Reseña: Secret Invasion: Dark Reign No.1 (Marvel)
Martes, Diciembre 23 2008 Por: Legion
Escritor: Brian Michael Bendis; Arte y portada: Alex Maleev.
Secret Invasion acabó sin dejar mucho de qué hablar, más que la promesa de una historia de mayores proporciones donde los villanos del universo Marvel, dirigidos por Norman Osborn (el mismísimo Duende Verde), toman el control del mundo.
Y aquí vemos de qué forma piensan hacerlo y a donde piensan llegar con este dominio. ¿Osborn liquidará a cada héroe que se le cruce en el camino? ¿Los mutantes hallarán seguridad en los planes de White Queen? ¿Doom recuperará Latveria? ¿Loki tomará el control de Asgard? Hasta Namor y The Hood tienen mucho qué ganar… si no se matan los unos a los otros antes de cumplir sus objetivos…
Para este número especial, Bendis decide sentar en la mesa a su cábala de personajes y aplicar una técnica similar a la que vimos retratada en su serie The Illuminati; donde el atractivo se encuentra en la interacción entre los personajes reunidos y los hechos que desatan.
Namor y Doom tienen razones de peso para encontrarse junto con el resto de los villanos, los demás personajes parecen un tanto fuera de lugar. Loki a todas luces es un dios y además, uno del engaño. Las razones que le da Osborn para colaborar con sus planes dejan claro que este personaje será un problema para el resto y cualquiera puede verlo… excepto Osborn que simplemente parece muy contento con tener a el gobierno norteamericano a sus pies, e imposibilitado para ver al lobo en el rebaño.
White Queen encuentra justificada su estadía con los argumentos en el interior, a pesar de que el personaje lleva buen tiempo sin ser catalogado como un villano. Lo que me queda claro es que existen una docena de villanos mutantes que pudieron haber tomado su lugar.
¿The Hood? ¿Qué demonios hace este sujeto aquí? Se supone que ha suplantado a Kingpin como amo del crimen y además se encuentra poseído por la poderosa entidad llamada Dormamu , mas todo eso no me dice nada de él. Fuera de ser una molestia ocasional para algunos personajes en el universo Marvel, ciertamente no ha demostrado tener lo que se requiere para encontrarse junto con el resto de estos malvados.
Mas todos estos detalles sólo son pequeñas discrepancias, en sí el cómic carece de buenos diálogos o de momentos memorables. ¿Muere un personaje de los Thunderbolts? Era un hecho que se veía venir desde hace tiempo y en general, más que demostrar en este número que el universo Marvel está por caer en posesión del mal, queda claro que sólo será perjudicado un tanto más a manos de un grupo de mentes inestables.
Aun así podría ser una buena adquisición para los que todavía disfrutan de esta clase de eventos (a pesar del desastroso final de Secret Invasion), de no ser por el arte de Alex Maleev. Durante su estadía en Daredevil, Maleev hizo una labor aceptable, pero en este especial no veo nada así; el dibujo se ve desganado y algunos personajes no podrían ser reconocidos ni por “su madre”, de no ser porque aparecen sus nombres en escena. Namor (que sin duda es una foto referencia), me recuerda más a Alec Baldwin que al monarca atlante…. Y es que en mi vida había visto una ilustración así de él.
White Queen enfrenta pesadillas con el destino final de su ex colaboradora Kitty Pride, la cual se sacrificó en Astonishing X-Men Giant-Size Special. Tras levantarse, recibe una invitación a la Avengers Tower donde Norman Osborn la espera.
Una vez en el interior, uno a uno, los villanos hacen acto de aparición. Una escena muy curiosa que se ve totalmente arruinada por la interpretación que le da Bendis a The Hood y que de ninguna forma se puede llegar a entender cómo alguno de los presentes no lo decapita y ya.
Osborn, tras explicar que S.H.I.E.L.D. y la Avengers Tower le pertenecen y que Tony Stark (Iron-Man) está por tener un año muy malo, deja claras sus intenciones al resto de los presentes. La idea es que todos se puedan llevar en paz e intercambiar favores cuando sea necesario, de lo contrario un misterioso aliado de Osborn reducirá a cenizas al que no le guste. White Queen puede dormir tranquila sabiendo que habrá cooperación gubernamental para la defensa de los pocos mutantes restantes, Doom recuperará Latveria y quizás Namor Atlantis. Loki sólo quiere Asgard para sí… y como no creo que a nadie le interese adueñarse de la tierra de los dioses, no entiendo qué demonios hace ahí.
The Hood es un imbécil y Osborn le deja claro que sería buena idea que meta a su gente en los programas del gobierno sino quiere ser perseguido día y noche. Finalmente, dicho esto todos se retiran con excepción de Doom y Namor, dos viejos colaboradores que concluyen que es momento de irse preparando para traicionar al resto y hacerse con el mundo cuando se dé la oportunidad… típico cliché.
De regreso con Osborn, éste se encuentra mudando de instalaciones cuando uno de sus operativos en los Thunderbolts (Sword Man), llega furioso a reclamarle que el ex Duende Verde no cumplió su parte del trato que levantaron hace un año. No hay mucho qué decir; Osborn pierde el control y lo mata.
Para concluir, White Queen regresa a sus felices pesadillas.
Este cómic contiene en su interior la presentación de tres nuevas series, Agents of Atlas, War Machine y Secret Warriors, pero la premisa es muy corta como para poder opinar al respecto.
Secret Invasion me logró cautivar tras muchos intentos de mantenerme escéptico, al final resultó una mala historia. Esta nueva saga tiene todo lo que se requiere para terminar siendo un desastre, empezando por que nuevamente Bendis la encabeza. ¿Qué se nos viene a futuro? Va a salir un nuevo título de Avengers llamado Dark Avengers, donde aparecerá un tipo llamada Steel Patriot (una especie de Iron-Man con los colores de la bandera norte americana en el traje), un Spider-Man negro y otro Wolverine. Esto significa que alguien clonó a Spider-Man y Wolverine o algo más raro está pasando (¡Por DIOS, que no sean más Skrulls!! ). Están por salir al mercado cuatro títulos Avengers, aparte del ya mencionado seguirán los tirajes de Avengers: Initiative, Mighty y New Avengers lo que me deja claro que estos cómics son un gran negocio y que este crossover venidero será más grande que el que acaba de terminar…. Eso sólo puede significar que será todavía más difícil coordinar a los equipos creativos y que lo que sucederá no puede ser bueno.
Claro que puedo estar equivocado, pero para aceptarlo primero quisiera leer que alguien defienda la conclusión de Secret invasion…


