Reseña: The Twelve No.5 (Marvel)
Saturday, May 24 2008 Por: Legion
Escritor: J. Michael Straczynski; Arte y portada: Chris Weston
The Twelve y Project Superpowers son dos títulos tan similares, que podríamos llamarlos gemelos. Ambos tratan sobre héroes que fueron olvidados por sus compañías respectivas, pero que alguna vez contaron con sus propias historias. Son héroes que vivieron la segunda guerra mundial y aunque de forma distinta, ambos grupos buscan adaptarse al presente, en el caso de Project Superpowers es más bien el objetivo detener las maquinaciones la gente que ha llevado al mundo a una era del terror, mientras se reúnen para confrontar un holocausto venidero. Por su parte, la trama de The Twelve gira más entorno a unos héroes que el tiempo olvidó, para llegar a un presente donde todos a quienes amaron han muerto y desilusiona las esperanzas que alguna vez tuvieron respecto a un mundo mejor, mientras los lectores nos enteramos de una serie de desgracias venideras sobre el reparto de personajes.
Comenzamos el número con The Witness sentado en una cafetería, mientras explica a la mesera su historia como un hombre que fue arrastrado al suicidio, solo para ser retornado por Dios con la misión de salvar a quienes ve ser víctimas de una desgracia venidera, a través de visiones que revelan el futuro. En caso contrario, si Witness tiene una visión en la que se le revela un hombre perverso, debe asegurarse que se cumpla el castigo que se le revela, por cualquier medio, lo que lo convierte en un tipo muy siniestro.
Mientras tanto, con el resto de los héroes en la locación que les ha otorgado el gobierno, Dynamic Man (quien de todos es el que mejor se ha adaptado al mundo presente, a pesar de detestarlo) provoca a Captain Wonder (quien recientemente descubrió que su esposa e hijos están muertos, a causa del paso de los años) a iniciar un combate, burlándose de su incapacidad para lidiar con sus problemas. Tras la escaramuza, Blue Blade trata de convencer a los productores de una cadena importante, de otorgarle un show televisivo consiguiendo al fin un programa, mientras que la hija de Philo Zogolowski lucha por el derecho legal de poseer la máquina que inventó su padre llamada Electro, a su vez que revela a la gente del ejercito un secreto muy siniestro sobre dicha máquina.
Captain Wonder trata de volver a su vida como profesor, solo para descubrir que no tiene la capacidad de entender la violencia del mundo moderno y ser orillado a reiniciar sus actividades como superhéroe. En otra escena, Laughing Mask trata de convencer al Phantom Reporter de combatir al crimen como compañeros, cuando la policía lo detiene por crímenes cometidos en contra de criminales de vuelta en los años 40.
Si tengo que elegir uno de los dos títulos, Project: Superpowers me he impresionado más, pero The Twelve no es un título que se quede tan atrás debido al excelente manejo de personajes y la calidad de la historia que es sumamente envolvente. Ambas publicaciones son dignas de cientos de elogios, la única verdadera diferencia estriba en que uno ha sido más dinámico que el otro... y que el arte de Superpowers es magnífico a comparación de The Twelve que carece de los detalles de su rival.



