Reseña: X-Force No.6 (Marvel)
Thursday, September 04 2008 Por: Legion
Escritor (s): Craig Kyle y Christopher Yost; Arte y portada: Clayton Crain.
Pues como ya deben saber, esta serie pareciera estar exclusivamente dedicada a exaltar la violencia extrema, la imagen de Wolverine y la de los personajes que se le asemejan dentro de los títulos del mundo mutante. Los escritores de este cómic son reconocidos por su labor en shows animados como X-Men: Evolution y Fantastic Four: The Animated Series, programas que nunca alcanzaron gran popularidad e inclusive son consideradas entre los peores ejemplos que puedan haber de producciones animadas inspiradas en un comic book.
Tomando en cuenta los detalles anteriores (otro cómic dedicado a Wolverine, de esos que nos sobran por estos días y un par de escritores con una no muy buena fama), seamos sinceros, ¿Quién podría esperar algo bueno de esta combinación?
¡Imagínense la sorpresa que me llevé cuando descubrí que era una serie sumamente entretenida! Kyle y Yost no sólo han entregado un buen baño de sangre, también tienen una trama curiosa que si bien no es ni de lo más innovadora o interesante, sí ha estado plagada de una buena serie de sorpresas.
En contra está el que los personajes llegan a ser demasiado unidimensionales, o al menos es el caso de los villanos de la serie que son malos porque… ¡Pues alguien debe serlo! ¿No? Si bien los miembros de X-Force tienen todos un pasado detrás y una consciencia de sus actos (a mayor o menor grado), no ahondamos mucho en el tema y al menos en el caso de Rahne (Wolfbane) parece tener un notorio retroceso de sus días en la serie X-Factor. Quizás este título sería más exitoso dentro de la línea editorial MAX, la cual se encarga de elaborar historias dentro del universo Marvel con un corte más adulto, así al menos sabríamos lo que dice Wolverine cuando sustituyen el diálogo por muchos: $%&.
El arte a manos de Clayton Crain es perturbador y al mismo tiempo (por extraño que parezca) hermoso. En su defecto las figuras llegan a tener unas proporciones desiguales y continuamente sus trazos parecieran “borrosos”, mas sin embargo no deja de ser una labor sumamente llamativa que te obliga a cambiar de página para admirar su brutal contenido.
Al comienzo del número, Wolverine se encuentra informando a Cyclops sobre los hechos ocurridos al término de la misión. En el número anterior Matthew Risman dirige al mortal “Coro” contra las fuerzas de Bastion y sus aliados resucitados, ya que Risman considera a todos ellos un peligro para la humanidad.
Mientras el grupo de Purifiers dirigido por Risman comienza el conflicto, Archangel aparece en busca de aquellos que le arrebataron las alas. Los miembros de X-Force también aparecen en medio de la carnicería y un sanguinario combate se desata.
Mientras tanto, Wolfbane enfrenta a su padre quien la odia por ser un mutante y es el culpable de que Rahne le cortara las alas a Angel. Tras inutilizarlo, Rahne trata de abandonar la instancia donde se encuentra su progenitor, más este no desiste y tras tomar un arma realiza una acción que despierta la programación que dejaron los Purifiers en la mente de Rahne y la libera de toda consciencia, orillándola a matar a su padre.
Matthew por su parte trata de seguir a Magus, sólo para toparse con Eli absorbiendo parte de este. X-23 mata a Risman tras un certero tiro en la cabeza, más falla en detener a Eli, quien ahora anda libre por el mundo con un inmenso poder.
Wolverine trata de eliminar a Bastion, pero éste huye. Al término del número y tras una gigantesca masacre, Archangel vuelve a ser el famoso Angel, Rahne queda en estado de shock tras haber reducido a tiras el cadáver de su padre y Cyclops entrega una nueva tarea a X-Force, eliminar a los sobrevivientes de la batalla.
Pues realmente fue una curiosa conclusión, en algún momento supuse que no habría forma de que los escritores concluyeran esta primera historia de una forma coherente, para mi regocijo realizaron una labor aceptable demostrando que pueden dar más de lo que su fama dice. Habría que mantener el ojo sobre este cómic pues bien puede llegar a ser muy comentado en un futuro por su buena calidad.



