Reseña: Bad Dog No.1 (Image Comics)
En el panorama de los cómics independientes estadounidenses, hay propuestas que buscan deliberadamente incomodar y hacer reír a partes iguales. Bad Dog No.1, publicado por Image Comics, es una de esas obras que apuestan por un humor grueso, políticamente incorrecto y cargado de testosterona. La historia llega firmada por el guionista Joe Kelly y el dibujante argentino Diego Greco, responsable también de la portada.
Una premisa poco convencional
El planteamiento de Bad Dog se aleja de los convencionalismos del género de licántropos. El protagonista es un hombre lobo que nunca regresa a su forma humana, porque no guarda una buena opinión de la humanidad. Su compañero es un ex sacerdote católico que bebe alcohol, dice groserías y persigue mujeres. Juntos forman una pareja de cazarrecompensas dispuesta a llevar a cualquiera a prisión a cambio de muy poco. La intención declarada del cómic es provocar carcajadas a base de salvajadas, sin pretensiones moralizantes.
Joe Kelly y su vena cómica
Joe Kelly cuenta con una trayectoria que incluye títulos como Steampunk, Deadpool, JLA y Action Comics. En el contexto de esta reseña, se señala que el autor se encontraba en la cúspide de su carrera, con I Kill Giants como una de las historias más destacadas de su bibliografía. Bad Dog se presenta como una obra diametralmente opuesta a aquella: donde una apuesta por la emoción y la sensibilidad, la otra lo hace por el exceso y la comedia bruta.
Quienes recuerdan el paso de Kelly por Deadpool reconocen su habilidad para el humor. Bad Dog sería otro ejemplo de esas facultades como comediante, aunque la reseña advierte que no puede compararse en calidad con I Kill Giants. Aun así, se insiste en que resulta una lectura muy divertida.
El dibujo de Diego Greco
El apartado gráfico corre a cargo de Diego Greco, dibujante argentino que en esta reseña recibe una valoración positiva. Se destaca que su trabajo resulta divertido y refuerza la imagen que Kelly busca imprimir en la mente de los lectores. Gracias a su labor, cada página transmite ese aire de machismo fracasado y aroma a perro callejero que define el tono de Bad Dog.
La reseña original describe a Greco como un diamante en bruto, señalando que este era su primer trabajo en Estados Unidos y que le faltaba darse a conocer. Se expresaba el deseo de verlo pronto en proyectos de mayor envergadura dentro de la industria.
La rutina de los protagonistas
El primer número presenta el ciclo vital de los personajes: atrapan a sus presas, las ofenden y maltratan durante el camino, cobran por entregarlas y se embriagan hasta perder el sentido. Al día siguiente, el predicador llamado Wendell amanece con una resaca monumental después de ensuciar el sillón del hombre lobo, Lou, con toda clase de alimentos y secreciones. Esa convivencia caótica explica en parte por qué Lou mantiene una opinión tan baja de la humanidad.
La trama avanza cuando Lou sostiene una conversación animada con una cabeza cercenada que guarda en su refrigerador, un detalle que la reseña comenta con ironía. Después, ambos reciben una oferta poco lucrativa para capturar a un hombre perseguido por la ley. Durante la cacería, abandonan la vigilancia del domicilio de su objetivo para ir a beber, lo que da muestra de su profesionalismo. Tras arrasar con el bar, descubren que la competencia se les ha adelantado, y las cosas se complican de forma cada vez más cómica. El número termina con una imagen de panfletos de niños desaparecidos impresos en cajas de leche.
Valoración final
La reseña concede a Bad Dog No.1 una calificación de 7 sobre 10, con la expectativa de que la serie pueda mejorar conforme avance su trama. Se advierte que los lectores familiarizados con personajes como Lobo o Deadpool podrían encontrar esta historia algo escueta, pero se insiste en que hay comedia agradable y un tono salvaje bien ejecutado.
- Guion: Joe Kelly
- Arte y portada: Diego Greco
- Editorial: Image Comics
- Género: Comedia, acción, cazarrecompensas
- Calificación: 7/10
Bad Dog No.1 se presenta así como una propuesta para quienes buscan un cómic sin filtros, con personajes desagradables pero carismáticos y un sentido del humor que no pide disculpas. La combinación de Kelly y Greco ofrece una experiencia que, sin ser redonda, cumple con su objetivo de entretener a base de excesos.