Reseña: Titans No.2 (DC comics)
Thursday, May 22 2008 Por: Legion
Escritor: Judd Winick; Arte y portada: Joe Benitez
Primeramente: ¡Felicidades! No me hiciste caso y ahora estás leyendo esta basura, pero no te sientas mal, podría ser que terminaras leyendo algo como el cómic de la reseña de hoy.
Alguna vez hubo una época, allá por los años ochenta, en que hablar del título Teen Titans era hablar de una de las mejores colecciones de todos los tiempos, en especial por sus personajes que de alguna forma se ganaron el respeto de los fans. Vimos a lo largo de los años a Robin dejar atrás la ridícula capa amarilla con los shorts, para crecer y convertirse en Nightwing; vimos a Donna Troy pasar de ser una chica enigmática a establecer su propia familia; vimos la traición de Terra destrozar la confianza del grupo, las muertes ocasionadas durante la cacería de Titanes y otras sagas que los convirtieron de unos niños a soldados.
Entonces un día llegó Judd Winick, e hizo de estos personajes clásicos una nueva temporada de Friends. No es que no me gusten las series cómicas norteamericanas, solo que no me parece que tengan nada que ver con un comic de superhéroes que han sufrido como benditos y menos con uno que era tan ansiado por los fans y recibió semejante impulso publicitario, marcando el regreso del grupo de los años 80.
Pero se pone peor, es impresionante lo estúpidos que pueden ser los diálogos dentro de esta serie, es casi una tortura tener que leer los globos rellenos con alguna salvajada que supuestamente es “cómica”, la trama es más lineal que un viaje en tren, no hay sorpresas... y las que las hay son muy malas. Aunando al arte de Benitez, que es el imitador disléxico de McFarlane (el mítico creador de Spawn)... el resultado no es muy bueno.
Los Titans se han reunido para detener el ataque del demonio Trigon (el padre de Raven, que por cierto aparece muerto de hambre en este número y con un parecido sorprendente a Mick Jagger), contra todos los miembros de los Titanes (los actuales y los que alguna vez lo fueron). Tras salvar la vida a sus aliados de los peligros más ridículos en la historia de los teletubbies (como tiburones musculosos, de dos patas y provenientes del infierno, o minotauras semidesnudas, o los siempre clásicos gusanos gigantes... y muchas otras abominaciones de la imaginación más), el grupo concluye que Trigon esta detrás de los ataques...o mejor dicho no concluyen, suponen porque bueno, ¿quién más tiene de mascota tiburones musculosos de dos patas provenientes del infierno? Muchos "bla, bla, bla" después, Raven se topa frente a su padre, tenemos una escena en la que vemos a uno de los más grandes villanos de los años ochenta caer en la auto compasión, mientras inspira terror ver como se puede dibujar una criatura tan delgada... y parecida al vocalista de los Rolling Stones. Más "bla, bla, bla" el comic termina (¡aleluya!) cuando Raven les avisa a sus compañeros de equipo que Trigon fue derrotado por los hermanos de Raven, a quienes no conocemos y que además me lleva a preguntarme... ¿qué no Trigon estaba muerto?
Por sorprendente que parezca, mis chistes son aún mejores que los contenidos en este bodrio infernal. ¿Algo bueno respecto a este número? Bueno... supongo que debería ser bueno que estén reunidos los miembros clásicos de este grupo, pero en realidad preferiría que todos murieran antes en vez de volver a verlos, solo imaginarlos hace regresar el trauma que dejo este cómic en mi mente.



