Reseña: Uncanny X-Men No.507 (Marvel)
Jueves, Marzo 26 2009 Por: Legion
Escritor: Matt Fraction; Arte y portada: Terry Dodson.
En este número se concluyen dos subtramas y un par de secretos salen a la luz. Colossus confronta a un enemigo de su infancia, el X-Club se reúne por primera vez, Beast descubre parte de la verdad sobre las misteriosas actividades de Angel (hecho relacionado a la trama de X-Force), White Queen lobotomiza a un antiguo villano de los X-Men y Cyclops confiesa la razón detrás del nuevo modus operandi de los Hombres-X. Con esta reseña, comenzamos una larga semana de títulos mutantes.
Y se me olvidaba mencionar; después de lobotomizar a una entidad más poderosa que un dios ¡Magneto está de vuelta!
Hasta el momento, las historias escritas por Matt Fraction en Uncanny X-men han sido buenas; no gloriosas, pero sí decentes. Éste es el número más lamentable que nos ha brindado el ya famoso escritor y a pesar de ser uno notoriamente malo, de poco en poco aporta elementos que pueden culminar en algo muy bueno.
Pero siendo concretos; ¿Qué es lo que hace de este número uno malo? Para empezar, la conclusión de la historia de Colossus es totalmente anticlimática y aburrida. Dicen que lo que bien empieza bien acaba y lo mismo se puede decir de lo contrario; no entiendo por qué Fraction se tomó la molestia de narrar una historia tan simplona, que careció todo el tiempo de elementos que la pudieran hacer atractiva. No es como que el lector termine aprendiendo algo nuevo del personaje o se tratara de una sub trama emocionante.
El X-Club se reúne finalmente y debió ser éste, un evento importante (estamos hablando del grupo de científicos que busca salvar a la raza mutante de la total extinción); en lugar de eso tenemos un encuentro con Godzilla y bueno, eso no es realmente algo muy divertido.
Así que en general, el cómic careció de espectacularidad y cierto dejo de cordura. No es una narración caótica y sin embargo, el cómo se desarrolla la historia si es algo incoherente.
Generalmente la nota buena vendría para el arte, que en este caso labora Terry Dodson. Los fans de la escuela de Dodson no se sentirán desanimados con sus escenas cargadas de acción y trazos limpios, mas personalmente, no fue lo que esperaba de uno de los dibujantes con mejor reputación por estos días. Los seres que pululan las páginas de X-Men se encuentran algo acartonados, mientras que los mismos X, parecieran a momentos caricaturas exageradas de sí mismos.
Colossus enfrenta, junto con White Queen, a la banda de traficantes rusos que negocian con mujeres, las cuales secuestran y prostituyen en posterior, dentro de los Estados Unidos. El líder de esta banda, es un mutante que trató de aprovecharse de Colossus cuando éste era aun un niño. Preparado para enfrentarlo, Colossus extrae su venganza y de paso, deja salir el inmenso dolor que le provoca la muerte de su amada, Kitty Pride.
Mientras tanto, Beast acaba de conseguir reunir a los científicos que conforman el X-Club. Lamentablemente, su primera reunión está por ser la última, debido a un lagarto sobre desarrollado que está por aplastarlos.
A pesar de que los miembros del X-Club, son algunas de las mentes científicas más rudas que puedan haber, ninguno de los ellos está preparado para hacer frente al clon de Godzilla, lo cual obliga a Angel a desvelar el secreto que le mantiene oculto a los X-Men; el hecho de que sus poderes y su instinto asesino como Archangel, han regresado.
El X-Club logra escapar de la muerte, una vez que Archangel le abre un agujero en el cráneo a la criatura. Sin embargo, Beast siente mellada su confianza en su viejo amigo y este último, parte sin ser capaz de explicarle a Beast lo que realmente pasa; léase entre líneas, que existe un grupo llamado X-Force que persigue y liquida a los enemigos de los X-Men.
White Queen se reúne con Sebastian Shaw, el señor del Hellfire Club. En el más reciente Annual de X-Men, White Queen acordó cerrar un trato con el monarca atlante llamado Namor y éste consistía en liquidar a Shaw. Incapaz de hacerlo, Emma Frost (White Queen), secuestró a Shaw y en posterior le borra la memoria, evitando de paso que Namor pueda enterarse de que Shaw sigue vivo.
Cyclops se entrevista con la alcaldesa de San Francisco. Ésta, le pone las cosas en perspectiva al líder de los X-Men. En últimas fechas, los X-men construyeron su base de operaciones, dentro de lo que alguna vez fue un cuartel militar. Cientos de mutantes y ex mutantes se refugian dentro de estas instalaciones y con un alza a nivel nacional de crímenes anti mutantes, a causa del video proyectado por los medios masivos donde un poblado entero fue exterminado a manos de los sirvientes mutantes de Mr. Sinister, la alcaldesa se encuentra preocupada de los males que vendrán a su ciudad. Cyclops es confrontado por la duda generalizada; ¿Están los X-men construyendo una pequeña milicia? La respuesta de Cyclops, es impactante.
El cómic cierra con un par de paneles donde Magneto y The High Evolutionary se encuentran realizando un experimento y tras realizarlo, los X-Men tienen una nueva razón para estar muy preocupados.
Fraction se especializa en entregar mucha acción dentro de los cómics que labora. A su vez, el escritor se sabe cómo entregar escenas fragmentadas y narraciones que alcanzan rápidamente su conclusión y donde el final de la trama, ya está contemplado desde el principio de ésta. En X-Men hace gala de todos estos elementos, pero ocasionalmente la exposición de ellos resulta torpemente ejecutada, como fue el caso del presente número.
Uncanny X-Men se encuentra gozando de una muy necesitada revigorización, tras años de brindar las mismas historias y Fraction, está logrando inyectarle nueva sangre al cómic; sin embargo, hasta los mejores fallan y éste es un claro ejemplo de ello. Un 6.5 a esta edición, que todo indica, se debe a una desafortunada falta de previsión en la manera en que se desenlazaron los hechos. Los que teman que esto indica que se trata de una mala colección en general, les recomiendo sigan al pendiente porque Uncanny X-men, suele ser muy buena serie por estos días.


