Reseña: Thunderbolts No. 123 (Marvel)
Miercoles, Septiembre 10 2008 Por: Legion
Escritor: Christos N. Gage; Arte: Fernando Blanco; Portada: Billy Tan.
Cuando el universo Marvel se encuentra en ruinas gracias a la invasión Skrull, los únicos “héroes” que quedan para salvar la situación son el grupo de enfermizos homicidas bajo el mando de Norman Osborn (alias “El Duende Verde”), los Thunderbolts.
Christos N. Gage (Wildstorm Revalations, Avengers: The Initiative, Thunderbolts: Reason in Madness) es un escritor que se dio a conocer originalmente con dos filmes: The Breed y Teenage Caveman, y su participación en la serie de tv Law and Order: Special Victims Unit. Ciertamente no tiene mucha reputación y habría por tanto poco que esperar de él, la sorpresa es que parece tener una idea de lo que hace por que este número: ¡Fue divertido!
Salvó la aparición del Captain Marvel que fue sumamente escueta y que nos presenta exactamente la misma escena que vimos en el número 3 de Secret Invasion, el contenido restante es bastante alentador. Gage parece tener bien claro el que este es un cómic dedicado a los villanos y retrata su salvajismo, violencia e inhumanidad de una manera esplendorosa. Hay un par de escenas que le dedica a Norman Osborn en las cuales no sólo te convence de su sadismo y capacidad de liderazgo, si no que los trastornos psicológicos de los que sufre son bien marcados.
Hay otro par de momentos estelares en la serie que sentí como un comprimido de lo realizado por Ellis, he ahí el punto flaco de esta historia, Gage no repercute con nada nuevo e incluso plasma una historia muy sencilla de gente mala contra aliens malos en la que todos cumplen con su respectivo papel y no hay ninguna sorpresa en ello.
Fernando Blanco (Fallen Angel, Manhunter, Checkmate) sinceramente no es un gran artista y más bien entrega una labor trivial en este número, más aún así debo reconocer que el dibujante español tiene sus momentos, al menos su Penance inspira terror.
Tras los eventos acontecidos en Secret Invasion No.3 y la miniserie de Captain Marvel, el guerrero Skrull que ha sido convencido de ser en realidad el mítico héroe Mar-Vell se encuentra aplastando a los Thunderbolts, hasta que Norman Osborn interviene y tras una breve y amena charla con el confundido Marvel, este huye descorazonado.
Acto seguido Norman Osborn moviliza a los Thunderbolts hasta New York con el fin de poner las cosas en orden. Resulta ser que él y su equipo son la última esperanza que tenemos por rechazar la invasión (lo cual no es muy buena noticia para la gente inocente), así que tras un muy “alentador” discurso para infundir ánimos (donde queda claro que todos se pueden poner los unos a los otros una bala en la cabeza si tienen un pretexto pasable), Osborn desata la locura de los Thunderbolts dando carta blanca a Bullseye y Venom de hacer lo que gusten.
Moonstone tiene por su parte la misión de mantener vigilados a Swordman y su hermana, la cual muy probablemente es una Skrull. Moonstone resulta tener sus propios planes y hace lo que había que esperar de ella, cambiar de bando.
El resto de los Thunderbolts son aplastados casi en su totalidad. Venom y Bullseye comienzan a descargar sus energías sobre gente inocente, Penance, Radioactive Man y Songbird enfrentan cada uno terribles dificultades, Swordman queda fuera de combate y al final Norman Osborn recibe un plácido regalito. ¡Un montón de copias de Spider-Man para matar!
Definitivamente este cómic ha decrecido en la calidad de su contenido. ¿Pero es un título malo? Tenemos muchas cosas por mejorar, comenzando por el arte que es sumamente burdo y luego pasando a darle un buen contexto a la trama y no sólo un montón de acción rápida sin introspección de personajes o coherencia en las batallas, puliendo estos detalles podría decir que estamos hablando de un buen material. En vía de mientras aquellos que no buscan mas que pasar unos buenos diez minutos de su vida con una historia movida aquí encontraran su rato de ocio.


