Reseña: Secret Six No.14 (DC Comics)
Lunes, Noviembre 02 2009 Por: Legion
Escritora: Gail Simone; Arte: Nicola Scott; Portada: Danny Luvisi.
Mes a mes, ésta es una de las cinco publicaciones que su servidor prefiere gracias al intenso trabajo de la escritora Gail Simone y su no menos exitosa colaboradora Nicola Scout.
Los Secret Six hace poco fueron contratados por un grupo de esclavistas con pretensiones heroicas. Buscando “salvar al mundo” del grave desgaste económico en que se encuentra, un sujeto llamado Mr. Smyth ideó un sistema de sorteo por el cual un ciudadano común y corriente es secuestrado y arrastrado a una isla donde es tratado peor que una bestia de carga para beneficio de su sociedad. La mitad de los Secret Six quedaron asqueados con el trato inhumano que incluye una total falta de respeto a la vida de otros congéneres de la especie, abusos sexuales y otros puntos verdaderamente detestables. La otra mitad había decidido honrar su contrato y ahora en el final, tras ser desvelado que cientos de amazonas compañeras de armas de Wonder-Woman y la mismísima princesa Diana son prisioneras, los Secret Six deben jugársela juntos o matarse los unos a los otros.
Generalmente es un enorme placer para mí leer este cómic, con personajes que pueden ser tan perversos como honorables, un gran manejo emocional que causa impacto, muy buen humor y acción constante. Sin embargo, en este número Gail Simone empieza a gastar su fórmula mágica, abusando del constante vaivén moral de algunos personajes.
Verán, ya para estos momentos se volvió la cosa más normal del mundo el que uno de los Secret Six traicione al grupo para a final de cuentas, demostrar que en realidad no pretendía hacerlo. Eso, más el hecho de que en realidad esta historia sobre esclavistas ya había durado mucho, le restaron unos puntos a la presente edición que sin embargo, sigue teniendo muchas virtudes.
Una de ellas es la relación Bane/Scandal. Bane es el sicótico drogadicto que alguna vez fue el encargado de romperle a espalda a Batman y ahora se encuentra tratando de limpiar su organismo de los efectos del narcótico y protegiendo a Scandal como sólo un padre puede hacerlo. Scandal es la hija homosexual del inmortal (y muy amoral) Vandal Savage, entrenada para matar desde la infancia y con una mente táctica y precisa, que por si fuera poco se ve acompañada por un serio problema de alcoholismo, un exacerbado sentido del honor y que siente gran simpatía por Bane. En este número la relación entre ambos se complica aún más, pues Scandal le propone a Bane algo que básicamente terminaría por destruirlo. Ambos personajes son muy interesantes gracias al manejo de Simone y cada elemento que suma al trato entre ambos los hace aún más llamativos.
Luego tenemos otro par de escenas realmente perturbadoras, como la decisión de las amazonas por cometer suicidio colectivo o las enigmáticas revelaciones de la muy trastornada Jeannette (que mes a mes me tiene más convencido de ser un personaje digno de un rol más protagónico). Esta case de momentos combinados con las escenas de comedia que habitualmente pueblan las páginas de Secret Six, suelen hacer de este cómic una lectura muy grata, y esta ocasión no es la excepción.
Por su parte, Nicola Scott aporta su granito de arena en el departamento que ella maneja y hace muy bien; el arte. A pesar de que el monstruo que aparece en este número parece más una alfombra de oso que una criatura infernal y aterradora, todas las demás ilustraciones de Scott son buenas, con algunas que otras que llegan a ser apantallantes, como el momento en que Ragdoll entra en escena y decide resolver los problemas de los Secret Six usando una llave tuercas, o el momento en que Artemis está dispuesta a ejecutar a sus hermanas. Se traspiran las emociones que experimentan los personajes y las escenas de acción son realmente buenas, por lo que le doy a Nicola Scott las gracias.
Mr. Smyth soltó a una bestia (que literalmente proviene del mismísimo infierno) por los pasillos de sus instalaciones; ¿El fin? Consumir los corazones de todos y cada uno de los mortales que se oponen a Smyth para al final tomar como bocadillo a la princesa Diana, a la cual al comienzo de esta edición le está lamiendo la mano mientras saborea su sangre.
Mientras tanto Cat Man ayuda a las amazonas a escapar permitiendo a Scandal tener un espacio para suplicar a Bane que vuelva a consumir la droga que lo transforma en un poderoso monstruo homicida. Bane se encuentra consternado por la propuesta y mientras (y muy a pesar de su adicción) rechaza la oferta, Scandal lo sorprende inyectándose ella misma con la sustancia.
Artemis guía a sus hermanas amazonas a la libertad, en tanto matan a todos los guardias que se topan en el camino. Giuana (la misteriosa asistente de Mr. Smyth) ataca a Cat Man y Jeanette. Durante el combate Cat Man se percata que Giuana puede hablar perfectamente, a pesar de que Smyth les notificó que ella misma se había cortado la lengua, a lo que Giuana le contesta revelando su historia. ¡Giuana era una amazona! Su deber era proteger la “luz morada” que tiene milagrosas propiedades curativas, la cual tras siglos de ser usada por las amazonas aparentemente terminó alterando su físico y dándole unos milagrosos poderes regenerativos que utiliza para divertirse a sí misma en tanto se corta extremidades.
Giuana abre una herida en el cuello de Jeanette y ésta última es presa del pánico. A causa del trauma de la herida, Jeanette comienza revivir la escena que le costó la vida en la que un hombre (un verdugo) lanzó tres cortes contra su cuello, fallando deliberadamente en cada golpe para causar más dolor y pánico en su víctima. Jeanette termina revelando la identidad del hombre encargado de someterla a semejante tormento y fue nada más y nada menos que su difunto ex esposo. Mientras Jeanette se deshace en sufrimiento y Cat Man cae a los pies de Giuana, Deadshot traiciona a Smyth y mata a la retorcida ex amazona.
Bane y Scandal (la última transformada en una bestia sanguinaria) enfrentan directamente al demonio que Smyth liberó en la isla. Durante la batalla la criatura revela más datos sobre la naturaleza de su padre, la criatura a la que él llama “Caín” aparentemente, en honor al mítico asesino bíblico. “Caín” resulta ser Vandal Savage (dato que quienes leyeron Final Crisis: Revelations ya sabrán), el padre de Scandal y por tanto, el y la lideresa de los Secret SIx son hermanos.
La criatura avernal es liquidada por Wonder Woman. Mr. Smyth es golpeado salvajemente por Ragdoll, pero a pesar de que el último le abre la cabeza con una llave de tuercas, Smyth sobrevive y rumbo al final del cómic, manda un comunicado a Artemis. La lideresa de las amazonas junto con sus hermanas han liquidado a cientos de hombres en la isla y todo eso ha sido grabado por Smyth, el cual le ofrece una única oportunidad a Artemis de evitar que esa información salga a la luz pública y termine provocando que los hombres busquen destruir la civilización dorada de las amazonas. La opción de Smyth es que Artemis y las suyas vuelvan a ser esclavas, a lo que Artemis responde con una alternativa inesperada; ¡Ella y todas sus hermanas se van a suicidar!
La masacre es detenida por Wonder Woman justo a tiempo, la cual también permite escapar a los Secret Six. En el final del número, Bane asume el control de los Secret Six y su primer acto como líder es expulsar del equipo a su amada Scandal, en vista de que la última consumió el narcótico y todavía se encuentra bajo sus efectos. Por su parte Deadshot vuelve a la isla y asesina al señor Smyth, tras dejarlo un rato vivir en carne propia el terror con que vivieron sus reos.
Quizás no fue la mejor edición de Secret SIx, no obstante fue divertida. La tensión que se vive en cada número es un mérito que pocos autores pueden repetir y este número, a pesar de llevar una secuencia bastante predecible, no careció de sus momentos duros. Mi conclusión es que esta edición es digna de un 8.5, pues salvo lo que se pueda decir no creo que nadie esté dispuesto a debatir la diversión que aportó.
Reseñas relacionadas:
Secret Six No.12
Secret Six No.10
Secret Six No.8
Secret Six No.7
Secret Six No.5
Secret Six No.1


