Reseña: X-Force No.4 (Marvel)
Miercoles, Junio 04 2008 Por: Legion
Escritor: Craig Kyle y Christopher Yost; Arte y portada: Clayton Crain.
Y un día la Marvel descubrió que explotar la imagen de Wolverine era buena idea, salieron camisas, chamarras, figuras de acción, video juegos, llaveros, una película en producción y muchos, muchos cómics. Pero como tenerlo apareciendo en varios cómics a la vez podría cansar a la gente (punto que podría discutir por años), tenemos una horda de clones que imitan al personaje a la perfección. ¿Qué es lo mejor de todo? Que aparecen todos juntos en esta serie, X-Force que al contrario de lo que podríamos pensar por las apariencias ¡está muy buena!
Los personajes están bien trabajados, no solo son los matones de los X-Men, sino gente con dudas éticas complejas. Hay una inmensa cantidad de violencia, lo que puede ser otro atractivo para los lectores, aunque a gusto del presente servidor el fuerte en ese sentido radica en el buen arte que acompaña esta serie. Tiene una buena cantidad de sorpresas que afectan fuertemente el desarrollo de todos los títulos X. Finalmente es un título algo impredecible, lo que da la aliciente de no poder anticipar la el desarrollo de la trama.
Como puntos débiles también hay varios para aquellos que son escépticos, en especial es exactamente lo que esperan, una oleada de violencia continua, página a página por el puro placer de la violencia, el factor sorpresa que sin duda como mencionaba esta presente, no es nada que no pueble en otras series similares. En otras palabras, es una serie dedicada a los fans de las sagas mutantes o aquellos que gozan del derramamiento de sangre y tienen a Tarantino en el concepto de máxima deidad.
En el número anterior , Wolfbane fue sometida a tortura a manos de los Purifiers, quienes le suministraron una fuerte cantidad de narcóticos que ponen en riesgo su vida, a causa de ello los miembros de X-Force reclutaron al mutante llamado Elixir, cuyas facultades incluyen las de sanador, habilidades requeridas para salvar la vida de Wolfbane.
X-23 anticipa la posibilidad de que Wolfbane sea una agente infiltrada, pero al discutirlo con Wolverine éste pone en tela de duda sus observaciones. De vuelta con la convaleciente, Angel y Elixir tratan de reestablecerla cuando Wolfbane recupera el sentido y al observar a Angel cambia por completo, amputándole las alas, acribillando a una indefensa (por voluntad propia) X-23 y escapando posteriormente.
Mientras tatno, los Purifiers se encuentran desarrollando una nueva arma, con el DNA extraído de las alas de Angel. Cerramos el número con el regreso de un X-Men sumamente sanguinario y un posible quinto elemento para X-Force.
Pues bien, cerramos el número con el regreso de un personaje que Marvel en su momento había considerado innecesario, mas para el desarrollo de esta serie parece de lo más adecuado. Aunque realmente no se puede argumentar que sea una serie de lo más original, cumple con los requisitos gráficos que la hacen atractiva y una argumentación bastante buena para la que generalmente estamos habituados en esta clase de series. Personalmente podría pedir más, como una trama menos lineal, más desenvolvimiento de personajes y otras cuestiones similares, pero reconozco que es un título agradable dentro del género. Fans de los mutantes, esta es su salsa.
Una cosa más: ¿No es una portada fabulosa? Tenemos esta escena en la que los personajes combaten con Purifiers y en vez de tener cientos de litros de sangre saturando la imagen ¡Salen cachorritos y arcoiris! ¿Qué más puedo pedir que cachorritos y arcoiris? Solo por esa razón, vale oro este número.


