Reseña: Secret Six No.8 (DC comics)
Martes, Abril 21 2009 Por: Legion
Escritora: Gail Simone; Arte: Carlos Rodríguez y Amanda Gould; Portada: Nicola Scott.
Secret Six es toda una joya, que puede volverse un vicio altamente adictivo. Los Secret Six son villanos dentro del universo DC, que suelen aceptar labores como mercenarios a cambio de una módica cantidad. Tratándose de seres amorales y con tendencias sociópatas, no puedes esperar que resuelvan los conflictos que acontecen en sus vidas, igual que lo haría un buen samaritano… pero sí puedes esperar que decapiten y torturen a cualquiera que caiga fuera de su gracia. ¿Qué podemos esperar, cuando se trata de una cita amorosa? ¿Son capaces de comportarse como la gente normal o persisten sus tendencias homicidas?
El presente número es uno extremadamente jocoso, pero con cierto aire perturbador. Los que se perdieron el primer arco argumental de este cómic, deberían parar la lectura de esta reseña y saltar a las anteriores o mejor aun; leer los números pasados de Secret Six. Les juro que se han perdido de algo muy bueno.
La vida diaria de cada uno de nosotros, no se caracteriza por seguir una constante emocional. En nuestras vidas, hay días buenos y malos, felices y tristes; algunos de nuestros recuerdos, nos pueden llevar a momentos tensos y otros, se caracterizan por ser graciosos.
Bajo dicha línea de pensamiento, Gail Simone demuestra su maestría como escritora variando un poco el giro de su publicación. En este número, nos brindan momentos muy cómicos, pero a la vez, exploramos sus pensamientos y presenciamos escenas muy perturbadoras, protagonizadas por esta partida de criminales.
La idea es muy sencilla: con el pretexto de salir en una doble cita, Deadshot (un francotirador que hace poco trató de matar a todo el grupo, “por su propio bien”), Scandal (la hija homosexual y alcohólica de Vandal Savage) y Jeanette (una inmortal que le enseñaría dos o tres cosas sobre depravación al Marqués de Sade), se encuentran en un momento de destres, entrevistados por la pareja de Scandal; una stripper con corazón de oro y poco sentido común, llamada Liana.
El cómic nos lleva desde los confines de un súper mercado, hasta una romántica cena y en el trascurso: mucha violencia, momentos que provocan una risa histérica y cuestiones que requieren de un profundo análisis.
Todo lo presenciado en esta edición, me lleva a confirmar una vez más que Simone excede como escritora y sus Secret Six son por mucho, un clásico dentro de la historia del cómic americano. En esta ocasión, no contamos con el arte de la también fenomenal Nicola Scott, pero Carlos Rodríguez brinda una labor al nivel de dicha dibujante y Amanda Gould complementa el interior con sus hermosas y pintorescas caricaturas, que realzan el humor dentro de las páginas de Secret Six No.8.
Jeanette es una criatura verdaderamente aterradora; no solo tiene un código moral más bajo que Hittler y la cantante pop Madonna combinados, también tiene unos serios impulsos asesinos. Por eso mismo, si te invita a salir en una cita, es una cuestión muy seria… como el letal Deadshot alcanza a comprender.
Asustado y emocionado, Deadshot busca un “chaperón” para evitar que Jeanette se “propase” durante la velada. Catman, que tiene un gran amor por su pellejo, lo descarta no sin antes explicarle que un traje a cuadros amarillos y negros, no es precisamente una prenda de buen gusto.
Por su parte, Scandal se encuentra al lado del uno de los personajes más cómicos que he leído en mis últimos 10 años de cómics: Insignificatus. Si el nombre no te dice algo, el sujeto es un jorobado lacayo de Jeanette, que no se cansa de recordarle al mundo lo asquerosamente feo, estúpido e inepto que es; discurso que acompaña con una detallada lista de torturas y demás castigos que se le deberían infligir, por sus supuestas faltas.
Ambos se encuentran haciendo algunas compras en un súper mercado, las cuales, aparte de mucho alcohol, incluyen collares para perro… no precisamente para ser usados en mascotas caninas. Repentinamente Scandal recibe un gran beso de una stripper que salió de su pastel de cumpleaños hace algunos días atrás, cuando sus compañeros trataban de animarla por la muerte de su novia. Esta nudista llamada Liana, quiere enmendar el bochorno que le hizo pasar a Scandal al aparecer del modo en que lo hizo en su vida (momento en el cual, Scandal se encontraba ebria… para variar…), por lo cual la invita a salir.
Scandal se encuentra sufriendo realmente por la pérdida fatal de su ex novia, más un consejo muy “positivo” de Insignificatus (el cuál es algo así como: “La esperanza es el corazón del dolor y sólo el miedo es eterno… pero no está mal ensuciarse con extraños de vez en cuando”), la convence de salir con Liana y acompañar a Deadshot y Jeanette en su cita.
Para complicar las cosas, Deadshot y Scandal prometen no matar a nadie esta noche, cuestión que es todo un dilema para Deadshot. Durante la cita, el grupo llama la atención de una banda de supremacistas blancos, los cuales tienen cuentas pendientes con el francotirador y muy pocos sesos para razonar que es mala idea meterse con ese sujeto.
Deadshot se toma un par de momentos en el baño de hombres, para arrancarles los ojos y marcarles la piel de por vida en tanto se asegura que nadie arruine su cita; ¡Todo esto sin matar a nadie! Un gran logro para el mortal asesino.
Durante la velada, Liana pone sobre la mesa algunas preguntas que sirven para adentrarnos en el mundo de los tres criminales. El cómic termina con otra gran escaramuza y una divertidas escenas donde podemos ver lo que hay en los pensamientos de Ragdoll, el más bizarro de los Secret Six. El tipo le pone E mayúscula a la palabra, “enfermizo”.
En esta semana (la primera de abril), el mejor cómic que se puede adquirir a mi gusto es Secret Six No.8, al cual le doy una calificación de 9.5.
¿Por qué considero que es un gran cómic? El arco argumental anterior, tuvo muchísima acción e intrigas; ¡Es más! Fue tan absurdamente bueno, que en los últimos meses no ha habido otra saga que brinde la misma medida de emociones fuertes, o al menos, a nivel superhéroes.
Pero esta edición, brinda un perfecto contrapeso a todo lo presenciado en los números anteriores, sin traicionar la mentalidad de los personajes o el tema del cómic. Semejante variedad en una publicación, es muy inusual en el mundo del cómic. Esos detalles, hacen de Secret Six una serie infalible y de lo mejor.


