Reseña: X-Men: Divided We Stand No. 2 (Marvel)
Thursday, May 29 2008 Por: Legion
Escritores: Mike Carey, C.B. Cebulski, Andy Sehmidt, Duane Swierczynski ;Artistas: Scot Eaton, David Yardin, Frazer Irving, Chris Burnham, David Lafuente.
Continuando con la temática del primer número, X-Men: Divided We Stand No. 2 nos narra los sucesos en la vida de varios miembros (o ex miembros) del famoso equipo de superhéroes mutante, después que el equipo se separó. Las historias en este número son del mismo calibre que las del anterior, más la labor artística se encuentra muy mejorada a comparación de su antecesor. Quizás lo mejor en este recopilado de historias individuales se halla en el camino que han cimentado para el desarrollo de nuevas historias dedicadas a los X-Men.
Lights Out es una historia enfocada en The Beast, el mutante que se encarga de aportar una mentalidad científica al equipo. Es una historia melancólica en la que Beast recorre la mansión, deshaciendo información importante que podría caer en manos enemigas, haciendo memoria de momentos clave en su vida dentro de la mansión y creando un ambiente triste mientras pasea por los escombros. No sucede nada que altere el mundo mutante, más no por ello es una mala historia.
Planting Seeds es una historia en torno a la no tan afamada Illyana Rasputin la hermana de Colossus. En esta historia Illyana se halla desesperada en el limbo, mientras parte de su esencia se transforma lentamente en un demonio perverso, ella decide dar el primer paso rumbo a su redención viajando a la mansión X. Una vez ahí, Illyana halla la mansión destruida y sin señas de sus antiguos habitantes, sumergiéndose aún más en la amargura. Una de las dos historias más débiles dentro de esta edición.
The Hole es una historia curiosa al respecto de Havok, el hermano de Cyclops que se halla prisionero de su hermano menor Gabriel, quien ahora es el emperador de Shi’ar y amo de buena parte de la galaxia. En el transcurso de una historia titulada The Rise and Fall of The Shi'ar Empire, Havok, Polaris y Rachel Summers se separaron del resto de los X-Men para detener los planes de Vulcan, el menor de los hermanos Summers, pero como tenía que ser, esta tercia de X-Men fracasó y ahora Polaris y Havok son prisioneros del muy enfermizo Vulcan. El número nos narra la serie de torturas a las que Havok se ve sometido y como Vulcan decide acabar con su espíritu, mostrándole los eventos que a últimas fechas ocurrieron en la tierra, específicamente la muerte de Xavier, la desaparición del bebé mutante y la desintegración de los X-Men como un equipo. Al final de la historia, Havok nos da una sorpresa inesperada.
Idée Fixe está dedicado a Forge, un mutante con la habilidad de idear nuevas tecnologías con solo imaginarlas. Durante la saga Messiah Complex, Forge fue asaltado por el traidor Bishop quien robó algunas de sus invenciones y estuvo a punto de matarlo junto con el bebé mutante. Durante esa misma saga Cable le confió a Forge tecnología que hacía posible el viaje temporal y ahora Forge, obsesionado con desarrollar tecnología similar, es repentinamente atacado por Bishop una segunda vez. La historia concluye de una manera intrigante que levanta muchas dudas respecto a los objetivos de Forge.
The Sun Also Sets habla de los conflictos de Surge (la ex líder de los jóvenes New X-Men) desde la separación del equipo y su búsqueda por la paz, a causa de las culpas que le persiguen gracias a los errores que cometió en su tiempo como líder. Para esto visita a Moonstar (ex líder de los New Mutants) quien le ayuda a valorar las cosas, haciendo recuento de los eventos que determinaron sus vidas.
Pues este número platea opciones interesantes para futuras tramas dentro del mundo de los Hombres X, pero en realidad es una edición realmente innecesaria, hay incluso un par de historias que abusan de su simplicidad y rayan en lo ridículo así que, salvo que estés muy interesado en la vida de alguno de los personajes presentes en este número, recomendaría que mejor lo evites.


