Reseña: Daredevil: Blood of the Tarantula One-Shot (Marvel)
Saturday, May 10 2008 Por: LegionBlack Tarantula reaparece en las páginas de Daredevil, esta vez siendo perseguido por la banda que le concedió su don. Tarantula ha sido capaz de reformase en estos días, pero la violencia con la que se ve obligado a reaccionar puede que lo lleven de nuevo por el mal camino.

Escritor: Ed Brubaker y Ande Parks; Arte: Chris Samnee; Portada: Marko Djudjevic.
El presente cómic se trata de un especial que consta de un solo número, puliendo la historia de un personaje de trasfondo dentro de la serie que ha alcanzado cierta popularidad, el vigilante argentino The Black Tarantula. Este personaje surgió originalmente en las páginas de Amazing Spider-Man y lo vemos por primera vez en las páginas de Daredevil, en la época en la que este fue detenido por la ley y aprisionado en la isla Ryker’s. Debido a la violencia con la que suele reaccionar, se le suele asociar como la misma clase de peligro que representan personajes como Punisher o Moonknight y parece ser que la Marvel nos lanza este cómic para verificar el índice de aprobación con que cuenta este personaje, a fin de llegar a proporcionarle su propio título y de paso explotar más el éxito del propio Daredevil.
Carlos LaMuerto (es el nombre de Black Tarantula, no se rían... o al menos traten) esta buscando seguir el "buen camino”, habiéndose reformado de sus antiguas actividades y fungiendo como vigilante de su barrio. Mientras muchos condenan la violencia con la que actúa, otros como los policías que patrullan la zona se encargan de cubrirle la espalda, esta combinación de factores le sientan bien a Carlos ya que le permiten desempeñar su trabajo con cierta admiración a su vez que le mantienen cuestionando sobre la rectitud de sus actos, a fin de no errar el camino nuevamente. Todo esto empieza a venirse abajo cuando la pandilla a quien le debe sus poderes aparece para reclamarlos, teniendo como rehenes a su esposa e hijo desaparecidos. El primo de Carlos aparece para reclamar su sangre y con ella las "bendiciones” que le fueron concedidas, obligando a Carlos a escapar no sin salir muy mal herido. Tarantula recurre a Matt Murdock (Daredevil) para que le ayude a dar caza a la banda y recuperar a su familia, no sin antes debatir al respecto. Ambos héroes enfrentan a la peligrosa banda y en medio del conflicto, Tarantula mata nuevamente. Terminando el enfrentamiento, Murdock trata de “corregir” a Tarantula al respecto de sus métodos, mas se detiene después de un par de argumentos por parte de Tarantula. El cómic tiene un final en el que queda establecida la posibilidad de que Tarantula vuelva a errar los pasos o quizás siga por el camino justo, personalmente esto me huele a un crossover Spider-Man/Daredevil.
Ni bueno ni malo, más bien equis es la sensación que me da este número. Si bien es agradable ver otro superhéroe latinoamericano, que por si fuera poco es uno rudo y capaz, la trama y la forma en la que se desenvuelve es sosa... en el mejor de los casos, además tiene esa secuencia de B movie donde todo es lineal, hasta los argumentos que no tienen mucha imaginación. A todo esto hay que añadir a, tiene más ese sentimiento de personaje latinoamericano visto a través de los ojos de un escritor norteamericano sin una idea muy clara del significado de una herencia latina. Lástima, definitivamente no encuentro este comic loable, ni siquiera entretenido.


Segundo encuentro ANG 2008
