Reseña: Realm of Kings No.1 (Marvel)
Martes, Diciembre 01 2009 Por: Legion
Escritor(es): Dan Abnett y Andy Lanning; Arte: Mahmud A. Asrar y Leonardo Manco; Portada: Clint Langley.
Este año que está por terminar gozó de magnificas publicaciones, entre las que cuento a War of Kings; una serie diseñada para dar más vida a los personajes cósmicos del universo Marvel. War of Kings resultó a final de cuentas el mejor macro evento de la compañía en todo lo que fue el 2009. Realm of Kings es la continuidad de dicha saga y el detonante de lo que será otra guerra estelar, que empieza con el pie derecho.
En la conclusión de War of Kings, una bomba estalló generando un nexo entre nuestro universo y otros. A raíz de tal acontecimiento, seres extraños se han estado filtrando en nuestra realidad y con el fin de indagar un medio para cerrar la brecha entre mundos, Quasar es enviado a la apertura interdimensional. En su interior, el héroe se encontrará con personajes que nos son familiares, un nuevo peligro que amenaza con devorar las almas que habitan en nuestra dimensión y al término de esta edición, los lectores presenciarán el arribo de lo que parece ser la punta de la lanza para una nueva invasión masiva. ¿No suena divertido?
Parece ser que no mucha gente se ha hecho aficionada a las publicaciones ambientadas en el espacio exterior dentro del universo Marvel. Es un fenómeno comprensible, puesto que para empezar la mayoría de los cómics derivados de los grandes eventos cósmicos en Marvel son de malos a muy malos (o al menos, esa es mi opinión después de leer algunas pésimas ediciones de Nova y Guardians of The Galaxy). Otro factor que juega en contra (y que está presente en esta edición de Realm of Kings), es que si no has seguido las aventuras de los campeones espaciales, sin duda te sentirás algo perdido mientras notas en las páginas de la lectura cientos de caras que quizás no te sean muy conocidas y hablan de cuestiones que posiblemente ni sabías que ocurrieron.
Con todos estos puntos en contra, Realm of Kings No.1 es una entrega muy divertida. Goza de muchas de las virtudes que han hecho de Annihilation y War of Kings verdaderos macro eventos épicos dignos de ser añadidos al anaquel de cualquier fan.
Un detalle agradable es la habilidad que ya han demostrado los escritores Dan Abnett y Andy Lanning para hacer de personajes olvidados como Quasar, seres sumamente divertidos. Quasar para mí era una copia barata de Green Lantern con elementos de otro famoso personaje Marvel (me refiero al Captain Marvel) totalmente aburrida. Lanning y Abnett han recreado a este sujeto y por primera vez creo, en todo lo que llevo leyendo historias de Quasar (que entre ellas se incluyen un par de sagas famosas como Operation Galatic Storm y Annihilation), me interesa el destino de este héroe.
Otro punto favorable es la peculiar naturaleza de la amenaza que enfrenta Quasar y que está por presentarse en el universo Marvel regular. Trataré de evitar revelarles mucho al respecto, pero basta decir que los fans de Lovecraft se van a sentir halagados.
Hay acción en este número y también una visión muy curiosa de los Avengers, que se presentan como un grupo de adoradores demoníacos muy curiosos, lo que hace de esta edición una buena adquisición.
Asrar ilustra las páginas intermedias mostrando criaturas demenciales muy al estilo de lo que aquellos que vimos su labor en Hellblazer ya conocimos. El resultado es muy agradable y Asrar demuestra tener lo que se necesita para darle un tono oscuro y sombrío a la historia. Leonardo Manco dibuja las primeras páginas y el final de la edición, en lo que es un segmento dominado por personajes charlando y nada más que eso, resultando en un desperdicio de los talentos del dibujante.
Quasar es un héroe que a últimas fechas ha sufrido grandes desgracias. Años atrás Wendell Vaughn recibió un par de brazaletes llamados Quantum Bands, con los cuales es capaz de controlar y desatar el poder de la Quantum Zone y con ello, ser el protector de nuestro universo designado por un ser llamado Eon. Sin embargo, todos los inmensos poderes de Quasar le sirvieron de poco durante la guerra llamada Annihilation, en la cual un ser llamado Annihilus estuvo a punto de hacerse con el control de la galaxia y una de sus primeras víctimas fue Quasar, al cual mató fácilmente y luego robó sus Quantum Bands.
Pero el destino de Quasar no era terminar a manos de Annihilus y volvió a ocupar sus Quantum Bands pero en forma de un ser luminoso, compuesto por pura energía. Al principio de Realm Of Kings podemos ver una reunión entre los Guardians of The Galaxy y Nova, en la cual se decide que por las características especiales de Quasar, él es el indicado para viajar a la brecha.
La “brecha” es un pasaje en el espacio tiempo que conecta nuestra dimensión con otra serie de mundos aún desconocidos de los que extraños peligros han ido apareciendo. Es vital cerrarla y para ello Quasar atraviesa la brecha, llegando a un mundo curiosamente similar a nuestro planeta Tierra.
En dicho lugar, una criatura escapada de las pesadillas del escritor H. P. Lovecraft se encuentra devastando New York y cuando Quasar falla en frenarla, los Avengers aparecen para auxiliarlo. A simple vista estos Avengers parecieran versiones del Captain America, Thor o Ms. Marvel con sólo unos cambios cosméticos en sus trajes; pero tras de que Thor asuma una forma demoniaca y Iron Man le extraiga el corazón a Bruce Banner, Wendell sabe que algo está muy mal.
Capturado por estos extraños Avengers, Quasar es interrogado y mientras sus enemigos aprenden un par de cosas del héroe, el “Protector del Universo” se entera de que estos ex campeones de la justicia, ahora son adoradores de deidades más allá de la comprensión mortal a las cuales han rendido sus cuerpos y almas en profanos rituales donde la sangre de los inocentes y las fantasías de toda la humanidad les son entregadas como postre.
Todo se complica aún más cuando entra la Scarlet Witch de este mundo en escena y revela que ha dado con los mecanismos para realizar una hecatombe en el planeta nativo de Quasar, y una vez celebrada la masacre, rendir a los seres de “muchos ángulos” pleitesía con el dulce sabor de la inocencia aplastada y las pesadillas constantes con que los mortales del mundo de Quasar sufrirán.
Sin embargo, en última instancia hay un hálito de esperanza que se hace presente cuando el androide llamado Vision aparece y le revela a Quasar que no todo está perdido, ayudándolo a escapar. Quasar llega a nuestro mundo y cuando aparece en ésta Tierra, es un ser de carne y hueso nuevamente. Todo parece ir bien al final, Quasar ha vuelto y sabe al fin qué amenaza atenta contra nuestro universo y cómo deben los héroes irse preparando para ella. Al final del número, los ojos de Quasar brillan con un extraño fulgor rojizo.
Ya me he hecho aficionado a este segmento del universo Marvel, que se la ha vivido en crisis tras crisis y todas hasta la fecha han resultado divertidas. La idea tras Realm of Kings no es que sea precisamente una macro saga como War of Kings, sino más bien un trasfondo común al estilo de Dark Reign para todas las publicaciones ambientadas en el espacio exterior; por tanto, pueden estar seguros que la mayoría de los cómics relacionados serán malos, pero en lo que respecta a éste el resultado es agradable, o al menos lo suficientemente bueno como para que le conceda un 8.0 de nota.
¿Qué les parece la llegada de los “Old-Ones” al universo Marvel? ¿Alguien se siente especialmente “Cthulhiano” por estos días?
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