Reseña: Red Mass From Mars No.2 (Image)
Lunes, Octubre 27 2008 Por: Legion
Escritor y color: Jonathan Hickman; Arte: Ryan Bodeheim.
La habilidad narrativa de
Con un fuerte trasfondo de ciencia ficción bien lograda y superhéroes, Hickman narra una historia de desastres con proporciones apocalípticas, un dejo de paranoia, tragedia y brutalidad que retratan un cuadro amargo donde no hay salida y todo intento por salvar el pellejo parece condenado.
Los diálogos son delirantes y el manejo de los personajes es propio de un medio más literario, como un escrito puramente dedicado a narrar las hazañas que este cómic contiene sin atavíos de vacuo entretenimiento, como se suele considerar al medio del cómic por aquellos que no han tenido el debido acercamiento. Dentro de esta magistral labor narrativa cabe añadir la originalidad de la que están dotados los personajes de esta serie y lo vívidas que son las descripciones, sinceramente lo único que encuentro desagradable en cuanto a la narrativa es que la siento terriblemente lenta y para tratarse de una miniserie de cuatro números, considero que ya deberíamos haber terminado de describir la ambientación y pasar al plato principal.
El arte por su parte no es desalentador, muy por el contrario los trazos de Ryan Bodeheim son bastante agradables, el punto desagradable en la labor visual lo encuentro en el trabajo de colorido realizada por el también escritor Jonathan Hickman y sus “gráficos vectoriales”, que en verdad me aburren. Los colores son muy opacos página tras página y el uso de gráficas vectoriales ya sobresatura los medios masivos lo suficiente como para tenerme muy cansado de éstas. Si no sabes lo que son las gráficas vectoriales, dejémoslo en que se trata de una serie de elementos geométricos básicos como líneas, puntos y curvas que son aplicados por medio de ecuaciones matemáticas para representar imágenes. Muy bonito y todo, la aplicación de tal tecnología a la presente serie, sólo me genera un aire de excesiva pretensión por parte del autor.
Benefactor (el personaje central del presente cómic) se dirigió a implorar a un ser sumamente poderoso (y quizás, remotamente humano) el que ayudara a la campaña para salvar a la Tierra, mas este ser supremo de nombre Mars se niega a cooperar.
Benefactor (quien es capaz de ver el futuro) idea un plan para forzar al hijo de Mars (Phobos) a convencer a un místico que ha perdido por completo el uso de la razón llamado Lightbender, para que a su vez éste haga recapacitar a Mars.
Mientras vemos flashbacks de lo que posiblemente es el pasado de Mars, Thaddeus (el hombre más brillante de ésta era) idea un plan para detener a la horda alienígena que requiere la cooperación de la mayoría de los 33 súper seres sobrevivientes (lo cual puedo apostar terminará en desastre). Mars decide auxiliar a la resistencia humana, mas no puede interferir en la partida de su hijo que se dirige a enfrentar a la horda.
Es realmente una publicación fantástica, la cual con toda su genial creatividad me ha causado somnolencia a causa de su verdaderamente lento y torpe desarrollo. El misterio de Mars realmente no es cautivador, aún con los fantásticos diálogos con que suele ser dotado este personaje, es a final de cuentas un sujeto acartonado. La trama ya había establecido bien su dirección en el primer número, mas repetidamente Hickman siente la imperiosa necesidad de aclararnos el que “en serio, las cosas van mal”, y eso también puede resultar absurdamente engorroso. ¿Notaron cómo halagué esta publicación a al principio de la reseña? Todo lo dicho lo vuelvo a constatar; es fantástico, mas esta clase de descuidos le restan muchos puntos a mi parecer.
Quizás tú seas la clase de lector que sí encuentre agradable el ritmo de la publicación y la totalidad de su contenido, por lo mismo te sugiero trates de darle una hojeada a la misma.


