Reseña: Wolverine No.66 (Marvel)
Martes, Julio 01 2008 Por: Legion
Escritor: Mark Millar; Arte y portada: Steve McNiven.
Cuando leí que Mark Millar (The Ultimates, Wanted, Civil War, Kick-Ass, Marvel 1985) y Steve McNiven (Civil War, Marvel Knights 4 y Meridian) iban a trabajar juntos en Wolverine me emocioné mucho. Civil War terminó siendo para mi una lamentable decepción, a pesar de haber juntado a uno de los mejores dibujantes que pueda haber (Steve McNiven) con uno de mis escritores favoritos (Mark Millar). Millar ya me había cautivado con Wanted, The Authority y The Ultimates, pero en Civil War vi una historia con una conclusión escueta, una mala planeación en la que el crossover solía perder coherencia cuando se comparaban los acontecimientos de un título con el otro y una tremenda falta de hechos que hicieran la serie impactante de algún modo.
En base a esta premisa ¿por qué entonces me emociona que ambos creativos hallan sido reunidos de nuevo en Wolverine? Por que a pesar de lo que haya sido Civil War, McNiven y Millar son maestros en su labor y para la realización de esta saga los editores de la Marvel les han dado mayores libertades.
Además la idea me parece muy original y tratándose de un personaje que ha pasado por tantos escritores y tenido tantas historias, eso resulta todo un reto. Logan ya es un hombre viejo y empobrecido, lejos han quedado los años en que usaba un uniforme y salía a repartir justicia cargado de furia, ahora tiene una familia y ha perdido mucho, incluyendo su sed por violencia. No hay más superhéroes en el mundo, los villanos que solían combatirlos triunfaron al final, acabando con todos ellos y dejando con su victoria un mundo amoral y empobrecido. Todo podría seguir igual, pero en este número Logan se ve obligado a iniciar una travesía con el fin de cumplir un encargo que lo saque de problemas con la Hulk Gang, los nietos de Bruce Banner.
Esta historia comienza con una imagen donde vemos a Wolverine, varios años atrás abatido tras el combate suscitado con los villanos, los héroes han muerto y Logan muestra una imagen derrotada y patética. Muchos años después podemos ver la clase de vida que lleva un Wolverine ya mayor, con dos hijos (Jade y Scotty) y su esposa Maureen, en una granja donde les es apenas posible ganar el sustento y terriblemente preocupados por el próximo arribo de la Hulk Gang, los nietos del Hulk original.
La Hulk Gang humilla a Logan y tras los insultos lo abaten a golpes. Estando encamado tras la brutal golpiza y esperando a que su ya lento poder curativo realice el trabajo de cerrar las heridas, Logan recibe una visita de un viejo amigo, Hawkeye. El antiguo Avenger es también un anciano y por si fuera poco, ciego.
El motivo de su visita es simple, Hawkeye cuenta con un paquete que debe entregar en la costa este dentro de dos días y para ello requiere de un compañero, nada mejor para dicha misión que el alguna vez afamado Wolverine. El número concluye con los dos abatidos héroes comenzando su travesía, en pos de ganarse el sustento y de permitir a Wolverine salvar a su familia de una muerte segura a manos de la Hulk Gang.
El arte de Steve McNiven es soberbio, con un gran manejo de sombras y mucha dedicación a los pequeños detalles que le dan un toque sumamente vívido a cada página que trabaja. Millar últimamente no me ha brindado nada que realmente me apantalle, pero esta historia tiene pinta de haber sido planeada cuidadosamente, lo que me dice que bien podemos tener entre manos una auténtica joyita a punto de ser pulida. Pero haciendo caso omiso de los buenos elementos que nos presentan ambos creativos, esta es una historia fresca dentro de la franquicia Wolverine y eso ya la hace digna de adquisición.


