Cecilia Pego: del cartón político a la historieta y el dreamtime
Cecilia Pego es una caricaturista e historietista mexicana cuya trayectoria permite leer varias décadas de la historieta y el cartón en México. Nacida el 19 de diciembre de 1967 y egresada de Ingeniería Civil por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, inició su carrera profesional como caricaturista en 1992 con la historieta Doctor Sarcasticus, que con el tiempo se transformaría en Terrora y Taboo. Ese dato, aparentemente biográfico, explica mucho de su obra: una formación técnica que convive con el dibujo y una curiosidad constante por la ciencia, la tecnología y la exploración.
De la historieta al cartón político
Hacia 1999 dejó un poco la historieta para dedicarse al cartón y a la caricatura política en diversas revistas y periódicos. Entre sus publicaciones se encuentran Box Populi, 10 Días con Sardonia y su Perro Chamuco y ¿Es Difícil ser Mujer?. Su estilo de dibujo es simple y directo, pero sumamente expresivo; sus temáticas tienden al humor negro y a la crítica social más que a la política, aunque en este segundo terreno también resulta incisiva.
En una charla con lectores realizada el 4 de abril de 2008, Pego habló de ese tránsito. Explicó que comenzó con la caricatura política porque en el fondo era una cuestión muy importante para ella, y que con el paso del tiempo la siguió explorando y depurando hasta hablar de ella en términos más filosóficos. Sobre la escasez de mujeres en el cartón político, admitió no tener una respuesta cerrada: señaló que existen excelentes editorialistas de política con humor ácido, populares en México, y aventuró que quizá el talento está, pero a la hora de la caricatura las mujeres no se lanzan de la misma manera.
Terrora, Taboo y el Doctor Sarcasticus
Su personaje principal, Terrora, siguió el camino de muchos otros: pasó de ser un carácter secundario a llevar el protagónico, desplazando al Doctor Sarcasticus, quien tuvo una vida muy corta. En la misma conversación, Pego contó que Terrora era la sobrina de Sarcasticus y que un día lo metió en una cámara de criogenia, se quedó con su fortuna y con su gato Taboo; dejó abierta la posibilidad de que algún día lo resucite. Al preguntarle por qué cambió de protagonista, respondió con humor que quería dibujar a alguien más sexy.
Taboo, el gato, estaba enamorado de Terrora y está basado en un gato que la autora tuvo, descrito como terrible. La frivolidad de Terrora, según explicó, tiene su profundidad: terrenos aún no explorados a los que quería adentrarse. Y la política, para ella, no desaparece al pasar a la vida cotidiana: los actos diarios están llenos de política, la que hay entre amantes, entre hermanos o entre una mascota y su dueño. Solo cambió el nivel de política.
Influencias: del anime al neo-decó
Entre sus influencias tempranas mencionó las caricaturas japonesas que vio en su infancia, en particular Tritón y La princesa caballero, donde sitúa la semilla de mucho de lo que hace. En el terreno gráfico declaró su admiración por las ilustraciones de Aubrey Beardsley y por la línea de Crepax. Sobre su propio trazo, una lectora lo describió como cercano al neo-decó, y Pego agradeció el comentario. También elogió a Magu, a quien considera un editor interesante y un autor de estilo poco común, semiabstracto y expresionista, capaz de reflejar el alma de los políticos.
Australia, el dreamtime y los proyectos
En aquel momento Pego vivía en Australia, adonde se había trasladado porque a su marido, científico, le ofrecieron participar en un proyecto. Contó que exploraba el arte aborigen y describió el dreamtime: un estilo de pintura fascinante, con un concepto distinto del tiempo y del espacio, que obliga a repensar el universo entero y la manera de representar visualmente las cosas, la flora, la fauna y la figura humana. Explicó que estas obras se hacían con arena y después se destruían, porque la imagen no está destinada a colgarse en una pared sino a funcionar como ritual; hoy se realizan con acrílico y en el piso, pero el objetivo sigue siendo recrear un momento de la creación del universo y experimentarlo en el presente, en una cultura que no usa el tiempo de manera lineal. Comparó estas prácticas con las de los monjes tibetanos, los indios navajos y los huicholes.
Sobre su trabajo entonces en curso, mencionó que terminaba una novela gráfica basada en una historieta corta publicada en Pulpo Comics en 2004, cuyo personaje se llama Exilia. Anunció que en noviembre la presentaría en sociedad en su blog, con un adelanto y una explicación amplia del tema. También dijo que prefería la historieta al cartón político porque lo que más le gusta es crear personajes e inventar universos e historias alrededor de ellos, y que entre sus temas preferidos están la conciencia, los exploradores, los naturalistas y la arqueología. En cuanto a técnicas, se declaró tradicionalista: tinta, acuarela y óleo.
Su paso por Histerietas lo recordaba como una experiencia increíble, con colegas muy divertidos. De sus antiguos compañeros, con quien más contacto mantenía era con Rius. Y entre sus deseos futuros, uno resume bien su mezcla de ciencia y dibujo: viajar a Marte sin mayor problema y ser colonizadora.