Reseña: Siege No.2 (Marvel)
Lunes, Febrero 08 2010 Por: Legion
Escritor: Brian Michael Bendis; Arte: Olivier Coipel; Portada(s): Olivier Coipel, Joe Quesada y Gabriele Dell’Otto.
¡Osborn somete a Thor! ¡Captain America alista a sus tropas para salvar Asgard de las garras de Osborn y sus aliados criminales! ¡Se define quién debe portar el escudo del héroe tricolor! ¡Ares traiciona a Osborn! ¡Daken es castigado por los dioses! ¡Sentry desata todo su poder y un héroe paga con su vida! Con TONELADAS de acción; ¿Es Siege un buen cómic? ¿O no?
Primero que nada, si eres un fan de Marvel Comics de hueso colorado y no hay nada que ames más que pura violencia desatada con súper ilustraciones, éste es tu cómic.¡No tienes que leer el resto de la reseña, anda y ve YA por él! Para los demás, que gustamos de un buen diálogo antes que puras patadas, un poquito de trasfondo y por qué no, que las cosas tengan sentido y no se deban a que “¡Norman Osborn fue manipulado y por eso quiere destruir a todo el jo#$%& planeta!”, siento decirles que tendrán que esperar a que Marvel mejore en un evento futuro porque aquí no hay trasfondo, ni mucho diálogo, intrigas, sorpresas mayúsculas o caracterizaciones; ¡Esto es pura guerra y nada más!

Realmente eso no es malo, me hace sentir que este evento es más sincero que Secret Invasion o World War Hulk y les está dando a los coleccionistas Marvel lo que todos sabemos que quieren; luchas y emociones fuertes al estilo Secret Wars de un modo similar a lo que pretendía hacer Jeph Loeb con Ultimátum, pero mejor ejecutado.
El factor positivo en esta lectura es limitado pero conciso. He odiado a Sentry todo este tiempo por ser un sujeto carente de personalidad que para ser una copia de Superman al estilo Marvel, me ha resultado más aburrido de lo que Superman puede llegar a ser. No tenemos una explicación sincera del cómo o por qué, pero en esta edición Sentry se vuelve una maniático homicida y la escena de combate que tiene es sensacional. Quizás Sentry no tenga mucho material para ser un gran héroe en realidad, porque básicamente el sujeto está tan mal de su cabeza que no parece poder decidirse a serlo; sin embargo, como amenaza de las fuerzas del bien me pareció una efectiva… aunque la verdad eso en realidad se debe a que Olivier Coipel lo hizo ver amenazante y no porque Sentry tenga material para ser un excelente villano gracias a la caracterización que se le ha dado en estos años. ¿Caracterización dije? ¿Cuál? Desde que Bendis lo escribe, este sujeto es tan carismático como un nabo o un jitomate.

Hay un par de momentos en el cómic que todo fanboy de Marvel encontrará alentadores, como el discurso con el cual Steve Rogers lanza a sus tropas al combate o la charla entre Nick Fury y Phobos. Todo eso es excelente, el problema es que fueron escenas tan cortas que son fácilmente olvidables. Y hablando de temas fáciles de olvidar, al término de esta edición tenemos un excelente complemento que a pesar que no tiene ninguna relevancia, está muy bien escrito.
De ahí en fuera sinceramente no hay nada más qué decir, el cómic está demasiado enfocado en el combate como para poder halagar o criticar a fondo lo que pasa. Hay incoherencias como el ver a Maria Hill enfrentando sola a siete de los villanos más poderosos del planeta con una camioneta vieja y un lanza misiles que no obstante, consiguen derribar a Norman Osborn y compañía dos veces. La trama es tan elemental como un libro de primaria, sin más complicaciones que la pura violencia desatada y eso puede ser brutalmente desalentador para algunos lectores.
Lo realmente memorable de esta edición es el trabajo de Oivier Coipel que en esta ocasión logró fascinarme por completo. Ya sea el combate entre Sentry y la víctima de su ira o el destino que afronta Daken, este cómic logra impactar a pesar del inmenso morbo que maneja. Mejor aún son las splash pages como la que tenemos apenas abrimos este número de Siege, que son auténticamente sorprendentes.

Ares se encuentra cruzando su acero con la espada de Balder, el noble rey de Asgard. La razón se encuentra en las mentiras que utilizó Osborn para emponzoñar la mente de Ares y forzarlo a levantar su mano en contra de sus hermanos dioses, a quienes cree títeres del poder de Loki.
Heimdall, el guardián de los salones dorados de Asgard que es capaz de verlo todo, le revela a Ares que las razones por las que alza su hacha contra las deidades asgardianas es una equivocada y que por tanto ha sido manipulado, lo que hace dudar a Ares.
Iron Patriot, Ms. Marvel y los U-Foes han terminado de golpear salvajemente a Thor y mientras éste parece inconsciente, Osborn se dispone a arrestarlo. En ese momento la ex directora de S.H.I.E.L.D., Maria Hill, aparece en una camioneta tan joven como Fidel Castro y armada con un lanza misiles logra rescatar a Thor por el momento.
Steve Rogers (Captain America) habla ante una audiencia conformada por los New Avengers, Secret Warriors y Young Avengers. Su discurso es un llamado a las armas y a derribar de una vez por todas a Osborn de su posición en el poder, instando a los héroes a dejar atrás las diferencias que hay entre ellos y unirse en una causa común. Todo esto me lleva a pensar; ¿Dónde diablos estaban todos estos héroes cuando Osborn atacó San Francisco? Digo, Rogers estaba muerto y los New Avengers parecían muy ocupados… escondiéndose; ¿Pero cuál es la excusa del resto? ¿Racismo contra los mutantes?
Volviendo a la lucha en Asgard, Osborn comanda a Daken localizar a Thor cuando la transmisión es interrumpida por Ares, quien sólo desea cortarle la cabeza a su ex patrón por haberlo engañado. Mientras Osborn revela sentir gran admiración por el dios de la guerra, Sentry aparece.
La fuerza de Sentry es capaz de catapultar al poderoso Ares a través de las estructuras de Asgard sin mayor esfuerzo y sus reflejos aventajan a los de Ares, a pesar de ser éste una deidad que ha vivido guerreando por centurias. Sentry acaba el brutal combate rápidamente, partiendo en DOS a Ares, como pueden ver en las imágenes de este spoiler.

De vuelta con la resistencia, Steve Rogers recibe de Bucky su escudo, quien considera que su mentor debe estar plenamente equipado para dirigir la carga (¿no se les hace que Bucky va a morir en medio de todo este asunto?). Jarvis (el mayordomo de Tony Stark ) los interrumpe, dándole a Steve un portafolio cuyo contenido no puede ser otro que la armadura de Iron-Man.
Nick Fury tiene una charla privada con el pequeño Alex, la encarnación de 11 años del dios del miedo Phobos. Fury comanda al dios del miedo a quedarse atrás, pues el conflicto que se ha desatado puede ser la ruina de todos los que van a reforzar Asgard. Tras un intento de Alex por someter a Fury, éste se retira con sus tropas.
Daken y un pelotón de soldados que han jurado la bandera de H.A.M.M.E.R. localizan a Thor, pero el dios del rayo recibe al hijo de Wolverine con un rayo que le fulmina toda la carne dejando una masa sanguinolenta en el piso. Mientras Osborn manda a Sentry tras de Thor, un escudo es propulsado en dirección del Iron-Patriot; ¡El Captain America se une a la lucha!
Como complemento tenemos una breve pero muy interesante lectura donde Nick Fury detalla a sus cadetes el papel que van a desempeñar en la guerra. El punto es que a pesar de que es una lectura entretenida, les juro que la pueden arrancar del cómic y notarán que no cambia absolutamente nada el resto de contenido, ya que ni agrega nada a la trama general ni echa luz sobre el trasfondo de Siege.
Para ser un evento que supuestamente llevó 7 años de planeación, Siege parece haber sido realizado en 15 minutos ya que todo se siente muy improvisado. Me pregunto qué tan bueno podo haber sido este número si Bendis le hubiera echado ganas a traspasar el verdadero impacto de la traición de Ares a Osborn, tal como se maneja en Secret Warriors o si quizás hubiera tratado de dar mayor sentido a la rabia de Sentry. Pero como les he dicho, debo reconocer que para los fans de títulos Marvel, este cómic tiene lo que les gusta a pastos, así que mi crítica estoy seguro caerá en oídos sordos por esos lares, lo que me lleva a felicitarlos y sugerirles que compren este ejemplar.
Para el resto, mi nota es un 7.0 (un punto por cada uno de esos años que le llevó a la editorial hacer esta historia). Me divertí con algunas escenas pero siento que en realidad esta serie me ha dado puro aire y nada de contenido. Sin embargo, lo que verdaderamente me enoja es que este crossover es emanado de las páginas de Thor, la cual ha sido una serie que me encanta y todo su progreso se ve estancado con esta inmensa piedra llamada Brian Michael Bendis, la cual sirve para entregar colecciones buenísimas como Ultimate Comics Spider-Man o Powers, pero cuando se trata de situaciones cataclísmicas como House of M o Secret Invasión, siempre logra decepcionarme. Les dejo dentro del spoiler algunas de las imágenes promocionales de la serie y veremos al final del evento, qué tantas de estas “profecías” se cumplieron.
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