versado en el mundo que ha decidido explorar, sino que además su prosa no tiene par.
Con esta serie, Wood demuestra su versatilidad saliendo de los temas modernos que plagan sus más famosas series (Local y Demo), transportándonos al pasado con el fin de recrear un mundo y un ambiente ajeno a lo que le hemos visto desarrollar anteriormente. No hay nada como entrar en la mente de los personajes que nos plasma, fieros vikingos que viven en un mundo de supersticiones, saqueos y escaramuzas.
El presente número es crudo y muy sanguinario con una enorme batalla, pero lo más interesante está en el drama que se desenvuelve en la mente de un joven Edwin que no pasa de sus diez primaveras. La manera en la que se gana el respeto de los invasores y su determinación a formar parte de éstos es memorable.
También notorio es el desempeño de Dean Orston como dibujante, logrando grandes secuencias de acción e impactantes momentos emocionales. Me encanta la forma que toman sus trazos, la violencia y las expresiones faciales con que detalla a sus personajes.
Edwin contempla una masacre, la de su hogar en Lindisfarne y la razón es muy sencilla; él trajo a este poblado a los guerreros vikingos que están decimando a la población. Edwin contempla a los vikingos con orgullo, envidiando su libertad y sus hazañas temerarias mientras agradece la llegada del fin de la vida que había llevado.
Frente a sus ojos caen ambos, su padre y hermano a quienes tanto rencor les guardaba. Al final de la masacre y mientras los invasores gozan de los frutos del pillaje, éstos se disponen a abandonar la zona de combate dejando atrás a Edwin, sin embargo éste no está dispuesto a ser olvidado y pide una oportunidad para demostrar ser digno de hacerles compañía.
El líder de los vikingos accede si Edwin le corta, de lo contrario el infante morirá. Edwin logra cavar la daga del guerrero en su nalga, ganándose el derecho de unirse a sus filas. Transcurren los años y vemos a un Edwin crecido dirigir el combate contra los cristianos.
Cuando esta serie dio comienzos supongo que esto era lo que la gente que la adquirió esperaba de ella; vikingos arrasando la tierra y a muchos años de distancia de su devenir. Wood se ha empeñado en armar una serie complicada para él como escritor; el hecho de que la serie vaya cambiando de trama y protagonistas a lo largo de las eras, sin conexión entre una y otra historia cada ocho números lo fuerza a entregar una labor remarcable, de lo contrario es fácil que los lectores decidan abandonar su publicación.
Afortunadamente el tener que realizar una labor encomendable no parece ser un imposible para tan talentoso escritor. El final de su primera historia me agradó a pesar de que al parecer que no fue del gusto popular, sin embargo reconozco fue una trama algo extraña. Esta nueva narración me parece más dirigida a satisfacer el gusto de aquellos que esperan una saga nórdica épica.
Lo reitero, magnífico título muy digno de ser adquirido.



