Reseña: Secret Six No.10 (DC comics)
Viernes, Junio 19 2009 Por: Legion
Escritor(a): Gail Simone; Arte: Nicola Scott; Portada: Daniel LuVisi.
Si hay un cómic de superhéroes que en verdad necesito para vivir, es éste, y lo peor es que aquí no hay superhéroes; ¡Puros malos malosos!
En las dos últimas ediciones, la mancuerna de creativas Simone/Scott se las arregló para darnos un par de las historias mejor elaboradas e hilarantes que ha habido en los últimos meses. Ahora vuelven con toda una trama complicada que resulta terriblemente perturbadora, en tanto nuestro grupo de villanos es contratado por unos esclavistas con métodos crueles y viciosos. ¡Gran cómic!
Me sorprende cómo mientras en Marvel Comics tienen dedicada toda la línea editorial a narrar el triunfo del mal dentro de la macro saga Dark Reign, un solo cómic en DC me dice mucho más de lo que es la maldad; ¡Éste es ese cómic!
No estoy diciendo que DC sea mejor que Marvel, y de hecho en estos días hay más cómics Marvel que me gustan que lo contrario. Pero una cosa debe quedar clara; en todo Marvel por estos días, creo que no hay nada tan divertido como Secret Six.
No estoy muy convencido de la labor de Simone en Wonder-Woman, pero al menos en Secret Six está demostrando una singular habilidad para elaborar una historia alrededor de cualquier tema, de manera tal que el resultado es inmensamente divertido e interesante.
¡Pero el asunto se pone mejor cuando Simone desata toda su brutalidad! Esta dama nos elabora un panorama escalofriante, donde un grupo de explotadores esclavistas contratan a los Secret Six. Las primeras seis páginas me dejaron helado en mi asiento, mientras entre matanza y una profunda tortura psicológica, Simone nos da la bienvenida a esta edición.
El desarrollo de personajes es una cuestión de gloria celestial. La relación padre-hija entre Bane (el sujeto que le rompió la espalda a Batman) y Scandal (la hija homosexual del inmortal Vandal Savage) es conmovedora, lo mismo que enfermiza. ¡Y ni hablar de la pareja de enamorados presentes en esta historia! Deadshot ha comenzado una relación amorosa con Jeanette. Ambos son un par de sociópatas y sus juegos de cortejo, aparte de ser muy torcidos, incluyen una potencial posibilidad de que una de las partes asesine a la otra. Es casi un factor de tiempo.
Estos lazos entre caracteres, sólo son el aderezo a la magnífica personificación que tiene Simone para cada uno de los protagonistas. Una costumbre en series anteriores ha sido matar o desaparecer a uno de los Secret Six, pero en este caso, ruego a Dios que no se repita; cada actor en esta saga es uno muy emblemático y carismático.
La cereza en nuestro pastel es Nicola Scott; ¡Y qué deleite es en verdad! No es sólo que el arte de Scott sea agradable; sus escenas complementan a la perfección las ideas de Simone, como cuando vemos mujeres arañándose a sí mismas de la desesperación. Sabes que una persona está muy desesperada cuando se auto flagela de aquel modo.
A veces los trazos pierden forma y proporción, e inclusive hay momentos en que el resultado se ve terrible; como cuando la sicaria de Mr. Smyth, Giuana, decapita a un soldado. Pero punto y aparte, estos errores son más esporádicos que las escenas bien logradas.
Mina es una esclava que trabaja como minera, y en estos momentos ha parado sus labores. ¿Por qué? Porque en la mina hay yacimientos de gas, y continuar picando la tierra provocará una explosión que acabará con ella y los demás esclavos. Mr. Smyth es el dueño de esta locación y ante la contundente negativa de Mina, decide motivarla. Las técnicas del señor Smyth incluyen hacer que su letal sirvienta (Giuana) mate esclavos al azar, arranque manos a terceros y marque horriblemente los rostros de dos amantes. ¡Ahora entienden por qué Mina se araña el rostro!
Bane sufre síndrome de abstinencia debido a la falta de la droga que le concede una fuerza sobrehumana, el mortal Venom. Hace un par de números, con tal de salvar la vida de Scandal (a la cual ha optado por proteger, como si se tratara de su propia hija), Bane volvió a consumir el narcótico, y momentos después se encontraba completamente desquiciado por los efectos del Venom.
En medio de la noche, Bane se levanta para suministrarse una dosis que acabe con su angustia, pero al abrir la puerta del baño, se topa con Scandal sosteniendo en sus manos las dosis que pretende consumir. Tras convencer a su guardián de desistir de su plan de ingerir la sustancia, Scandal pasa a acostarse a su lado sin pretender otra cosa más que darle apoyo.
En Irlanda, Jeanette le cuenta a Deadshot cómo mató al hombre que amaba; un hombre que extrañamente se parecía mucho a Deadshot. La pareja es rápidamente interrumpida por el arribo de Mr. Smyth, Giuana y un depravado sirviente del primero, llamado Emil (que sabe cómo tratar MAL a otro ser humano). Emil se presenta y después deja que Giuana pase a golpear severamente a Deadshot, sólo para probar la madera de la que está hecho el asesino.
Una vez terminadas las presentaciones, Smyth revela trabajar para Mockingbird (Mirlo), su antiguo contacto que los reunió por primera vez en las páginas Villains United, y quien resultó ser Lex Luthor.
Intrigados por esta revelación, los Secret Six aceptan el contrato de resguardar una caja a la cual Jeanette señala como: “portadora de muerte”. En el transcurso del viaje, el avión en que viaja el grupo es asaltado y los Secret Six deben dispararse a la acción.
Cuando los Secret Six terminan de asesinar a los combatientes que derribaron su nave, Mr. Smyth llega con una singular carga; a su derecha se encuentra encadenada Artemis, la amazona que sustituyó por algún tiempo a Wonder Woman en su papel de heroína (hacía tiempo que me preguntaba dónde estaba).
Hacia el final del número, Mr. Smyth deja escapar a Mina y mientras ésta huye, Smyth comanda a Deadshot que la mate. Deadshot cumple (ejemplificando lo perfectamente inmoral que es el personaje) y los Secret Six caen en cuenta de la poca estima por la vida humana que tiene su nuevo patrón; una nueva clase de tormento comienza para el equipo.
Ha sido un número sensacional, lleno de complejidades morales. Mi calificación es un 9 y espero que quienes no hayan tenido oportunidad de leer esta serie, se la den; este cómic la merece.


