Reseña: Demo No.2 (DC Comics/Vertigo)
Jueves, Marzo 18 2010 Por: Legion
Escritor: Brian Wood; Arte y portada: Becky Cloonan.
En una retorcida historia que nos narra la experiencia de un caníbal y su repentino enamoramiento, Brian Wood y Becky Cloonan nos brindan una gloriosa edición de Demo, cómic que comienza a lucir su mejor ángulo en esta segunda entrega.
LO BUENO
Demo siempre ha girado en torno a la narración de las emociones humanas, haciendo uso de lo sobrenatural o inusual para comunicar la experiencia desde un nuevo ángulo. Empleando tal mecánica, esta pequeña historia saca jugo de todos sus elementos a la perfección. El protagonista es un hombre que no sólo se ve imposibilitado a comer todo aquello que no sea carne humana, en general ingerir alimentos es para él un acto desagradable que le aísla del resto del mundo, el cual no sufre de su condición. Atormentado, asqueado y confrontado con su propia moralidad, Wood nos mete en la piel de este hombre y la hace vivir en carne propia, marcando en la conclusión que al fin puede haber encontrado una pareja en el crimen, o quizás una nueva víctima, lo cual sirve para sellar un final funesto y a su vez esperanzador de una manera bastante bizarra.
La naturaleza predatoria del protagonista y su vida metódica se ve bien reflejada por el arte de Becky Cloonan, la cual cambia de facilidad entre escenas, mostrándonos recuadros bien organizados en cada página, exceptuando cuando el lado monstruoso del protagonista sale a relucir y al hacerlo Cloonan logra formar imágenes sumamente fabulosas sin llegar a caer éstas en los excesos del morbo. La artista nos impacta mostrándonos escenas con instrumentos quirúrgicos y paquetes de carne, lo que otro dibujante otorgaría mostrándonos de lleno los actos de violencia.
A diferencia de la mayor parte de las publicaciones que hay en el mercado, Demo ofrece una experiencia completa número a número gracias a que cada edición es autoconclusiva y por lo mismo, entrega una narración completa al coleccionista. En una industria donde los crossovers y las macrosagas tienden a saturarnos, el que un solo cómic ofrezca tanto como éste implica un cambio refrescante.
LO MALO
Realmente no encuentro nada criticable en esta edición.
Comenzamos la historia con el protagonista llegando a casa para cocinar la misma carne de siempre, pre-empacada con meses de anticipación para que las raciones sean suficientes. El sujeto nos invita a juzgarlo, a sabiendas de que el lector no tiene voz ni voto en el curso de sus actos.
Nuestro personaje central es un oficinista que vive obsesionado con el consumo de alimentos en nuestra sociedad. Es una práctica que él encuentra sumamente desagradable, al punto de sentir náuseas y vomitar en una bolsa de papel que lleva consigo cuando ve a una persona consumiendo una hamburguesa. Su desdicha le aparta del resto de la humanidad y le mantiene aislado en un punto donde ninguna conversación tiene sentido y él sólo escucha voces y murmullos de pláticas de las que jamás formará parte.
Sin embargo, no carece de ciertas emociones, y en este caso siente una repentina atracción por una de sus colaboradoras de trabajo, a quien invita a salir. La dama en cuestión acepta y esto implica fuertes cambios para él. Después de una vida dedicada a la metódica matanza y desaparición de cuerpos que son consumidos día a día, el protagonista se encuentra haciendo un esfuerzo por tratar de adaptarse al mundo que le rodea.
Tira los paquetes compuestos por carne humana y acompaña a su cita a un restaurante, donde decide probar el pollo. No le es posible ingerir el alimento; simplemente su condición se lo impide, por lo que se excusa, se retira y en la privacidad de su hogar hace un último esfuerzo por cambiar. Alimentándose de vitaminas e inyectándose sustancias, el personaje comienza a cortarse repitiendo el mantra de que estas acciones son sanas, como si de alguna forma el creerlo fuera a corregir su naturaleza predatoria.
El cómic cierra con una conclusión perturbadora. Sabiendo que no puede seguir consumiéndose a sí mismo –literal e hipotéticamente -, abre su gabinete, el cual se encuentra nuevamente repleto de carne de procedencia humana. Decide invitar a su cita a comer en su casa, donde él cocinará y probablemente, obtenga una pareja con quien perpetrar sus crímenes, o una nueva víctima.
El cambio puede ser una sustancia aterradora. Nuevos proyectos en la vida significan nuevos esfuerzos, y en el caso de esta historia de horror, el enfoque del miedo tiene una curiosa perspectiva que parte de la idea de la renovación. El equipo creativo de Demo nos ha brindado una excelente pieza de terror provocativo que es digna de una alta calificación, que en este caso es un 9.5. Lectura sumamente recomendable.
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