Reseña: Ultimatum No.4 (Marvel)
Miercoles, Junio 17 2009 Por: Legion
Escritor: Jeph Loeb; Arte y portada: David Finch.
¡El número 4 de Ultimatum se escribe con U de “Ultraje”! Para los que no saben, esta serie está dedicada a matar a todos esos personajes que poblaron el universo alternativo al ya conocido en Marvel Comics, y está resultado verdaderamente inolvidable; y al menos yo… ¡Sí que deseo olvidarla!
En esta ocasión se nos van tres héroes, entre ellos, Spider-Man. Una muerte así, de un personaje de tanta importancia, debería ser lo suficientemente contundente como para hacer de una saga de la talla de Ultimatum algo memorable, y en cierta forma, lo logra. ¿Intrigados? Échenle un ojo a esta reseña.
Explorando la web me encontré este comentario respecto a Ultimatum, el cual secundo por completo: “Leer Ultimatim equivale a ver a tu hermano mayor dirigirse a tu caja de juguetes, tomar algunos de los que más te gustan y hacerles explotar cruelmente por medio del uso de algún fuego artificial, tirar a tu más querido personaje de Star Wars en el inodoro en medio de desperdicios humanos, para luego, mojar en cloro a esa entrañable figura de acción de He-Man”. Yo diría que esta comparación no sólo es exacta en el manejo en que Jeph Loeb le ha dado a la serie para liquidar, ensuciar y despintar la imagen de personajes icónicos como Spider-Man, Thor y Iron-Man; capta perfectamente el sentimiento de impotencia que provoca leer esta barbaridad (podredumbre, porquería, inmundicia, etc.) de saga.
Pero lo peor viene después, cuando descubres que éste no es sólo uno de los títulos más demandados a nivel internacional, sino que además; ¡Tienes que pagar por presenciar este espectáculo! Y no sólo es cosa de dinero (que imagino, a nadie le gusta tirarlo), además le inviertes tiempo y esperanzas a una lectura que va como bólido a estamparse en la historia del comic book como una de las peores publicaciones del siglo XXI. ¡ES MALA! Y aclaro que decir que es una “mala publicación” me hace sentir que estoy halagando esta… “cosa”…
Entremos en materia y revisemos las razones por las que este cómic es malo. La lista de fallecidos es grande y con excepción de Daredevil, todos murieron de una forma poco meritoria y en ocasiones, inclusive estúpida. Pero lo peor es que Loeb mata personajes porque puede hacerlo y punto, sin mayor finalidad que la de impactar a los lectores con escenas sanguinarias. Le importa un bledo el esfuerzo que hicieron otros escritores para hacer interesantes las historias que involucraban a Thor, Wasp, Spider-Man o Charles Xavier, y mucho menos le importa que un lector salga decepcionado con la caída de su personaje favorito, por lo que es justo imaginar que en estos momentos, mientras por toda la web todo mundo habla mal de Ultimatum, Loeb nos pinta un dedo.
Luego está el trasfondo. Toda esta trama despega a raíz de los eventos suscitados en Ultimates 3, donde Scarlet Witch (la hija de Magneto, amante de su hermano Quicksilver), es asesinada por un robot que entre otras razones estaba celoso, y eso termina por convencer a Magneto de acabar con la humanidad entera usando el mismísimo martillo de Thor. ¿Alguien puede leer todo lo anterior y tomárselo en serio? ¿Era de verdad necesario crear una relación incestuosa entre los hijos de Magneto para tratar de vender la basura que escribe Loeb?
Después, durante la trama hay una destrucción desmedida, pero eso no le importa al escritor, que sólo centra su atención en los superhéroes que caen por tonelada. Seguramente deben haber muchas víctimas que necesitan auxilio por ahí, pero a Loeb le vale un total pepino; hace ver a los personajes totalmente egoístas y cuando no están muriendo, están diciendo estupideces o quejándose de algo en vez de socorrer a alguien. Hay una escena donde Hulk Hulk No.7 está siendo perseguido por un helicóptero y los X-Men lo salvan. ¿Por qué? Loeb no se molesta en explicarlo; supongo que los X-Men son muy felices rescatando monstruos que comen carne humana y no gente necesitada de auxilio. Lo peor es que Cyclops amenaza a los tripulantes del helicóptero, y es tan estúpido, siendo que los usuarios de la nave se encuentran a buena altura, muy lejos de donde pueden escuchar al líder de los X-Men, que ni siquiera hace el esfuerzo de gritar.
Los diálogos suenan tan acartonados que parece que en algún lado los protagonistas los están leyendo a manera de recital. ¡Y puedes doblarte de la risa con las escenas! Los Ultimates tuvieron tiempo de sobra para atacar a Magneto y cuando lo hacen, van todos equipados con armas de METAL. Ese tipo de lógica impera en tooooda la serie, y si no me creen, lean las reseñas anteriores que he dedicado a esta monumental bolsa de estiércol.
¿Hay más defectos? ¡Oh sí! A los que no han leído los últimos números de Ultimate Spider-Man y Ultimate Fantastic Four, les espera un mar de complicaciones en lo que tratan de entender qué demonios pasa aquí. ¡Ni siquiera en la ilación de historias pudo Loeb hacer la labor pertinente!
Lo único con lo que salí complacido en esta ocasión, es con el arte de David Finch. No es que haya mejorado mucho (me refiero a que todos los personajes siguen pareciendo japoneses), pero definitivamente hay unos cuadros muy agradables con una hermosa paleta de colores. A este ritmo, inclusive le tolero el morbo sin sentido con que están plagadas las páginas de esta serie; a final de cuentas, cumplió impactándome con algunas escenas, que de no ser por los diálogos, hubieran sido momentos remarcables.
En los números de Ultimate Spider-Man, Hulk y el héroe arácnido se dirigieron a socorrer al Doctor Strange, que tenía una fuga masiva de demonios y seres de otras dimensiones de antaño aprisionados en su hogar.
Al iniciar la lectura de Ultimatum, Spider-Man es alcanzado por una explosión de energía mística proveniente del hogar de Strange. Al despejarse la onda de choque, no queda rastro alguno del héroe, por lo que es de “suponerse” que se murió. ¿Quién se traga esta farfolla?
El Dr. Strange por su parte, enfrenta otros problemas. Dormammu (un demonio, señor de la dimensión oscura) se ha liberado de sus cadenas y tiene apresado a Johnny Storm (Human Torch) en un medallón que pende de su pecho. Se supone que la flama del héroe hace más poderoso a Dormammu y bueno, el punto es que este sujeto es un gran peligro.
Strange se lanza “muy macho” a combatir a la abominación, pero Dormammu hace que la capa de Strange se le enrede en el cuello y le explote la cabeza… lo cual es realmente estúpido. Acto seguido, Invisible Woman y The Thing llegan para enfrentar al señor infernal, mientras que un extraño teletransporta lejos del campo de batalla, el cuerpo del Doctor Strange. Con el gusto que tiene Loeb por el escándalo y el morbo, probablemente el cadáver fue secuestrado para ser abusado en las más coloridas formas.
Hulk huye de unos helicópteros que lo persiguen. La ciudad está hundida bajo el agua, hay millones de muertos y muchos más heridos, pero puedes contar con que la gente del ejército persiga a Hulk, como lo han hecho las últimas cinco décadas. Los X-Men salvan a Hulk y Jean Grey convence a la bestia de que les acompañe a enfrentar a Magneto; para esto, en las últimas publicaciones que han contado con la participación de Ultimate Hulk, esta criatura muestra cada vez más inteligencia… pero Loeb cada vez muestra menos y valiéndole un cacahuate la labor de Miller y otros, Hulk es un redomado imbécil otra vez.
Por otra parte, Reed Richards (Mr. Fantastic), Doom y Power Princess viajan a la dimensión en que se encuentra Nick Fury. Este sujeto era el líder de las fuerzas de S.H.I.E.L.D. y el único con un plan de contingencia en caso de un holocausto. Doom revela ser el culpable parcial de la situación que enfrentan los héroes, ya que él mandó matar a Scarlet Witch para forzar a Magneto a destruir el mundo. Fury decide regresar trayendo consigo a Arcana, una pobladora del mundo en que se encontraba prisionero Fury y miembro del Squadron Supreme.
Kitty Pride (una jovencita ex miembro de los X-Men y ex novia de Spider-Man) se encuentra lamentando la muerte de su amado Peter Parker, cuando Wolverine se presenta y le avisa que los X se dirigen a combatir a Magneto sin ella. Le entrega una caja de madera que deberá abrir en caso de que Wolverine muera (y que me hace pensar que nos están avisando que Wolverine morirá), y esta escena es la única que ofrece una especie de aproximación a los personajes, porque todo lo demás se puede resumir en: “¡Morirás!”, “¿Moriré?” y “¡Estoy muriendo!”…esa creatividad de Loeb caray…
Para culminar esta entrega de Ultimatum, los héroes FINALMENTE atacan a Magneto. Ángel (el mutante alado de los X-Men) comienza la embestida agrediendo por sí solo al amo de Magnetismo, pero Sabretooth lo intercepta y liquida. Valkyrie y Captain America llegan para enfrentar a Magneto, e inclusive Valkyrie le corta un brazo, pero sus esfuerzos son vanos. Concluimos con nuestros Ultimates en compañía de los X-Men, encarando a Magneto.
Resumamos: Ésta es una historia dedicada a matar héroes y por tanto; ¡Los mata! ¡Eso es todo! No esperen las grandes hazañas, las despedidas melancólicas, los diálogos coherentes o siquiera una disculpa por tanta basura. ¿Calificación? Solamente porque TENGO que dársela, un 4.5.
Ahora quiero explicar algo. Mi labor aquí en Comiquero es realizar reseñas de cuanto cómic se publica, ser lo más objetivo posible y evaluar la publicación de manera tal que marque todos sus puntos a favor y en contra, sin dejarme nublar por mis gustos personales. Si un escritor no es santo de mi devoción lo hago saber, pero de igual forma hablo de sus cualidades. Éste no es el caso y a todos aquellos que difieran conmigo, les pido una disculpa de antemano; Marcos, Freakzion y en especial MoneySpider, nos enumeran con mucha objetividad las razones del porqué Loeb es un total éxito, y a las palabras de MoneySpider, me inclino y quito el sombrero; definitivamente a las grandes editoriales les importa muy poco la opinión de los fans, y la controversia vende.


